El Caporal. Saga Ranchos Nº 3

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Capítulo 16

La mañana comienza a calentar al igual que los ánimos de Cesar y de Carolina que están en medio de la gran terraza mientras ellos son observados por Arnulfo que está muy emperifollado para salir al lado de su nuevo amor.

_Él no va _ grito Cesar molesto a Carolina. El chiquillo de unos once o doce años se había declarado un empedernido novio de Carolina y siempre estaba inmiscuyéndose entre ellos.

_Pero porque _ dijo ella que miro al chico y este le sonrió y le guiño un ojo muy coqueto haciéndola sonreír ante su picardía.

_Él siempre está metiéndose en todo lo que hacemos. No te pudo tomar de la mano, no te pudo abrazar. ¡Eres mi novia!

Arnulfo carraspeo y se les acerco y lo miro muy fijo.

_Lo siento mucho por usted_ comenzó el jovenzuelo con voz arrogante _ pero la seño Carolina es mi novia y cuando yo cumpla _ conto con los dedos de su mano _Quince me caso con ella.

_No sabe ni contar ni sumar_ espeto furioso Cesar_ primero ve y edúcate y luego vienes y enamoras a una mujer de tu edad.

Los ojos negros de Cesar lo fulminaba, él estaba seguro que ese aparecido venia de parte de alguien y cuando lo descubriera se las iba a cobrar cada una de ellas.

Marcos al escuchar los gritos en la terraza y también que venía dispuesto para salir a trabajar se encontró con aquel drama y sonriendo a Arnulfo y guiñándole un ojo comenzó su investigación.

_¿Qué pasa aquí?_ comenzó y miro de mala forma a Carolina y a Cesar_ todos los día van a iniciar el día con peleas.

Carolina enrojeció por la avergüenza. Cesar bufo del malhumor que estaba experimentando.

_Este metiche está dando problemas_ comentó Cesar furioso y su mirada descargo en el joven que simplemente sonreía feliz.

_¿Es verdad?_ pregunto el viejo al niño como si el adulto estuviera mintiendo.

_¡Que! _ exclamó Cesar.

_No padrino_ dijo el jovencito muy feliz y miraba a Carolina_ lo que pasa es que estoy enamorao de la seño.

El viejo sonrió.

_¿Ah sí?_ sonrió con orgullo de su ahijado _Te gusta la seño Carolina.

_Está muy guapa, y me encanta cuando va y se baña en el estaque_ bajo la mirada al piso y escondió la sonrisa.

_¿El estanque? _dijeron al mismo tiempo Cesar y Carolina.

Carolina avergonzada y Cesar curioso.

_Bueno padrino en el estanque…._ es interrumpido por Carolina cuando lo tomo de la mano y se lo llevo con ella.

_¡En ningún estanque!_ dijo ella sonrojada por la vergüenza_ cállate mocoso o te arranco la lengua _ le dijo ella.

_Pero si te veías muy linda_ dijo él mientras ella lo arrastraba lejos de Cesar y de Marcos.

_¡Carolina!_ grito Cesar al ver que su flamante novia se iba con su rival.

La mano de Marcos se posó sobre el brazo de Cesar y así detuvo su marcha.

_Déjala está más segura con él que contigo_ dijo el viejo sonriendo.

_Lo acolitas porque es tu ahijado_ dijo molesto_ pero te recuerdo que yo también soy tu ahijado y que además soy tu sobrino.

_Hum_ suspiro el viejo_ Bueno la verdad es que esa mujer está causando muchos estragos por aquí.

En esos momentos venia Ludmila con un fardo de papeles y al ver a los dos hombres saludo muy seca.

_Buenos días, Marcos_ dijo sin mirar a Cesar y sin saludarlo a propósito.

_Buenos días Ludmila, Julián te dejo unos documentos para que se los lleves a tu padre para que sean revisados y si los aprueban que le den vía_ dijo Marcos sin dejar de mirarla a los ojos.

_¿Ahora? _dijo ella confundida. Aun le faltaba corregir unos papales que el mismo Marcos le había solicitado.

_Si ahora y que este haragán vaya contigo_ señalo a Cesar.

_Yo no soy un haragán_ se enfadó aún más y miro a la joven que venía embutida en un vaquero muy ajustado dejando poco a la imaginación, la tela parecía una segunda piel. Su camisa la traía anudada en el frente donde asomaba una generosa parte de sus pequeños senos y una parte de su vientre.

Los ojos de él brillaron y su anatomía también se alegró.

_¡Que miras! _ Le dijo ella molesta aun no olivada lo que había dicho de sus senos que era tapitas de limón seco.

_Bueno la cara, porque lo demás viene tapado _ él arqueo la ceja molesto consigo mismo porque siempre reaccionaba a la cercanía de la joven_ Como si hubiera algo que ver.

_¡Estúpido!_ dijo ella al ver que nuevamente al ofendía. Luego miro a Marcos para fulminarlo_ yo con este neandertal no voy a ninguna parte.

_Lo siento mucho por ti, pero si van juntos_ dijo Marcos y calando su sombrero los dejo.

Desde lejos Julián miraba a una pareja que discutía, subieron a un auto. Sonrió al ver lo que le esperaba al pobre de Cesar. Ludmila cuando quería ser caprichosa lo hacía de manera ejemplar.

También pudo ver como Carolina llevaba de la mano a un jovenzuelo que le estaba minado su terreno así que espoleó a su palomino para darles alcance.

_¿Ustedes para dónde van?_ pregunto Julián a la pareja que iban discutiendo por el camino.

_Vamos para el Manantial. Los martelos me están esperando para la confirmación de unas escrituras _ dijo ella mientras lo miraba arrebolada. La noche anterior él se le había colado en la habitación y le había hecho el amor por muchas horas y al amanecer sin que ella se diera cuenta había salido y no supo por dónde entraba o salía.



Miky

Editado: 29.11.2018

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