El enigma de su mirada

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 40.


 


Andrew.

-¿Estás seguro de que es él?- me pregunta Zack refiriéndose a El asesino con poemas.

Lo veo como preguntándome si de verdad tiene problemas o qué.

- No, ese fue el señor José- digo refiriéndome al vigilante del edificio. Él se ríe sin humor.

- Al parecer la falta de sexo te pone insoportable- volteo a verlo, su chiste no me hizo ninguna gracia, esto es algo serio, pero él parece un niño, a pesar de que ya es papá todavía sigue siendo igual de infantil. - Aunque yo también llevo mucho tiempo sin sexo, creo que moriré, ya me siento hasta virgen- se sienta de un golpe al lado de mí en el sofá.

Por más imbécil que sea, siempre hace algo que hace que me ría, y me olvido de la realidad por unos minutos.

- Tal vez sea la falta de sexo, llevo 6 meses, pero es que...- 《ninguna es ella》 quise decir, pero no lo hice. Él me pone una mano en mi hombro, y tras una mirada empática habla.

- Lo sé- dice y todo se queda en silencio, siendo roto por él- ¿En serio vas a seguir el deber y no lo que quieres?
Pero no sé qué responderle. Yo dejé a Alhelí, pero fue porque sabía que era lo que debía hacer, y desde luego no fue lo que yo quería. El asesino estuvo ausente por 6 meses, esos en donde Alhelí y yo no estuvimos ni siquiera en contacto, pero lo más mínimo que se enteró de mi idea de ir a donde ella está, volvió.

Sé que si yo voy a buscarla, hay múltiples de posibilidades de qué es lo que pasará, y en todas algo sale mal.

Cada vez que pienso en ella creo que mi amor por ella se incrementa cada vez más.

Cuando dejamos ir algo que amamos, empezamos a amarlos más, y sé que es complicado, pero es lo que sucede. Un niño extrañará a su chocolate luego de habérselo comido, así mismo pasa con nosotros.

Cuando sentimos la ausencia de algo, nuestra ambición y anhelo por volver a tenerlo nos impide pensar con claridad, y nos deja en una bruma oscura de soledad, así tengamos a muchas personas al rededor, ninguna de ella es la que necesitamos. Yo la obligué a irse, pero sé que era lo mejor para ella, no pensé en mí, y eso es lo que a veces ocasiona el amor; pensar en el bien del otro. Aunque muy en el fondo también pensé en mí, porque si no la dejaba ir y le pasaba algo yo no sabría que hacer, tal vez suene dependiente, pero es que cuando llega a tu vida eso que tanto tiempo has estado esperando lo único que puedes hacer es cuidarlo, eso mismo hice con Alhelí.

- Pendejo - me llama Zack haciendo que deje de pensar en ella y me enfoque en él.- ¿No crees que sería mejor buscarla?

- ¿Acaso eres estúpido? - pregunto sonando lo más calmado posible, él parece no entender. - Obvio que no la puedo ir a buscar, y menos ahora que sé que el asesino podría hacerle algo malo si vuelve.

- Tienes razón - se para del sofá- Me gustaría quedarme más tiempo aquí, pero tengo cosas que hacer, o mejor dicho pañales que cambiar, así que hablamos mañana- estrecha su mano con la mía, y cuando creo que se irá hace algo que no pensé que haría; me abraza. Y es de esos abrazos que te demuestran que tienes su apoyo, así que me siento tranquilo por un momento.

-Gracias, Zack.

- No necesitas darlas.

Y ahora sí sale por la puerta y se va.
Voy a mi habitación y me acuesto en la cama, y cuando lo hago me acuerdo de una conversación que tuve con Alhelí una de las últimas veces que la vi.

Flashback.

Ella me mira directo a los ojos, y estos me ven como si fuera una maravilla del mundo. Con sus manos agarra mi cara y me da un casto beso. Estoy acostado y ella tiene su barbilla apoyadaen mi pecho, se ve tan hermosa estando así.

- ¿Cuál es tu sueño? - pregunto con curiosidad, ella me sonríe como si esa fuera su pregunta favorita.

- ¿El de ahora o el de antes?

- Quiero saber los dos- y no puedo reprimir el impulso que tengo de acercarme a ella y darle un beso en la frente.

- Cuandoestaba pequeña siempre soñé con ser una princesa, pero no una cualquiera queria ser como Mulan, ser independiente, lograr algo bueno en el mundo - su tono ilusionado me hace querer seguir escuchándola por años- como toda niña tambiénquería mi príncipe- dice poniendo sus rodillas a cada lado de mis caderas, empieza a moverse lentamente y poniendo mis manos en su cintura la paro, si sigue asíque  lo único que llegaremos es a tener sexo, ella sonríe picara.

- ¿Y el de ahora cual es? - pregunto tratando de respirar hondo, alguien ya despertó.

Acerca su cara a la mía y rozando mis labios tiernamente habla:

- Mi sueño está justo al frente de mí- cuando dice eso algo se mueve en mi estómago, y mi corazón se acelera - y lo mejor es que está hecho realidad.

La empujo suavemente para quedar encima de ella, ésta me ve con malicia y muerde su labio inferior, me acerco a ella y reparto besos húmedos por todo su cuello, sus suspiros hacen que me excite de una manera increíble, no puedo creer lo que ella hace conmigo y mi cuerpo.

- ¿Quieres que tengamos sexo justo ahora?- pregunto para estarseguro de lo que haré.

- No hagas preguntas estúpidas, Andrew, pero esta vez mando yo.

Y sin darme tiempo de nada ella se monta encima de mí y en un movimientorápido se quita su camisa, si antes estaba excitado ahora siento que explotaré, su sujetador negro la hace ver muchomás sexy de lo que ya es.

En unos minutos ya tenemos toda la ropa al rededor de nosotros, nada nos cubre, solo un ambiente de amor y lujuria. Con sus manos temblorosas pone el condón en mi miembro ya erecto, cuando lo desliza no puedoevitarsuspirar.



sunflower-r

#1257 en Thriller
#1257 en Suspenso
#11006 en Novela romántica

En el texto hay: asesinatos, misterio, romance

Editado: 26.10.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar