"El Elemento Perdido #1: Fuego"

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"Despierta"

-Dejame dormir, busca a mamá.

-Vamos Alexia, Pete buscará los caballos.

Agh, me daban ganas de ahorcarla. Levantaba mis párpados con sus pequeños deditos. No iba a darse por vencida.

-¡De acuerdo lo haré, ya desperté!


...

 

Mis ojos se abrieron. Una luz blanca iluminaba la habitación. Ya había estado aquí antes. Traté de moverme, pero todo me dolía. Sentía pesado el cuerpo. Levanté poco a poco mi brazo. ¿Tenía una intravenosa?

Un pequeño pitido me estaba sacando de mis casillas. Era una de esas cajitas que habia en... los hospitales. Estaba en un hospital. ¿Qué había sucedido?

Quize levantarme, pero antes de que pudiera siquiera intentarlo, unas manos me detuvieron.

Daniel.

Se veía muy raro. Tenía unas ojeras terriblemente notorias. Sus ojos estaban hinchados y rojos como si hubiera llorado durante horas. Era como si hubiera envejecido 5 años.

-Te harás daño cariño, basta.

Se sentó en el borde de la cama y acarició mi cabello. Sus ojos comenzaban a verse llorosos.

-¿Qué ocurre?- mi voz apenas fue un susurro.

Traté de decirlo de nuevo, pero nada. El tono era apenas audible.

Comencé a estar inquieta en esa cama. Quería levantarme. Llevé mi mano hacía mi garganta, una gruesa venda la cubria. Es más, cubría todo el cuello.

-Hija debes calmarte, estas semanas no has estado muy bien.

¿Semanas?

Y de repente imagenes llegaron a mi mente. Fiesta. Lluvia. Vanessa. Dëni. Nathan.

¿Dónde estaban ellos? ¿Estaban bien?

-Quiero verlos, ¿dónde está mi hermana?

Daniel me había entendido perfectamente, el tono de mi voz llegó a sus oidos. La venda en el cuello picaba y me lastimaba. Traté de arrancarla.

-Alexia no, basta.

El hecho de que no me dijera nada me puso histérica. Arranqué la intravenosa de mi brazo y me levanté de la cama.

-¡John!

El padre de Nath entró al cuarto. Era el director del hospital.

Daniel me rodeó con los brazos con mucho cuidado. Sentada en la cama noté el yeso que envolvía mi pierna y el brazo izquierdo, ¿cómo fue que no sentí el dolor?

John sacó una jeringa y un frasco de su bata. Me iban a sedar. Luché con fuerza y ahora si sentí el dolor de mi brazo.

-Alexia, por favor hija, calmate, te lo ruego. Esto sólo te hace mal.

La voz de Daniel sonaba quebrada. Pero yo sólo quería saber qué había sucedido y cómo estaban los demás.

Un ligero pinchazo en mi antebrazo e inmediatamente me relajé. Mi visión estaba más borrosa.

Y ahi ibamos de nuevo. Silencio y oscuridad.

 

...

 

-Ella será tu nueva hermana Dëni.

La niña me miró con cuidado, como si yo fuera algo peligroso, cuando en realidad ella me daba miedo.

En su rostro apareció una gran sonrisa y se lanzó contra mi. Quedé petrificada, pero sólo era un abrazo. También puse mis manos en su espalda. Olía muy bonito a lilas y su cabello era muy suave y brillante.

-Yo cuidaré de ti Alex no te preocupes.

Si. Yo también cuidaría de ella.


...

 

Durante todo el camino a casa no dije una sola palabra. Me dieron el alta una semana después, lo que dio una suma total de tres semanas, casi un mes en el maldito hospital.

La mayor parte del tiempo me habían tenido sedada. Les preocupaba que pudiera hacerme daño. Pero eso no era posible. No podían dañarme más.

La última noche que estuve internada mi padre junto con Janine, se armó de valor y pidió que no me durmieran. Se sentó cómodamente a mi lado y tomó mis manos entre las suyas. Era el momento de la verdad.

Todo llegó a mi de repente. Los gritos de Dëni, Vanessa inconsciente, los golpes que la camioneta provocó y Nath tratando de controlarlos.

Y la peor parte fue que todos habían muerto.

Ecxepto yo.

-No sufrieron hija- Janine no podía contener las lágrimas- O al menos eso dijo John. Según la autopsia murieron al instante. Y tú...

No pudo continuar y salió de la habitación. Yo no había movido ni un músculo. No tenía el valor ni para eso.

-Amor- Daniel suspiró- Tú saliste volando por la ventana y te enterraste un vidrio en la garganta, fue un milagro que no pasara a mayores.

En la pequeña mesita junto a la cama se hallaba un libreta que alguien habia dejado ahi. Estiré la mano y la señale. Daniel siguió la dirección y me la dió.

Escribí rapidamente. Aún no era capaz de hablar. Me lastimé varias veces.

¿Quién nos encontró?

Le mostré la libreta y él leyó mis horribles letras, pero al menos lo entendió.

-Varios de tus amigos venían atrás en el camino. Fue Lena y unos chicos que iban con ella.

¿Lena? Dios mio. No podía ni imaginar qué hubiera pasado si ella también hubiera venido con nosotros. Y los otros chicos, ¿cuáles?



K.D. Raven

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En el texto hay: reinos, elementos naturales, poderes

Editado: 26.06.2018

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