El Cazador

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LASOS DE FAMILIA

Miercoles 26 de agosto de 1890.

Después de pasar siete años encerrado injustamente en una prisión, salí a buscar venganza por lo que habia pasado aquella noche de abril. los dos sabiamos muy bien como pasaron las cosas, pero él me hizo ver ante todos como el único responsable de la muerte de nuestro tio Leoncio.

Lleno de ira y con sed de venganza en contra de mi hermano mayor, pregunté por todos lados por Juan, pero nadie sabia donde estaba, así que fui a busar a Lurecia, quien fuera por muhos años amiga de mi hermano, si alguien sabia donde podia encontrarlo era ella. Caminé por varias horas pero no la pude encontrar, la asa donde vivian estába vacia lo que me hizo pensar que tal vez se fue junto con mi hermano. 

Cansado de buscar fui a una cantina para beber una pinta de cerveza y asi poder relajarme un poco después de un dia cansado, entré al lugar y no reonocí a nadie, era como si yo fuera el nuevo del pueblo, pero no me dio la mayor importancia y me sente en la barra a beber. El cantinero se acercó y me preguntó que de donde venia, a lo que yo le respondí que no era de su incunvencia. Me dijo que no haia falta ser mal educado, que si no queria problemas seria mejor que guarde silencio y olvidara mis problemas.

Pasaron varias pintas de cerveza cuando empecé a sentirme mareado, sabia que no era buena idea emborracharme y buscar pelea en un lugar donde seguramente iba a salir muy mal parado, así que me levanté y sali de ahi. La luz de la luna era lo único que iluminaba esa parte del pueblo, fue la primera vez que me sentia tan solo y desprotegido, podia escuchar los latidos apresurados de mi corazón como si supera que lago malo iba a pasar, cuando de pronto sentí que alguien me golpeo en la nuca y perdi el conocimiento. 

Cuando desperté tenia atadas mis manos y estaba en medio de la sala de una casa que mientras más la veia se me hacia conocida y hasta un tanto familiar, intenté de inmediato desatarme las manos para salir de ahi porque tenia el presentimiento que algo malo iba a pasar. Lo raro es que el nudo estaba mal hecho, habia comida en la mesa y sonaba una canción que solo a una persona le gustaba escuchar lo que me hizo querer salir de inmediato de ese lugar, caminaba como si supiera donde estaba la salida y cuando estaba a punto de abrir la puerta escuché su voz que me decia.

— No quiero hacerte daño, de lo contrario estarías muerto.¿No crées?

—Lo raro es que me hayas golpeado por la espalda, porque de lo contrario no estaria aqui.-Le dije-

—Te salvo la vida y asi es como me lo agradeces, creo que sigues siendo solo un niño. 

—Y tú sigues siendo la misma anciana de siempre. respondí

—Si sales, lo único que vas a encontrar son más dudas de las que ya tienes, mejor quedate, estoy esperando a una persona  que estoy seguro te va a gustar ver. 

—Lo haré solo si prometes quitar esa espantosa canción.

—Con mucho gusto, muchaho. 

Rregresé mi mirada y la vi, al fin una cara conocida y eso me hizo sentir extrañamente bien a pesar de que ella era una mujer que solo traia problemas. 

—Hola, abuela. ¿Cómo estás?

—Hola, muchacho, pensé que no te volvería a ver. 

—Digo lo mismo, hace muho que no te veia, pensé que ya te habias hido o en el mejor de lo casos estarias muerta.

—Quería ver por última vez a mi nieto favorito.

—Al parecer los dos buscamos a la misma persona, así que espero que sea él tu invitado.

No me dijo nada, solo sonrio y escuché que llamaron a la puerta.

—Serias tan amable de abrir la puerta y atender a nuestra invitada. -Dijo ella-

No podia ser nadie más que Lucreia, así que fui con gusto para poder ver a esa maldita y de una vez por todas saber dónde está Juan, pero al abrir la puerta me quedé totalmente anonadado, nunca me imaginé que al abrir la puerta la vería a ella.

—¿Kamila?'

—Veras muchaho, ella tiene algo que me interesa mucho pero que no lo puedo tener, lo que le convierte en un tesoro para mi.

—¡Qué rayos te pasa, abuela!

—Kamila es una chica que sabe guardar muy bien un secreto, pero tú sabes que si no tengo lo que quiero me molesta muho.

—¿Qué le hiciste? 

—Aún no le hago nada... bueno le di un incentivo para que viniera, porque si quieres volver a escuchar su voz, es mejor que le digas que me entregue la carta que Juan le dio antes de irse de este lugar.

Kamila estaba en un trance, mi abuela la tenia en su poder y estaba seguro que de poder hacerlo ya la hubiera matado, pero esa carta es muy importante para ella por lo que me dio mucha curiosidad de lo que estaba escrito ahi.

—Adelante, muchacho. Dile a tu amada Kamila que te entregue la carta y así todos salimos ganando, porque si no lo hace te juro que la mataré frente a ti.

Kamila, mi amor, si tienes la carta en tus manos es mejor que me la des, no quiero que nada malo te pase y no es justo que tú estés involucrada en esta situación, pero siempre movia su cabeza diciendo que no. Intenté muchas veces pero Kamila no queria entregarme la carta,aún sabiendo que iba a morir nuna dijo nada.

—Lo siento muchacho, pero te dije lo que iba a pasar si ella no te entregaba la carta.



JC. XAVIER

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Editado: 17.02.2019

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