El eco de su sombra

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Capítulo IX

Eran demasiadas las mentiras, incontables los secretos, cansadores los silencios que se revelaban cuando era demasiado tarde para sorprender a cualquier sospechoso sin coartada, con las manos vacías, atadas o ensangrentadas por la culpa que los atormentara. Era imposible. La información a cuentagotas, además de estorbar una pronta investigación que pudiera permitirse mantener viva la llama de la esperanza, venía a hacerle el juego al olvido de los detalles, eslabones fundamentales para obtener el éxito al final del camino.

Con la venia del sheriff, que no pudo ni quiso aguantarse las ganas de presenciar un nuevo interrogatorio, llegaron hasta la casa de Austin Carter, un joven en apariencia timido, introvertido pero que sin embargo no dudo un instante cuando vio la posibilidad de enredarse con Hayley Duncan, una de las mujeres más atractivas de todo el condado, sin importarle, si quiera, que estuviera casada.

—Lamento tener que recibirlos en estas circunstancias —dijo el joven mientras los invitaba con un trago de coñac.

—¿Vives solo Austin? —preguntó Thomas al notar el poco mobiliario que decoraba la casa.

—Sí, me mude hace dos años —respondió mirando una foto que colgaba de la pared—. Era la casa de mis abuelos.

—Usted como hijo del cantinero pasa mucho tiempo en el bar del pueblo, ¿cierto?

—Sí, casi todo el día.

—¿Ha oído algo entre los susurros de la noche, en los cotilleos a altas horas que pudiera ayudar en la investigación? le recuerdo que ocultar información es un delito.

—No señor, no he escuchado nada, se lo juro —respondió sentándose sobre una silla mecedora algo deshilachada pero que todavía cumplía con su razón de ser.

—Como sabrá estamos golpeando todas las puertas, pretendiendo abrir caminos poco explorados para obtener cuanto antes una pista concreta —hablaba Thomas cuyos pensamientos parecían sumergirse en su vaso de licor todavía lleno—, y la tormenta nos ha traído directo hasta su casa.

—No lo comprendo.

—Si tuviera que arriesgar una teoría sobre qué fue lo que ocurrió ¿Qué diría?

—Bueno no lo sé —sonrió nervioso dirigiendo la mirada hacia el sheriff—. No me he puesto a elucubrar posibles desenlaces.

—No olvides que estamos jugando…

—Sinceramente no sé qué decirle, no soy bueno en esto —respondió bebiendo de un trago su vaso.

—¿Y en qué cosa sí es bueno?

—¿Disculpe?

—Háblenos de su relación con Hayley.

—Solo somos buenos amigos, como todos aquí en el pueblo —respondió sin levantar la mirada.

—Si algo he aprendido en mi corta estadía en Balltown, es precisamente que no todos son buenos amigos. Es más, aquí como nunca, parece replicarse el dicho milenario “pueblo chico, infierno grande”

—Creo que exagera señor; puede que no todos nos llevemos bien pero de ahí a suponer que…

—La señora me reconoció una relación entre ustedes que excedía la mera amistad ¿acaso lo niega? —interrumpió tenaz.

—No entiendo qué pudiera tener eso que ver con…

—Tomaré sus constantes evasivas como un sí —sonrió—. No es nuestra intención inmiscuirnos en la intimidad de la gente; de hecho no somos la policía del corazón. Sin embargo, nos gustaría saber por qué terminó su relación.

—Pues supongo que como todas las relaciones había llegado a un punto muerto.

—¿En unos pocos meses?

—Nos unía más la pasión que el amor ¿entiende?

—Entonces el final fue consensuado…

—Bueno, mentiría si dijera que no extraño aquellos momentos —se sonrojó.

—¿Cómo fue que terminó con usted?

—¿Cómo ayudará todo esto en la investigación? —preguntó buscando la complicidad del sheriff para escapar de un momento incómodo aunque no encontró lo que buscaba—. ¡Me parece absurdo estar ventilando mis intimidades!

—Usted mismo dijo que aún extrañaba a Hayley; y de seguro no tomó bien la ruptura —hablaba Thomas mientras caminaba en círculos con las manos en los bolsillos—; quítenos una duda ¿Cuántas veces soñó despierto vengarse de ella por lo que sintió una traición a sus sentimientos? Tal vez para ella hubiera sido una aventura pasajera pero es obvio que para usted fue mucho más que eso.



Sebastian L

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En el texto hay: misterio, romance, criminales

Editado: 05.12.2018

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