El comprador

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Capítulo XIV

Al dia siguiente...
 


La oscuridad de la noche me puso nerviosa ya que significaba que habia llegado la hora de irme con Foster a conocer sus negocios. No sabía que esperar o en que consistiría la prueba que me podria.

Cuando baje me encontré a Foster con sus típico traje, Felipe se encontraba frente al timón listo para arrancar. Foster me abrió la puerta donde ingrese de inmediato. Cuando el auto se puso en marcha, me di cuenta que otra camioneta con más guardeespaldas nos seguían.

Los minutos pasaban y nos adentramos primero al pueblo de nombre Valle de Ángeles, poco después llegamos a la cuidad más cercana. Felipe se estacionó frente a un edificio con letreros coloridos, la música se escuchaba hasta la calle, y muchos hombres ingresan a ese sitio

Ingresamos al edificio donde me sorprendió  ver tantas mujeres semidesnudas bailando en el escenario, y otras en una especie de jaula haciendo movimiento sensuales, solo para complacer a los hombres presentes.

Subimos a la segunda planta a un lugar más privado, Felipe se quedó de pie haciendo guardia mientras nosotros nos sentábamos. Poco después un mesero trajo una botella de una bebida y nos sirvió.

Foster me pidió que probará mi trago, no estaba acostumbrada a beber, pero creo que por los nerviosos no dude en hacerlo. Era demasiado fuerte para mi asi que no segui bebiendolo. Después de pasar un par de horas en el club, nos dirigimos a lo que parecía ser un casino  donde ingresamos directamente a una sala con varias cámaras y pantallas de vigilancia  donde monitoreaban  las actividades de cada mesa.

En ese momento unos de los empleados se le acercó a Foster.

—Jefe, el señor Herrera quiere apostar en un juego privado—le informó.

—De acuerdo, prepara todo en unos minutos iré—le respondió Alexander.

Él me dijo que lo acompañará para que observará en que consistía estos juegos privados. Cuando llegamos a uno de los cuartos, observe el interior que consistía practicamente en una sola mesa  para abarcar más de seis personas, era algo oscura y daba miedo en cierta forma. Me sente a observar todo desde una silla localizada fuera de la mesa principal.

Foster tomó asiento frente al que parecía ser el  señor Herrera: era un hombre algo moreno, delgado y con ojeras pronunciadas, su aspecto era  fatal.

Las cartas fueron repartidas anunciando el inicio del juego, los minutos pasaron y Alexander iban ganado, poco a poco su rival apostó prácticamente todos sus bienes.

—El juego se acabó Herrera, ya no tienes nada más que apostar—mencionó Alexander poniendose de pie—.Además me debes mucho dinero de la última vez que viniste apostar, y si no mal recuerdo la fecha de pago ya se venció—le recalcó acomodándose su saco—. Chicos ya saben que hacer —les ordenó a sus guardias.

Me puse de pie para solo observar cuando estos hombres comenzaron a golpearlo salvajemente mientras esté suplicaba por otra oportunidad. Luego lo bañaron de gasolina y lo ataron a pies y manos dejándolo en el suelo, este suplicaba por su vida de una manera que me rompia el corazón.
Luego Foster se me acercó inmediatamente.

—Debes encender esto y lazarlo sobre él—me dijo dandome un encendedor—. Creo que no es necesario advertirte de las consecuencias—me advirtió mostrando una fotografía que uno de sus hombres tomó de la vestimenta de su víctima, en está se encontraba el antes mencionado con la que parecía ser su esposa e hijos.

Eso claramente significaba que ellos morirían sino hago lo que me pide ¿Debo matar una vida para salvar otras? La respuesta duramente era clara: debía hacerlo.

Tomé el encendedor temblorosamente y me acerque a Herrera, con la mano temblando  encendí el artefacto, este hombre me miraba con suplicaba y gritaba a todo pulmón piedad. Su vida, su destino estaba en mi manos y no sabia que hacer. Sabía que Foster seria capaz de cumplir con lo que me dijo, asi que tomé la decisión de salvar a esa pequeña familia quienes ahora en adelante se  quedarán sin su esposo y padre.

Con todo el dolor en mi alma lance el encendedor hacia Herrera. El fuego se esparció rápidamente por su cuerpo, él gritaba de dolor y desesperación y eso fue difícil y traumático de ver, pero lo que me mataba era el hecho que fui yo quien provocó su muerte: había asesinado por primera vez.

Di  pasos atrás con ganas de llorar, la habitación comenzaba a sofocarme por el calor del fuego, estaba a punto de voltear a otro lado para no ver tal acto, aunque lo podía escuchar claramente.

—Quiero que lo mires mientras su cuerpo se hace cenizas—me dijo Foster adivinando mis intenciones.

Ni siquiera replique ni lo miré. Odiaba a Foster cada vez más. Esta prueba fue jodidamente nefasta. Mire un punto vacio lejos del hombre que había asesinado, sus gritos fueron retumbaban por todo el cuarto, pero estos fueron disminuyendo, Herrera  trató de desatarse en todo momento, pero no lo logró. El  fuego comenzaba a expandirse, tuvimos que retroceder hasta la entrada, uno de los guardias apago el fuego con un extinguidor. Cuando lo hizo dejó expuesto el cuerpo sin vida de Herrera totalmente calcinado.

Me sentía confundida, pero especialmente culpable. Mire a Foster quien se encontraba a pocos metros de mi, con una expresión seria.

—¿Esto era necesario?—pregunte con dolor en mis palabras.

—Claro que era necesario, me demostraste que eres capaz de hacer cualquier cosa—respondió sin ningún tipo de sentimientos—. Además para ser parte de mis negocios Significa hacer este tipo de cosas, pero no te preocupes poco a poco irás perdiendo tu alma y cuando la pierdas en su totalidad no sentirás culpa alguna—dijo con una sonrisa en su rostro—. Pero no todo es malo, hoy pasaste tu prueba, tu recompensa sera  conocer  la casona— finalizó.

—¿Qué es ese lugar?—le pregunte arrugando mi frente?



Evelyn Romero

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En el texto hay: romance, mafias, accion y drama

Editado: 01.07.2019

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