El chico que menos esperaste © | AÚ #2

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Mi mundo entero

Liv

Las pequeñas mariposas que sentía en mi estómago tenían nombre y apellido. Era un pequeño intruso que dentro de unos meses germinará y terminará de producir el milagro que habíamos formado con Killian.

Ethan Lusted Delmont.

Luego de que nos fuésemos a vivir juntos, la vida nunca volvió a perder velocidad. Nos anotamos en la misma universidad, en la misma carrera, ¡y hasta teníamos las mismas clases muchas veces! El tiempo que nos llevó terminar nuestras carreras, fue el mismo tiempo que usamos para tachar la mitad de la lista de “Locu – amor”. Recibió ese nombre porque el día en que decidimos seguir nuestros corazones fue una locura y lo que pasó después también lo fue.

Killian no solo es la mejor pareja y novio del mundo, sino que, sabía que iba a ser el mejor papá. El amor con el que miraba al hijo de Iris e Eiden me lo demostró. Veía en sus ojos el brillo de deseo y decidí darle una sorpresa al dejar de cuidarme. Lo más gracioso fue ver su reacción cuando aparecí con una prueba de embarazo en la cocina justo antes de que cenáramos. Jamás tuve la paciencia suficiente como para guardar un secreto y eso lo sacudió de una forma increíble.

Él quería un bebé de ambos y mi deseo era dárselo porque también lo deseaba.

En cuanto al resto de nuestros días, todavía no me había pedido que nos casáramos, pero eso no me quitaba el sueño. Sabía que el momento en que me lo pidiera sería único y especial para los dos, aunque tengo la leve sospecha de que estará más cerca que lejos.

Nuestras madres están súper emocionadas por la llegada del bebé. Tuvieron un día de auténtica locura en el shopping arrastrando a Killian por todas las tiendas que pudieron. Llegaron cargados de bolsas hasta nuestra casa y se tiraron agotados sobre el sillón. Entre tanta emoción se olvidaron comprar la cuna y tuvieron que volver al día siguiente. Killian me rogó nunca más dejarlo solo con nuestras madres y me prometió que no habría un bebé más y así se cerraría el trato.

Por mi parte esperaba mucho más que dos.

Escuché el sonido de la puerta de entrada cerrarse. Se oyeron ligeras pisadas y luego pasos suaves por las escaleras. En la puerta de la habitación, apareció un Killian agotado pero con una sonrisa en sus labios.

Nunca en estos 6 años de novios faltó una sonrisa cada vez que me veía. Era el único trato que teníamos sin palabras y del que más disfrutaba.

Lo quería demasiado, y por eso, no dudé en abrir mis brazos hasta que se acurrucara a mi lado apoyando su mano en mi enorme panza. Soltó lo que pareció ser su primer suspiro de alivio y cerró sus ojos haciendo círculos sobre nuestro bebé. Automáticamente éste se quedó tranquilo, y por primera vez en todo el día, me permití relajarme al lado de mi mundo entero.

Porque Killian Delmont fue aquel chico que menos esperé pero que más necesitaba.

 



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En el texto hay: amor, amor adolescente, romancedrama

Editado: 26.09.2019

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