El Color Perfecto

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Capitulo 14. Otra vez él?

La semana se pasó lentamente, Paulina despidió a Daviani y quedó sola con sus ángeles. El jueves cuando está a punto de cerrar el computador en el que trabaja, se da cuenta que tiene un nuevo correo electrónico, al revisarlo cambia su expresión. Luka Di Lorenzo envío un mensaje.

 

Ciao bella.
Come stais? In due giorni arrivo Colombia.
possiamo incontrarci per un caffè?
Baci.

Luka.

 

Estas pocas líneas hacen girar su mente y su corazón. Hace cuatro años había visto por última vez a Luka y justo en este momento aparece de nuevo, es injusto, tanto tiempo esperándolo y es en este momento, cuando Carlos Alberto está en su vida, que él decide reaparecer. Ya no. Ahora no hay oportunidad para nosotros, ese tiempo ya pasó. Con estos pensamientos camina hasta su casa acompañada de sus hijos.

 

Hoy la maleta es más grande, Heriberto quiere quedarse con los niños hasta pasada la Navidad, serán más de dos semanas que no los tendrá con ella, esto le molesta mucho, pero en este momento le causa un gran alivio porque se siente agotada de su nueva situación. Carlos Alberto llega en poco más de una semana y Luka reaparece para confundirla.

 

Esa tarde se encuentra sola y se queda dormida desde muy temprano, cuando se despierta son un poco más de las cuatro de la madrugada. Decide levantarse de inmediato y trata de organizar algunas cosas para ese día. Hoy es la integración de fin de año, estarán reunidos los casi cien trabajadores del colegio en un sitio campestre a las afueras de Cartagena. Esta semana ella había sido el centro de los comentarios de los compañeros de trabajo, después del espectáculo del lunes. Como siempre hay algunos más prudentes que otros, Clara y Ana María se le acercaron y le preguntaron por el papacito que la llevó el lunes en la mañana.

 

- Por fin niña, ya era hora que te buscaras a alguien. - dice Ana María.

 

- Si, muñeca. Y supiste escoger. - replica Clara. - Ese hombre es un bizcocho.

 

Con una mueca, que simula ser una sonrisa, Paulina se aleja cuando la llama Aurora, no les responde ni comenta nada al respecto. Los comentarios de Aurora y Alma no se hacen esperar, están muy molestas porque consideran que sus compañeras son unas chismosas e imprudentes. Paulina no les presta atención y cambia de tema. Su cabeza está pensando en mucho más que eso.

 

La piscina, los caballos, la pista de baile, el lago con patos, nada de eso logra captar la atención de Paulina, ella siente muchas cosas que no sabe cómo describir. Davi se fue y Janna está muy lejos, las personas que realmente la entenderían no están para escucharla y aconsejarla.

 

Aún tiene tiempo para pensar qué hacer. Luka llega mañana y Carlos Alberto no está en el país. Debe tomar decisiones pronto. En la noche, cansada de la despedida se acuesta y recuerda su corta historia con Luka, suspira y se decide.

 

"Voy a tomar un café con Luka y cerrar definitivamente mi historia con él. Luka es mi pasado y Carlos Alberto es mi presente y, tal vez, mi futuro" se dice en voz alta mientras cierra la ventana de su habitación.

 

La mañana transcurría con calma hasta que suena su celular, un número desconocido  está llamando. Responde sin dudar, "tal vez es mi madre. Tengo tantos días que no la llamo, seguro quiere saber cuándo viajo" sus pensamientos no se acercan para nada a la realidad.

 

- Ciao, bella. Come stais?

 

- Hola... Bien gracias y tú. - con un nudo en la garganta responde, su corazón se acelera y continúa - Estas en Colombia!

 

- Sono arrivato questa mattina. Dove sei?

 

- En mi casa.

 

- Vuoi pranzare con me?

 

- Si, acepto.

 

Luka le pidió que se vieran en el mismo restaurante donde habían cenado aquella noche. Paulina llegó al sitio a la hora acordada, viste un jean y una camisa blanca de cuello japonés sin mangas. Recogió todo su cabello en una cola a medio lado que caía en su hombro derecho.

 

Luka esta en el lugar, se sentó en la misma mesa que ocuparon aquella noche. Su ropa era bastante deportiva. Su camiseta gris claro y sudadera gris oscuro le quedaban muy bien. Está igual que la última vez que se vieron. El pulso de Paulina está acelerado pero lo disimula muy bien. Saluda a Luka con una sonrisa tranquila y  se sienta con igual calma en la silla que él dispone para ella.

 

- Estás molto bella, Paulina.

 

- Gracias. Tu te ves igual que hace cuatro años.

 

- No. Era cinque anni fa.

 

- Cuatro. Yo te vi en el centro. Con tus amigos.

 

- Non capito.

 

- Yo si. Tu me dijiste que vendrías a Cartagena el 20 de diciembre y unos días antes salí a comer con mis hijos y te vi en Crepes and Waffles acompañado y feliz.

 



escano1717

Editado: 13.12.2018

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