El Empresario

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Capítulo 2

Emily.

La respiración se me cortó cuando vi que era él quien pasaba la puerta. De pronto todos los acontecimientos hacían click en mi cerebro. Lo que había escuchado ayer coincidía completamente con lo que hoy estaba pasando y la reunión que él quería que se diera era ésta.

Quien iba a pensar que en realidad si íbamos a volver a vernos.

Avanzó hasta la punta de la gran mesa donde estábamos todos sentados esperando sus palabras y las presentaciones. Obviamente él quedaba justo a mi lado. Era difícil pensar que podría ser esa bestia que todos pensaban que era. Pero el mismo me lo dijo la noche anterior. Si no ponía carácter, iban a hacer lo que quisieran.

Tomé un sorbo de agua del vaso de vidrio que disponían para nosotros.

-Bien-la voz de Alex inundó la sala. -Mi nombre es Alexander Rough y como imagino sabrán, estoy aquí para tratar los asuntos que van a dar marcha al R. A. Caribean Resort. Espero estén bien. Comencemos con la Reunión. -terminó de tomar asiento y pasó una mirada rápida a toda la sala, deteniéndose en mí un segundo más. No dio cavidad a posibles réplicas, simplemente comenzó a hablar con una fluidez y una elegancia impresionante. Una de sus manos se encontraba en el bolsillo de su traje mientras la otra se encargaba de hacer los gestos. Se notaba a kilómetros que el hombre sabía realmente de lo que hablaba.

Cuando Alexander terminó de hablar, pasados 40 minutos, Mike fue el primero en secundarle, presentando sus visiones y junto a eso los pros de trabajar con lo que estaba ofreciendo. De la misma forma lo hicieron los Japoneses, mientras Alexander prestaba atención atentamente a veces mirando y ojeando las carpetas que le ofrecían o simplemente poniendo su mirada en los expositores.

Mi papel consistió en plasmar en si lo que queríamos lograr en la utilización de la Materia prima, le mostré bocetos que habíamos trabajado junto a los mejores arquitectos y todas las visiones en profundidad. Hablé de economía, siendo ese mi fuerte y abarcando toda el área de bolsas y valores de caja. Tardé cerca de 20 minutos, pero estaba satisfecha con el resultado.

Luego de aproximadamente una hora fueron entregados con mayor profundidad en explicación todos los acontecimientos de esta semana junto a los horarios y términos especiales. Luego de eso, eramos libres hasta el día siguiente. Sabríamos sólo al final de la semana si afirmaríamos un contrato con la empresa.

Todos nos dispusimos a salir de la sala así que recogíamos nuestras cosas para salir siguiendo a la chica que nos había guiado en un principio cuando la voz del magnate me llamó en un susurro profundo que solo yo escuché.

Mi jefe tenía una relación nada más que profesional conmigo, casi no hablábamos de algo que no fuera trabajo y de la misma forma eran las muestras de interés, así que él terminó saliendo de la sala junto a los demás sin inmutarse de que no había ido detrás de él, así que no importaba.

Me di la vuelta y me encontré con la figura imponente de Alexander con las manos dentro de los bolsillos de un traje Beige hecho a la medida y su profunda mirada detrás de esos lentes y su cabeza un poco inclinada hacia un lado. Suspiré en mi mente, este hombre cada vez parecía más atractivo.

La máscara que había portado durante una hora y media despareció apenas el ruido de la puerta indicó que estábamos solos. Me dio una leve sonrisa.

-jamás imaginé que te vería nuevamente, Emily. -dijo avanzando unos pasos. -¿cómo estás?-fui hasta su encuentro y le di un pequeño abrazo, fruto de ese pequeño atrevimiento que siempre he tenido. Su mano se posó en la parte baja de mi espalda mientras me devolvía el gesto.

-créeme que yo tampoco, Alexander-Sonreí. -realmente fue una sorpresa-dije separándome. Noté que me miraba extraño-Estoy bien, supongo. Un poco atareada por lo repentino del asunto pero puedo manejarlo. -dije sinceramente. -¿Cómo estás tu?-pregunté.

-Deseoso de invitarte un café y devolver el gesto que tuviste ayer conmigo, ¿aceptas? No tengo problema con el apodo.-dijo mientras volvía a meter una de sus manos en el bolsillo para sacar las llaves de lo que supuse era su auto.

Reí un poco.

-claro-acepté.

Caminó hasta la puerta y la abrió dándome el paso para ir delante de él, volviendo a colocar esa máscara de hielo en su rostro. Nos detuvimos a esperar a que el ascensor llegara ante la atenta mirada de la chica que se había encargado de atendernos cuando llegamos.

-A tu trabajo, Katherine-dijo con un tono firme mientras entrábamos en la cabina del ascensor. La chica volvió sus pasos y se metió en su cubículo.



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#4348 en Joven Adulto

En el texto hay: empresario, amor, rough

Editado: 19.11.2018

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