El cazador

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Cambios y nuevos descubrimientos.

Al escuchar la alarma me despierto con este calor veraniego y una vez que salgo de la cama voy directo al baño para asearme, al terminar de vestirme con unos jeans y una blusa holgada con estampados en verde y pequeñas tiras para dejar al aire mis hombros acompañados de unos zapatos bajos de color negro me dirijo a la cocina a prepararme un delicioso y nutritivo desayuno junto con Horus caminando alrededor mío -es tan cariñoso que siento que ya lo extraño porque no lo podré llevar conmigo a la universidad- al acabar de comer mis frutas con yogur tomo mis cosas y bajo para dirigirme a la universidad ya que hoy 01 de setiembre es el día establecido para ocupar las habitaciones pero por suerte aún puedo regresar y ya iniciar mi estadía allí a partir de la siguiente semana que vendría a ser el 06 de setiembre, así que dispongo de un fin de semana para disfrutar de Horus. Por cierto hoy al fin podré saber con quién compartiré habitación y con un poco de suerte podré ver a Becca y así poder conocernos un poco más.

Llego al campus con las melodías de imagine de John Lennon y una vez que logro estacionar me dirijo con el pequeño mapa en mano a la que será mi habitación por el resto del año, pero no antes de ser recibida por la amable secretaria de nombre Sara Valverde que con una deslumbrante y cálida sonrisa nos muestra a todos los que vamos llegando el camino por el cual debemos dirigirnos. Y es en el ascensor que me encuentro con la misma rubia que me desagradó desde que la vi ayer y ahora se encuentra junto con dos chicas más que al parecer son amigas suya.

_ Oye Susan, ¿Tus padres han conseguido que compartamos la habitación?

  • Así que la rubia tiene nombre y parece que pertenece a una familia importante, solo espero no cruzármela más.

_ Por supuesto querida, tuvieron que acondicionar una de las habitaciones del décimo piso para que podamos estar las tres juntas. Lo ven chicas, no tenían por qué preocuparse.

  • ¡Oh, no! Estarán en mi mismo piso, solo pido paciencia para aguantarlas y soportar esas voces tan irritantes.

_ ¡Eres la mejor Susan! - ambas chicas gritaron en coro-.

_ Ey, ¿tú también eres nueva aquí?

Pensé que había pasado desapercibida entre estas pero veo que no, hubiese usado mi polvo cristal para desaparecer de la vista de ellas, pero ahora ya es tarde. ¡Mal Chloe! Nota mental: deberé actuar más rápido para la próxima.

_ Eh, sí, soy nueva aquí. Me llamo Chloe y ¿ustedes chicas? –respondo con el mayor entusiasmo que me sale-

_ Yo soy Susan Collins -respondió la rubia con un toque de egocentrismo-, ella es Julieta -dijo señalando a su derecha a la chica de pelo castaño-, y ella es Eugenia -señalando a su izquierda a la pelinegra, igual que yo-.

Ambas chicas me saludaron con las manos y no pude hacer más que imitarlas y brindarles una sonrisa para no parecer tan odiosa, y justo cuando iban a preguntarme más cosas literalmente fui salvada por la campana ya que el ascensor llegó hasta nuestro piso y con un pequeño chasquido se abrieron las puertas dando paso a un extenso pasillo con varias puertas en cada lado, apresurada me dispongo a buscar el número que me corresponde pero no antes despedirme de las chicas y alejarme de ese incomodo momento.

_ ¡Bye chicas! Un gusto conocerlas, discúlpenme pero llevo algo de prisa. Nos vemos. - a lo lejos las escuché despedirse de mí con un suave adiós.-

Llegué a la puerta que marcaba el número 12 y antes de entrar mejor di unos pequeños golpes a la puerta para anunciar mi llegada en caso de que ya esté alguien dentro, pero para sorpresa mía, la única respuesta que obtuve fue el silencio pues al parecer mi compañero aún no ha llegado y utilizando mis llaves me dispongo a abrir la puerta, una vez que logro entrar lo primero que veo es una pequeña sala de estar con un sofá en forma de L color beige con almohadones en naranja, amarillo y salmón, y lo único que puedo decir es que este lugar me agrada, al pasar la sala encuentro una pequeña isla con sillas altas que corresponde a la cocina que por cierto se trata de un lugar pequeño pero cuenta con todas las comodidades con la decoración acorde a la sala, paso por un pequeño pasillo y encuentro una puerta a cada lado y una tercera al final del pasillo y es ahí donde me dirijo, al abrir la puerta encuentro un baño bastante amplio con lugares especiales para cada persona cosa que me tranquiliza así que no tendré problemas con mi compañero por espacio para mis productos y tampoco estaré llevando y trayendo cada que los necesite, ya saciada mi curiosidad me voy a ver los lugares restantes primero abro la puerta que se encuentra a mi derecha viniendo del baño y ésta se trata de una habitación que por lo que veo ya ha sido ocupada porque veo una maleta sobre la cama es entonces que mejor cierro la puerto y me dirijo a la otra habitación (creo que me quedaré con la incógnita de mi futuro compañero), al entrar me sorprendo de lo amplia e iluminada que es pues gracias a la gran ventana con que cuenta permite que entre los rayos del sol, el piso de madera está decorada con una alfombra peluda color gris y la cama King está cubierta con sabanas de diseños en mándalas en negro sobre un fondo blanco junto con almohadas en negro, frente a la ventana está un pequeño estante en donde pondré mis libros junto con algunas fotografías y al costado está un escritorio para poder trabajar allí, también está el closet con un amplio espejo y un pequeño hueco para mis cosas personales. Una vez que ordeno todas mis pertenencias y sin saber nada de mi compañero me dispongo a irme de nuevo a mi departamento a pasar el fin de semana con Horus, para mi buena suerte no vuelvo a coincidir con las chicas en el ascensor pero a la que encuentro al llegar a la planta baja es a Becca.



A. A. Ojeda

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Editado: 11.04.2018

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