El chico que menos esperaste © | AÚ #2

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Ayer, hoy y siempre. (Parte I)

Liv

Killian había olvido de recoger a nuestro pequeño en el jardín. ¿Me sorprendía eso? No, sinceramente esperaba el día en que pasara para poder gritarle un par de cosas que tenía guardadas para él. Como por ejemplo, que gracias a su insistencia de no tener más hijos, hace unas pocas semanas atrás me había enterado que estaba nuevamente embarazada, ¡Y sorpresa, sorpresa! Eran dos.

Él estaba feliz con nuestra pequeña familia formada pero en mi interior, siempre quiso tener una hermanita para jugar o que le haga compañía. Sabía que los días en que llevábamos a nuestro retoño con su madre, y yo luego desaparecía durante todo el día, él se sentía perdido en la soledad de su oficina. Su trabajo tampoco requería de estar rodeado de personas por lo que también se le sumaba su falta de comunicación fuera de las cuatro paredes. En cambio, mi trabajo requería estar fuera de casa durante toda la mañana y parte de la tarde, dejando mis días de estrés fuera de su compañía.

Había días en los que simplemente llegaba y dejaba caer mi cabeza en su hombro para que me abrazara. Esos días eran los más cargados y oscuros del mes, por lo que él entendía a la perfección que solamente su compañía me consolaba. Aunque algunas veces, también llegaba y me encerraba en el cuarto hasta la hora de cenar, pero lo que tenía planeado para hoy, superaba cualquier cosa.

El sonido de la puerta principal abriéndose y las pisadas rápidas de mi bebé se escucharon por toda la casa. Terminé de bajar los últimos escalones y caí de rodillas para abrazar a mi hermoso encanto. Su entusiasmo y la velocidad con la que balbuceada me decían que había tenido un buen día, a pesar de la pequeña falla de su padre. Le di un beso en su cachete de bebé y le dije que fuera al baño a lavarse las manos que ya íbamos a comer. Cuando se fue corriendo, alcé la mirada hasta Killian.

Sabía luego de todos estos años que mi amor por él nunca disminuyó ni desapareció. En cambio, se encontraba creciendo día a día con todos y cada uno de los momentos que pasaba junto a él.

Le dediqué una mirada cargada de enojo y caminé hasta la cocina sin esperar respuesta alguna.



milagrosborro

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En el texto hay: amor, amor adolescente, romancedrama

Editado: 26.09.2019

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