El enigma de su mirada

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 44


- ¿Por qué creen que vendrá a nosotros? - pregunto sentándome al lado de Teresa, ella me guiña el ojo, ésta chica es bastante extraña.
 

- No hay explicación que diga el porqué, solo estoy seguro- responde Andrew con obviedad, se me había olvidado esa parte de él.
 

- Bueno, ¿y yo en qué momento entro? - todos se quedan en un sepulcral silencio, Andrew no me mira, y de repente entiendo porqué.- ¿Estoy fuera de todo esto?
 

De nuevo todo queda en silencio, pero ésta vez de suma incomodidad. Andrew se toca el tabique, como siempre hace cuando está nervioso, y carraspea.
 

- Alhelí, ¿podemos hablar? - yo solo camino a su habitación dejándolo a él atrás, puedo escuchar los murmullos de Xavier y Teresa diciendo que lo que acaba de pasar no era parte del plan. Entro a la habitación, y antes de poder decirle cualquier cosa agarra mi cara entre sus manos y me besa desesperadamente, yo lo sigo, pero cuando recuerdo el porqué estoy aquí me aparto.
 

- Alhelí... no estás fuera- se sienta en la cama y respira profundo- solo no puedo involucrarte tanto.
 

- ¿Por qué? Y no me vengas con la mierda de que te da miedo que me pase algo, porque sabes muy bien que si estoy en la empresa es porque soy capaz...- pero antes de terminar de hablar me interrumpe.
 

- ¿De rastrear números? Lo siento Alhelí, pero eso a este punto no serviría de mucho.
 

Lo veo herida, él se da cuenta de lo que acaba de decir y ladea la cabeza de un lado a otro negando, pero ya lo había dicho, piensa que mi trabajo es mucho menos útil que el de él, y en ese momento me provocó decirle mi secreto, y hacer que se tragara sus estúpidos y erróneos pensamientos, pero no lo hice.
 

-No quise decir eso, me refería a...- pero ésta vez la que no deja que termine soy yo, lo interrumpo.
 

- ¿A que mi trabajo no es tan útil como el tuyo? Ay por Dios Andrew, no seas tan imbécil. 
 

- Pues sí, soy un imbécil- se acerca a mi con paso decidido, no retrocedo, me quedo en mi lugar, el no se sorprende, sabe que no soy de las que se asustan - ¿pero sabes qué? No solo eso, soy un imbécil enamorado de una chica que está parada justo al frente de mi nariz.
Sonrío sin poder evitarlo, pero mi sonrisa desaparece y me acuerdo que estamos peleando.
 

- ¡Cállate! ¡No puedes ser lindo mientras peleamos! - alzo la voz, él está a punto de reírse cuando ve que estoy realmente molesta, así que pone una de sus manos en su boca, pero aún así puedo ver que le da gracia.
 

La puerta de la habitación se abre y los dos volteamos, es Teresa, ¿por qué entra así a la habitación de Andrew?
 

- Uy disculpa - dice viendo solo a Andrew- necesitaba que me mostraras donde queda el baño.
 

¿Y a esta qué le pasa? Veo a Andrew y este se queda de piedra, se da cuenta de que justo ahora estoy realmente molesta.
 

- Está a mano derecha, al lado del cuarto de visita, dile a Xavier que te muestre. - Dice dejándome de ver, para verla a ella.

Ella asiente, pero no se va.
 

- Lo siento si interrumpí algo- dice a punto de irse, y le hace ojitos a Andrew, incluso veo como se muerde el labio.
 

- En realidad solo estábamos a punto de tener sexo, ya quería que Andrew me diera con todo, pero tranquila, no interrumpiste nada- digo sin medir mis palabras.
 

Los tres nos quedamos inmóviles, yo no puedo creer lo que acabo de decir, Andrew se ha puesto como un tomate, pero se que le parece divertido y Teresa parece disfrutar la situación, ¿está loca o qué?
 

Ella se va sin decir nada, cuando eso pasa Andrew se empieza a reír. Lo veo entre apenada y molesta.
 

- Así que quieres que te dé con todo, ¿eh? - se me acerca con paso lento, yo retrocedo, en un movimiento rápido me voltea y me pone contra una mesita de madera que hay en frente de nosotros, se pone detrás de mi pegando su miembro a mis glúteos, gimo sin poder evitarlo.
 

Acerca su boca a mi oído y me susurra.
 

- Desde que entraste por esa puerta solo he podido pensar en las muchas maneras que podría follarte.
Si tono me da escalofríos, y aunque deba quitarme no puedo, él me voltea con cuidado. Sus ojos color miel me observan con lujuria, pero también con amor.
 

- ¿Por qué ella te habla así? - pregunto cruzándome de brazos, él de acerca y me pellizca las mejillas, me muevo.
 

- Te ves aún más hermosa cuando estás celosa- volteo los ojos- pero respondiendo tu pregunta ella no está completamente bien, Xavier la sacó de un psiquiátrico.
 

- Que raro Xavier- digo con sarcasmo, él asiente. - Ahora, explícame porqué no estaré en el plan.
 

- Si estarás, pero antes de eso tengo que hablarte sobre algunas cosas- los dos nos sentamos en la cama.- Debo ser totalmente sincero contigo.
 

Cuando dice eso un escalofrío me recorre todo el cuerpo, y aunque no quiera pienso todo lo peor.
 

- Este no es golpe del destino, cada cosa que está pasando ahora es un plan que llevaba muchísimo tiempo en mi cabeza- lo veo sin entender, pero él sigue sin verme directo a la cara- llevo dos años tras El asesino con poemas, me memoricé cada uno de sus pasos, incluso podía estar seguro de qué es exactamente lo que pensaría, pero no podía batallar sin tener a gente que me ayudara- se levanta y va a su armario, de ahí saca una especie cartelera en donde tiene un montón de papeles, hilos rojos que unen fotos: de todos nosotros, nombres, todo está ahí, víctimas, pistas.

Lo veo impresionada, él me sonríe.

- ¿Qué es esto? - pregunto aún cuando ya tengo una idea.
 

- ¿No creías que él iba más adelante que yo? Bueno estas equivocada, aparenté estar mucho más atrás que él, pero lo cierto es que no hay nadie mejor que yo, y ese malnacido caerá, y el día de su derrota está mucho más cerca de lo que cree. - Me muestra todo y lo entiendo, incluso hay muchas fotos de Teresa, en la calle, en farmacias, y en muchos otros lugares.
 



sunflower-r

#2815 en Thriller
#1259 en Suspenso
#11020 en Novela romántica

En el texto hay: asesinatos, misterio, romance

Editado: 26.10.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar