El Comienzo de un Mundo de Misterio

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Capítulo 1

"venit tempus excitare non posse evadere fata"
 

"la hora de despertar ha llegado y del destino no se puede escapar"

 

Sentimientos confusos

Vancouver, Canadá 
 


 

La noche había caído en aquella pequeña ciudad, el sol dejaba que la luna tomará poder en la oscura noche. Una joven de castaños cabellos miraba aquel espectáculo como una de miles espectadores, veía con detalles el cielo oscuro y majestuoso, mas sin embargo este estaba salpicado de estrellas las cuales parecían danzar en sintonía con la brillante luna, unas escasas nubes rodeaban a esta escondiendo por momentos la intensidad de su brillo. El lugar en donde se encontraba no era lujoso, al contrario era un lugar humilde y cálido, pero ella se sentía tan afortunada por que estaba apreciando aquel espectáculo tan magnífico. Desde donde estaba todo parecía un susurro; los escandalosos sonidos de los autos, los pasos de las personas que caminaban despreocupados por las calles, las charlas, las sirenas de alguna lejana patrulla de policía, solo eran un susurro, uno de una ciudad ajena a ella por que para ella, mientras estaba en su solitario departamento iluminado con la tenue luz de la luna, deleitando su alma con el suave sonido de la música, en ese preciso momento de tranquilidad todo el mundo era ajeno a ella. Para algunos era una simple noche más pero para ella era una noche en la cual sus ojos podían apreciar la belleza del mundo. Desde la ventana de su departamento apreciaba la vista en la soledad que le caracterizaba, y sentía que la melancolía la ahogaba; 
 


 

-. Los extraño tanto .- susurro al aire la joven con melancolía. Su mente se infestada de recuerdos, todas las noches y la mayoría dolorosos. Dicen que la soledad puede ser la pena máxima para un alma débil, tal vez ella era un alma débil, una que añoraba los momentos pasados aunque fueran terriblemente dolorosos ¿Y cómo no hacerlo? Si a pesar de la oscuridad que rodeaba su vida aun podía decir que habían momentos felices y maravillosos, lastima que solo eran momentos.
 

Ella extrañaba la compañía de su hermana y aunque lo que ella estaba viviendo en esos momentos era su sueño no podía dejar de preguntarse ¿De que sirve cumplir tus metas si no tienes con quien compartirlas? La presencia de su hermana era lo único que le faltaba para estar feliz en aquella maravillosa ciudad. 
 

Su familia estaba a kilómetros de distancia, ella fue trasladada hasta un instituto al extranjero debido a sus excelentes logros estudiantiles pero para ellos nunca fue suficiente aquello. Ella levanta su mano para poder visualizar la hora; pasaban de la una de la mañana, sus ojos verde olivo se dirigieron hacia su cama y un suspiro cansado salió de sus labios, en vano intentaba dormir, sabía que las pesadillas las cuales no la dejaban tranquila desde que era una niña, seguramente se harían presente esa noche como casi todas las noches, a eso sumándole que a la mañana siguiente seria su primer día de clases, no podía evitar estar nerviosa y ansiosa por conocer nuevas personas. Horas mas tarde de ver la nada el sueño poco a poco fue apoderándose de su conciencia y callo en los brazos de Morfeo.

 

-. Te amo hermosa Lena, te protegeré y siempre estaré en tu corazón .- dijo aquella voz en su cabeza, una voz desconocida pero familiar al mismo tiempo.-

 

Despertó por el sonido fastidioso de la alarma pensando en aquel sueño tan raro, desde los diez años aquellas voces llegan a ocupar sus sueños pero casi siempre son lejanas y sus sueños borrosos. Aplaza otros quince minutos deseando retomar el sueño, pero esos quince minutos se convirtieron en media hora y despertó tarde para ir al instituto "genial el primer día y llego tarde " pensó. Se cambio rápidamente, tomo una manzana para desayunar en el camino y emprendió el camino a la escuela. 
 

Empezó a caminar observando su alrededor, era un día nublado como casi todos los días aquel país, la calle estaba desolada y una sensación extraña invadió su pecho, sentía que alguien la miraba, voltio a ver a todos lados pero no pude ver a nadie, aceleró un poco sus pasos y empezó a escuchar el sonido de pasos, su corazón latió furiosamente en su pecho del miedo, sus manos empezaron a temblar levemente y un suspiro salió de sus labios, los pasos se oían cada vez más cerca, la joven sin dejar de caminar cerró sus ojos esperando lo inevitable pero nada paso, abre lentamente sus ojos y voltea hacia atrás, ni había nadie. La joven pensó que talvez su mente le estaba jugando una mala broma debido a los nervios así que siguió su camino hasta llegar al instituto, se había asustado mucho. Al instituto y busco el salón en el cual recibiría su primer clase, era ya demasiado tarde y estaba la puerta cerrada, dio unos toques, a los minutos el profesor abrió la puerta.

 

-. Señorita no aguanto la demora pero por ser primera vez lo dejaré pasar, tome asiento junto a la señorita Haminton .- soltó un suspiro y señalo a una joven hermosa de piel blanca y ojos verdes, por una extraña razón aquella joven le provocaba una sensación de familiaridad increíble.

-. Hey tortuguita .- dijo la chica con una sonrisa y ella vio confundida, la otra chica que estaba atrás; una joven de cabello rubio y ojos igual de verdes que los de la primera, le dio un golpe en la cabeza.
 


 

-. Si serás tonta Lau, disculpa a mi amiga, tiene una discapacidad cerebral .- dijo con una resplandeciente sonrisa, ambas jóvenes rieron, la joven morena se sorprendió de la facilidad con la que las jóvenes se acercaron a ella, ya que ella jamás había sido buena socializado. Talvez eran agradables con todos pensó.

-. Soy Cassia .- dijo la joven rubia sacándole de sus pensamientos -. Y esta torpe es Lauren .- dijo riendo 
 



The ligth Angel

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En el texto hay: magia, suspenso, teror

Editado: 18.09.2019

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