El diario secreto

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1. Pasado

5 de marzo, 2015.

 

Hoy, es la primera vez que lo he visto. Me hechizo la intensidad de su mirada que me dio. Sus ojos azules se encontraron con los míos. Sentí mi corazón palpitar, mis manos sudar. A pesar de la fuerza que ponía para calmarme, era imposible, casi irrealizable.

 

Nos habíamos encontrado por casualidad, como si fuera del destino. Solo eso sucedió. Miramos el uno al otro, no hablamos en absoluto. Me quede asombrada teniendo mis ojos fijos en ese hombre encantador y, al mismo tiempo, serio. Al principio, lo veía distante o eso quería que creyéramos. No tenía idea de porque hacia un gran esfuerzo para no mirarme a los ojos. Era como si temiera que de esta manera probablemente descubriría algunos secretos ocultos suyos.

 

Todos los días lo veía en la misma biblioteca que solía ir. Él estaba allí. Físicamente sí, pero espiritualmente no. Su mente estaba enfocada en otro lugar, en un lugar que no era la biblioteca. Lo observaba durante diez segundos y me sorprendí al darme cuenta que seguía teniendo el mismo libro en sus manos desde que había entrado en el lugar. Para todos parecía que el misterioso hombre leía el libro concentrado, pero sabía que su mente no estaba allí. Creo que simplemente tenía el libro entre sus manos para que los demás no lo molestaran. Quería tranquilidad y eso aumentaba mi curiosidad. ¿Por qué iba a una biblioteca y después de tantas horas se marchaba sin leer ningún libro?

 

Muy extraño.

 

Al día siguiente decidí acercarme. Un gran error. Camine hasta la mesa de madera, al que él estaba sentado, con la cabeza inclinada sobre el libro, y extendí mi mano con el propósito de ponerla en su hombro. Cuando lo toqué, se levantó bruscamente de su asiento. Giro hacia mí en el momento en que retire mi mano y la deje libre al lado de mi cuerpo. Me lanzo una mirada amenazadora y yo me mordí los labios. Cuando me siento nerviosa por algo, reacciono así. Por un momento creo que su mirada se dirige hacia mi boca y se queda clavada ahí por un ratito. Seguramente será una ilusión.

 

 

"¿Quién te dio el derecho de tocarme, pequeña?" Espetó y sus palabras eran veneno.

 

 

¿Por qué era tan áspero? No le había hecho nada para que me hablara de esa manera, solo quería acércame por lo menos un minuto para saber quién era él, por qué extraña razón todos los días, a la misma hora estaba en la misma biblioteca en la que iba.

 

 

"¿Quién te dio el derecho de hablarme de esta manera abrupta, señor mayor?". Le respondí irónicamente e inmediatamente vi la iris de sus ojos cambiar de color. Tomaron un profundo azul oscuro.

 

 

Su mirada era como si quisiera matarme. Tenía mucho miedo, pero intentaba no mostrarlo. No temería a un hermoso imbécil, que lo único que me causaba era…querer descubrir los secretos que seguramente escondía muy profundo en su interior.

 

 

"Es mejor irte, no quieras verme enojado." Eso sonó como una amenaza.

 

 

¿Cuán estúpido puede ser un hombre? Dios mío, ayúdame a calmarme y no golpearlo.

 

 

No le había respondido. Me molesto la forma en que me hablo. ¿Quién creía que era?

 

 

Lo vi cerrar las palmas de sus manos en puños y luego agarrar el libro que estaba sobre la superficie de madera y comenzó a caminar lejos de mí. Por supuesto que lo seguí. No lo dejaría tranquilo después de ese arranque que tuvo.

 

 

Estaba cavando sola a mi tumba.

 

 

Provocaba a mi destino.

 

 

"Señor brusco, pídeme perdón". Le había dicho, pero él siguió su camino.

 

Dejó el libro que había tomado prestado en el estante que se encontraba antes y luego se dirigió con pasos rápidos hacia la salida de la biblioteca. Lo vi salir y tomé la decisión, esta vez, de no seguirlo. Regresé a donde el hombre guapo dejó el libro y lo tomé en mis manos. La curiosidad mata al gato, dicen.

 

Observe con cuidado la portada del libro y no esperaba ver un hombre tatuado.

 

El hombre misterioso con tatuajes. Ese era el título de la historia. ¿Cuál era el tema? Tenía curiosidad por saber.

 

Abrí el libro en la primera página y vi la dedicatoria: En mi familia, que se perdió en la oscuridad.

 

Trague con dificultad y continué en la página siguiente. Comencé a leer la primera frase y abrí los ojos cuando noté que la historia tenía que ver con un… ¿asesino?

 

¿Qué mierda está pasando aquí y por qué ese tipo tenía este libro? ¿Lo tomo así como así, o realmente quería leerlo? Nunca lo voy a saber, ya que es imposible volver a verlo.



Maria88

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En el texto hay: asesino, secretos, muerte

Editado: 09.05.2019

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