El comprador

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Capítulo XXI


Un mes después...

Alexander cada dia se comportaba dulce y atento conmigo, habíamos fijado la boda para dentro de dos meses la cual se llevaría a cabo en la hacienda. Aunque él quería dejar sus negocios turbios eso era cada vez más difícil de hacer. No sería sencillo dejar ese mundo por la cantidad de personas involucradas. Mi temor crecía, no solo porque le pasará algo a él, sino también porque Joshua me estaba presionando para conseguirle esos papeles, a pesar que le dije que ya no estaba dispuesta hacerlo, él me amenazó con contarle todo a Alexander.

Me concentre en Alexander quien se encontraba frente al espejo acomodandose el traje, hoy era la boda de Lexy con su hermano Lucas.  Me dijo que fuera con él pero últimamente me sentía enferma.

—¿Estas bien? estas palida—me dijo Alexander.

—Lo estoy, creo que me hizo dañó el pollo rostizado de ayer, no debi agregarle chile—le comenté recordando el momento—. Vete tranquilo estaré bien—le dije besándolo.

—De acuerdo, regresaré lo más pronto posible—dijo entregandome unas llaves en las manos—. Son las llaves del despacho puedes entrar y tomar los libros que quieras—mencionó.

Las tomé con nerviosismo, tenía en mis manos lo que había deseado hace un par de meses y no sabía como reaccionar ante aquella situación.
Luego bajamos  las escaleras donde  me despedí de nuevo de Alexander afuera de la casa, lo vi marcharse junto a Felipe en uno de los autos.

Celia  se encontraba limpiando unas mesas del patio del corredor. Ingrese a la casa y en ese momento acaricie las llaves que me había dado. La curiosidad de conocer lo que guardaba en su despacho creció en mi . Decidí echar un vistazo, me dirigí hacia ese lugar donde abri la puerta y entre sigilosamente cerradola detras de mi.

Comence a buscar en el escritorio algun documento de utilidad,  despues de unos minutos encontre una carpeta muy importante donde se reflejaba: direcciones de cada uno de sus negocios, nombre de varios politicos, oficiales aliados, cuentas bancarias entre otra informacion que le servirian mucho a cualquier enemigo.

Estaba dispuesta a devolver la carpeta en su lugar, hasta que lei un documento que reflejaba mi compra firmada por mi padre. En ese momento me sentí como un objeto que se podia comprar con dinero y una simple firma. Eso me destrozo por completo y  los viejos recuerdos regresaron a mi mente.

Amaba a Alexander, pero ¿A que precio?¿Quien me garantizaba que mi vida con él sería sin la muerte presente siempre rondandonos?¿Qué pasaría si él no podía dejar nunca el mundo oscuro que él mismo creo? Yo no quería seguir viviendo con ese sentimiento de miedo y muerte por el resto de mi vida.

Aunque me daba las libertades que yo quería, sentía que no era suficiente, sentía que me faltaba vivir y conocer lugares sin explorar, y no podíamos nunca darnos el lujo de salir de viaje como lo habíamos hecho en aquella ocasión. Las cosas entre bandos rivales por pelea de territorio era cada dia más peligroso. Tenía sentimientos encontrados con respecto a mi vida con Alexander.

Pase varios minutos pensado que hacer con esa carpeta. Hasta que por fin decidí guardarla para que me serviría de protección, fui a mi vieja habitación ya que ahora dormía con él en su cuarto,  guarde la carpeta en un escondite en el closet junto al celular que Joshua me había dado.  
Me mordi el labio por la tentación de hablarle en ese momento a Joshua, pero no lo hice.

Cuando termine, salí más confundida que nunca. Fui al patio y me senté a observar el jardín. Pensando en mi futuro junto a un dolor en mi pecho.

                                      
 


 



Evelyn Romero

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En el texto hay: romance, mafias, accion y drama

Editado: 01.07.2019

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