El comprador

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Capítulo IX

Al dia siguiente Foster salió de la hacienda, no sin antes advertirme que no saliera de mi habitación o del área asignada, era obvio que todavía no confiaba en mi.

Por la tarde antes de anochecer él y sus hombres habían regresado, lo sé porque escuche las llantes de los autos golpear la arenilla de la entrada. Celia ingresó minutos después, me dijo que fuera a la caballeriza que Foster me quería ver. Al entrar ese lugar donde Ricardo fue asesinado me llene de tristeza, en el interior se encontraba, Foster, Felipe, Diego y junto a ellos atado con los pies en el aire se encontraba mi padre, golpeado salvajemente.

Foster al verme se me acercó con un látigo en la mano.

—Ten, dale unos cuantos golpes. Es momento de vengarte por todo lo que él te hizo—dijo extendiéndomelo.

Sus palabras solo provocaron más odiado no solo en contra de Foster, sino también contra mi padre. Observé a mi progenitor quien todavía estaba consciente, tome un tanto nerviosa el artefacto, pero necesitaba demostrarle a Foster que podía hacerlo. Tome impulsó dándole el primero azote, luego un segundo y después un tercero, los gritos por parte de mi padre no me entristecieron en lo absoluto, sino todo lo contrario, era fascinante verlo sufrir por primera vez, por mi mente pasaron todos los momentos que él me torturaba solo por diversión.
Me sentía liberada, como si de alguna manera estuviera haciendo justicia por lo que él me hizo durante años. Me deje llevar por la rabia, ahora yo tenía el poder de hacerlo sufrir y de verlo humillado y eso me gustaba.

Segundos después Foster me sostuvo el brazo en el aire para que se detuviera.

—Es suficiente—mencionó.

—No lo es, él se merece sufrir más—respondi con el inmenso odio que sentía.

Alexander sonrió ante mi respuesta.

—Entonces, te ordenó que termines con su vida de una vez por todas.
Sólo debes apuntar y jalar el gatillo —mencionó dándome un arma.

Tragué en seco, nunca había tenido un arma en la mano.

—Anda hazlo—me ordenó Foster.

Solo la sostuvo fuertemente y apunte algo temblorosa, mi padre estaba cubierto de su propia sangre prácticamente estaba agonizando, estuve a punto de dispararle, pero no pude hacerlo, no tuvo el valor suficiente para jalar el gatillo.

Foster quién tenia otra arma le disparó. El ruido de las balas retumbaban por todo el lugar, me habia quedado paralizada por su acción.

—Diego tráe a la chica—le ordenó Foster —. Ya sabes que hacer—le dijo seriamente.

No sabía que significaban sus palabras, todo estaba pasando realmente rápido, sin darme tiempo de pensar. Diego salió para regresar poco después acompañado de una chica de vestido con flores, tenía cubierto los ojos con una venda, sus labios estaba sellados con cinta adhesiva para que no pudiera hablar, sus manos estaba atadas con una soga.

Diego la obligó a caminar tomándola de uno de sus brazos. La lanzó sobre el suelo donde se bajo el pantalón, se acomodó entre sus piernas y la comenzó a violarla. La chica intentaba moverse, pero no pudo hacer nada para liberarse. Simplemente me quedé paralizada por lo que estaba viendo, mi cuerpo temblaba como una hoja de papel, lágrimas querían salir de mi ojos al ver tal acto, no podia sorportar ver a esa chica sufrir por algo que no se merecía.

Foster se acercó de nuevo a mi.

—Estás son las consecuencias de no obedecer mis órdenes. Cada vez que no cumplas con lo que te pido alguien más recibirá tu castigo—mencionó cruelmente, eso me hizo verlo a los ojos donde pude ver maldad pura—. ¿Cómo te sientes que alguien inocente este pagando por tus acciones ?— preguntó con  maldad.

Lo miré con odio, apreté el arma que todavía tenia en mi mano con rabia, queria dispararle en ese momento, pero sabía que si lo hacia moriria por algunos de sus hombres y eso no permitiría que cumpliera con mi venganza en su totalidad. Desvíe mi mirada hacia la asquerosa acción que se desarrollaba, la chica estaba sufriendo, ella me recordó tanto a mi cuando Foster hizo lo mismo, se me rompió el alma y está vez las lágrimas si salieron de mis ojos sin poder detenerlas.

Como pude tomé de nuevo el arma y le apunte a la cabeza a Diego, solo pude pensar defender a la chica de ese cerdo, solo deslice el dedo en el gatillo sin importar lo que pasará, solo sentí el impulso de la bala salir poco después. Observé a Diego para verificar lo que había pasado: sangraba en la parte superior de la espalda, él se dió media vuelta para verme.

En ese instante, algo se apodero de mi,
Solo bastó revivír en mi cabeza cuando Ricardo estaba siendo ejecutado por él y su compinche para jalar del gatillo en varias ocasiones: algunas balas lo perforaron y otras fueron a caer en otros objetos.
El cuerpo sin vida de Diego terminó de caer al suelo. Como pude salí de mi trance y mire a Foster a los ojos.

—Quizas no pude matar a mi padre, pero si a unos de perros falderos—pronuncie con rabia.

Deje caer el arma al suelo para deshacerme de ella, me di media vuelta para alejarme de ese lugar.

—¿A donde crees que vas? Todavía no he dicho que te puedes ir—me dijo en voz alta.

Me detuve en seco, di media vuelta y lo miré seriamente.

—Me vale un carajo, y me importa una mierda lo que me hagas—respondí con valor, uno que habia sacando de repente.

Su expresión era inexplicable, solo me miró con algo que pude identificar como sorpresa.

—Mi chica está aprendiendo—dijo en un tono que no pude identificar—. Recuerda que las pruebas no serán faciles y si no tienes las agallas de hacerlo entonces olvidate de tu petición—recalcó en un tono amenazante.

No le respondí, solo quería salir de ese lugar y asi lo hice, mientras caminaba me puse a pensar en sus palabras, él ya me había advertido que sus pruebas no serían fáciles y lo acababa de comprobar, lo que realmente me preocupaba era el hecho que si fallaba o me negaba otro inocente pagaría por ello, y eso no podía permitirlo. Sé que esto es una locura, pero ya no había vuelta atrás, además creo que logre impactarlo con lo que hice, sé que asesinar es pecado, pero la culpa de hacerlo no era tan doloroso, no cuando tu víctima fue el mismo que mató a sangre fria al hombre que amas, como dice el dicho: ojo por ojo y diente por diente.



Evelyn Romero

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En el texto hay: romance, mafias, accion y drama

Editado: 01.07.2019

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