El corazón manda

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Capítulo 13: Allison

Me siento tan enojada.


Esos periodistas nos acribillaron a Cameron y a mi con preguntas tan absurdas e incluso intimas que la situación parecía sacada de una mala película. Ni siquiera tuvieron el tacto de dejar a Cam fuera de esto, tenía muchas ganas de gritarles ¡déjenlo en paz, es sólo un niño!.


Respiro hondo en un intento de tranquilizarme, pero sólo funciona superficialmente.


-Cariño _Le digo a Cameron. -ve a cambiarte y a dejar tus cosas para que bajes y almorcemos. _Trato de sonar lo más tranquila posible para que él no vea lo alterada que me siento.


-Está bien. _Murmura. Su rostro está pálido y claro que noté que no saludó a Kaden con la efusividad de siempre.


Cuando sube al segundo piso me voy a la cocina. Compruebo que la pasta al ajo que hice esté caliente todavía y sirvo los tres platos y tres vasos de jugo de frutas que preparé ayer antes de irme. Todo lo hago sintiendo la presencia de Kaden cerca de mi con su mirada analizandome fijamente.


-¿Qué te pasa? _Pregunta quedamente. -¿Estás así por los periodistas? ¿qué te preguntaron?


-Me preguntaron o mejor dicho nos preguntaron muchas cosas. _Respondo en el mismo tono quedo de él. 


-¿Qué les preguntaron? _Corrige. Tomo dos charolas, una para los platos y la otra para los vasos. Kaden lleva al comedor la de los platos y yo la de los vasos.


-Nos preguntaron que si te conocíamos, si vives en este vecindario o si te hemos visto por aquí. Cuando negamos todo eso, me preguntaron que quién era yo, que si yo te estaba ocultando y tu me pagaba por eso, incluso preguntaron que cuanto les cobraba a cambio de información, que ellos podían contratarme para espiarte e informarles acerca de ti. _Le digo con un suspiro de frustración.


-Lo siento Allison. No era mi intención hacerte pasar por esto. Ellos me empezaron a seguir desde que salí del hotel, di muchas vueltas por la ciudad para tratar de despistarlos, pero cada vez que comprobaba el retrovisor ellos seguían pegados a mi, así que no me quedó de otra que venir y esconder el auto en un garaje que alquilo para situaciones así. Nunca había tenido que usarlo, pero hoy no me quedó otra opción. _Cuenta. Su semblante cabizbajo me hace saber que es sincero y aparte no tengo porqué dudar de él en algo como esto, pero sigo sintiendo la furia en mi hacia esos buitres.


-No te disculpes. La verdad que me preguntaran eso no es lo que me tiene mal, bueno, en parte si, pero lo que me enoja es que esa gente no tiene escrúpulos. Le hicieron preguntas a Cameron como si no fuera sólo un niño, no les importó que él prácticamente no podía hablar del miedo que tenía. Le preguntaron cosas que un niño de su edad es imposible que sepa o siquiera se lo imagine. No quiero ni pensar en lo que pudo pasar por su cabeza o en como se debe de sentir en estos momentos. _Termino de hablar y un silencio sepulcral cae entre nosotros. Creo que no debí decir todo eso.


-Tienes razón, esa gente no tiene límites a la hora de querer la premisa para publicarlo en los medios y ser el ganador, ser la persona que descubre la noticia que puede llevarlo a la cima de su carrera. _Kaden tiene los codos apoyados en la mesa del comedor haciendo que sus bíceps se vean más abultados de lo normal y mientras habla se pasa las manos por el cabello varias veces. Un instante después sus ojos verdes conectan con los míos. -Supongo que es justo que te cuente acerca de Cameron y el porqué prácticamente nadie sabe de él.


-¿Qué? ¡No! _Exclamo con sorpresa. -No tienes que contarme nada, eso es asunto tuyo y tus razones debes de tener. _Digo, pero no sé si trato de convencerlo a él o a mi misma... la verdad es que si me gustaría saber, pero por curiosidad o quizás porque me gustaría conocer un poco más a Kaden, saber porqué tomó la decisión de esconder a su propio hijo.


-Vamos, seguro que desde que te enteraste que tengo un hijo te dio curiosidad. _Dice sonriendo, pero la sonrisa no llega totalmente a sus ojos. -Además, prácticamente te lo debo después de lo que tuviste que soportar hoy. _Voy a repetirle que no tiene que contarme nada, después de todo él es el jefe y yo sólo estoy aquí para cuidar a su hijo, pero él habla antes de que yo diga algo. -Cuando tenía veinte años y todavía no cantaba “profesionalmente” conocí a una chica, su nombre es Brooke Duncan, nos hicimos novios y pensé que la amaba y ella a mi. Cuando comencé los preparativos para empezar a grabar mi primer disco ella terminó la relación diciéndome que ella no estaba ni estaria lista para tener una relación con alguien famoso y así sin más se terminó todo. Tres meses después me enteré que en realidad ella me engañaba con su “mejor amigo", supongo que pensó que si seguía conmigo tarde o temprano me entregaría de su infidelidad, pero él punto es que no sólo yo me enteraría si no que también nuestros conocidos y medio Manhattan si es que mi disco era un éxito y lograba mi sueño de ser cantante. _Nos sonreimos porque claramente fue así. Desde ese primer disco Kaden fue un hit, volviéndose famoso rápidamente. -Me dolió mucho enterarme de su engaño, de verdad creía que nos amabamos, pero al parecer ella ni siquiera me apreciaba. Unos días después de enterarme de eso me llevé otra sorpresa cuando llegó a mis oídos que Brooke estaba embarazada de cuatro meses, me volví loco, hice cuentas, habíamos roto tres meses atrás y nosotros… mmm… _Carraspea varias veces y aparta la mirada. -Nosotros éramos bastante… activos en la intimidad. _Dice con incomodidad. Aparto la mirada también, pero cuando sigue hablando mis ojos vuelven a los suyos. -No sabía si con su amante se protegía, pero conmigo la única proteccion eran sus pastillas anticonceptivas, así que obviamente el bebé podía ser mío. La busqué y le pregunté que si era mío y me contestó que no sabía, pero que igual no importaba porque iba a abortar. Sentí que mi sangre se helaba, no podía permitir eso así que le supliqué que lo tuviera, que yo le daría todo durante el embarazo y que yo me quedaría con el bebé, que ella no tenía que preocuparse por nada, pero me dijo que ella y Maximiliano, su amante, ya habían decidido abortarlo porque él no quería hijos. Al final llegé a un acuerdo con Maximiliano en donde yo tenía que darle quinientos mil dólares a cambio de que Brooke tuviera al niño. Traté de razonar con Brooke, no tenía dinero ese dinero todavía y un bebé no debería que tener un precio para vivir, pero fue inútil. Conseguí el dinero, se lo pedí prestado a Bill, mi productor de música y les hice firmar a Brooke y a Maximiliano un papel donde están de acuerdo con no buscar al bebé y en cederme todos los derechos de paternidad y no querer sobornarme jamás por dinero. Cuando Cameron nació mi disco estaba en su mejor momento, yo no quería que nadie pusiera los ojos en Cam, era tan pequeño e inocente que sentí que merecía vivir tranquilo, como un niño normal así que contraté a Carlee para que cuidara a Cam y de paso a la casa cuando estoy de gira. Sé que en cualquier momento las personas van a enterarse que tengo un hijo y sé que posiblemente todos los que me apoyan se van a sentir engañados después de tantos años ocultando a Cam, así que seguro que cuando se enteren mi carrera musical acabe. _Se ojos se vuelven lejanos cuando piensa en eso y logro ver horror en ellos, pero luego su mirada se llena de determinación. -No quiero que mi carrera termine jamás, es lo que amo hacer, pero por Cameron no me importaría, él es lo que más amo en el mundo, sólo no quiero que salga lastimado. _Ver a Kaden vulnerable, con miedo, provoca que mi corazón se abra y se ablande hacia él. Entiendo su miedo a perder algo que ama tanto y a dañar a su propio hijo, no me imagino estar en una encrucijada así. Extiendo mi mano derecha por encima de la mesa del comedor, tomo la suya y la aprieto en señal de apoyo, para hacerle saber que lo entiendo y no lo juzgo.



Yarii Gómez

Editado: 11.01.2019

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