El Cantar De Las Almejas

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Capítulo 19: El cantar de las almejas

No sabía hace cuántos años había pasado, pero no era reciente. Había mucha malesa en el jardín, nadie la cortó en años ¿por qué? Los vecinos no están ni a 10 metros alejados de aquí. La puerta estaba cerrada, la mitad de lo que quedaba de ella, el techo estaba intacto, aunque negreado. Y había algo que no me atrevía a mirar, colgando en la ventana. Me quedé estática, ya no sentía mis piernas.

-Sabía que eras tu- levanté levemente la cabeza, era Doña Mary, lucía igual, un poco más gruesa y sus ojeras estaban más acentuadas. Quedé observándola sin hacer ninguna expresión - los vecinos me llamaron diciendo que había alguien sentada frente a la vieja casa hogar y tu viniste a mi mente, levántate Maddie- Doña Mary alcanzó a tomar mi mano y decidí ayudarla a pararme.
-Oh Dios, Maddie - doña Ally llegó a aquella cosa que no llamaría reunión - Dios, no quería que vieras esto así. Tu madre me prohibió contarte nada, así que ignoré todas tus llamadas. Ella temía que tu trauma volviera. - miré de reojo a ambas, volteé a la casa y regresé a verlas
- Quieres saber cómo pasó. Te lo contaré 


El día que te fuiste Maddie, escuché lo más horrible que podía escuchar de la boca del alcalde y corrí a la casa hogar, pero primero me encontré con Clam
-¡Mary! ¡No vas a creerlo! - su voz me hizo detener - ¡Maddie dijo Harry! Voy a contárselo 
-¿A Harry? ¿No está de viaje? - pregunté angustiada
- Mary ¿no lo recuerdas? Harry grabará a la gente de papá haciendo de las suyas en la casa hogar ¿Estás bien?
-No, no, es, de, las, suyas- las palabras me salían entrecortadas, estaba aterrorizada
-¿De qué hablas? 
-No estoy segura cómo Clam, pero tu papá mandó a alguien a destruir por completo la casa ¡Harry tiene que salir de ahí 

Clam corrió totalmente desesperado, pero nada nos preparó para ver la casa en llamas. La gente llamó a los bomberos, pero estos estaban fuera del pueblo, demorarian en llegar
-¡Ahí están unas niñas mellizas! - una vecina gritó entre los espectadores- ¡vi unas niñas en el patio trasero sacando la basura! Dios mío- se percirnó, Clam, solo entró. Fue tan rápido que nadie pudo detenerlo, sacó a Molly y Milly, pero... Harry estaba atrapado en su silla de ruedas, Clam no dejó que nadie lo toque y volvió a entrar, la gente gritaba que saliera, nadie se atrevía a ir a verlo, yo estaba angustiada, abrazada a esas dos niñas que sollozaban gritando sus nombres y sintiéndome la más cobarde de todas.
Lograron salir Maddie, lograron salir... pero era demasiado tarde. 

Mary y Ally se cansaron de insistir en que fuera con ellas. Me ofrecieron hospedaje y que me recibirían cuando quisiera. Pero no me moví... Mientras viajaba con mamá, mientras sonreía en el camino sin preocupaciones... Ellos, ellos trataban de sobrevivir, junto a la ventana había una foto que no me atrevía a ver, cuando la viera... toda esta pesadilla se volvería realidad. Creo que dieron las 3 de la mañana y no me movía, unos pasos atrás mío me causó escalofríos. Había alguien despierto a la hora que me reunía con ellos
-¿Quién eres? - no me moví, no me atrevía a moverme - ¿conocías.... conocías a alguien de aquí? - tomé valor y me di vuelta. Un chico con una boina, empezó a acercarse, la luz de luna reflejó el azul de sus ojos y lo poco que le costaba mover uno de sus pies al caminar - Eres... Eres Maddie 
- Harry - apenas su nombre salió de mis labios, empecé a llorar, mi sollozo crecía más y más, se hizo más bullicioso cuando Harry me abrazó fuertemente, el también lloró muy fuerte.
Clam, mi amigo Clam, el chico que quiso ser una almeja, el chico que me obligó a hablar, que ya no está aquí para molestarme y que.... Tenía asma igual que mi hermana.

De pequeña, vi a mi hermana menor Saddie morir frente a mi por un ataque de asma, me dejó sin habla. Cuando conocí a Clam y noté que cargaba un nebulizador colgado en su cuello, lo rechacé enormemente. Ignoré su estado, todas las pocas veces que lo vi usarlo, cuando me secuestró la primera vez, cuando rescató a Harry, cuando me escuchó decir Harry por primera vez. Clam no tenía los pulmones del resto, el humo naturalmente le arrebató la vida. Por eso mamá no quería que lo supiera, la misma condición me quitó a dos de las personas más importantes de mi vida. Harry me repetía que lo sentía, que le rogó a Clam que lo deje, que el humo lo mataría antes de que llegue la ayuda, pero Clam era necio, jamás dejaría a Harry solo. Harry era para él, lo más importante de su vida. 
Luego de un largo rato, cuando nuestros sollozos se calmaron y sólo quedaban pequeñas respiraciones pesadas, Harry sujetó mi rostro y me sonrió, en medio de sus lágrimas, me dibujó una sonrisa
-Maddie, todos están en el muelle. Vine porque Mary me dijo que faltaba alguien. Ayer fue su aniversario ¿sabes? Pero parecía más Clam conmemorarlo en la madrugada, como todos los años desde que nos fuimos de aquí. - miramos la casa por última vez antes de partir y la foto de Clam en la ventana se aclaró por un momento. 

Clam lo había logrado. De la peor forma posible, su papá recapacitó. Perder a su hijo le quitó toda su avaricia. Dejó su fortuna invertida en una nueva casa hogar con Mary cuidando a los chicos y fue en busca del perdón de su mujer. El que creó el incendio fue a prisión, nadie acusó al alcalde, sabían que eso no era lo que Clam quería y que el castigo ya lo cargaria toda su vida

Linda estudió confección, Mercedes enfermería, Tom sigue estudiando ingeniería, las mellizas tienen un año más para pensar qué quieren hacer. La reestructuración de la casa hogar, le permitió a Mary ayudarlos a conseguir becas de estudio ¿Y Harry? Harry por supuesto, es trabajador social. 

Llegué a verlos sabiendo todo de ellos y ellos no sabían nada de mí. Apenas me vieron, corrieron a abrazarme, nadie me preguntó por qué había demorado en llegar y luego de unos momentos, solo conversamos de cosas banales.
- Maddie ¿ya te casaste? -preguntó Linda, lucía igual, con un color más moreno por el sol. Más propio de ella.
-Linda, nadie se casa al graduarse, solo tu - la criticó Mercedes, su larga cabellera se había ido. Lucía preciosa.
-Bueno hay alguien que no ha prosperado esperando tu regreso- bromeó Tom, ahora lucía más saludable, sus cachetes estaban rojizos. No pude evitar ver a Harry luego de ese comentario, Harry bajó la cabeza, huyendo mi mirada
-Eres bueno coqueteando, pero no coqueteado - dijo Milly. Tenía su cabellera rubia y Molly rosada. Así lograban diferenciarse 
-Es. Cierto. Milly. - Mis frases cortas los tomó por sorpresa. No podía hablar fluido aún, hice lo mejor que pude. Harry se rascó la cabeza y sacó su viejo aparato de la mochila 



Ronnie JC

Editado: 16.11.2019

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