El enigma de su mirada

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Capitulo 3

Andrew está parado frente a mí, sin camisa y con un vaso de whisky, a deducir por su apariencia debe estar ebrio, hasta después de varios segundos es que me fijo en su cuerpo, ¡Dios mío!

Su abdomen es totalmente plano, con varios abdominales, pero lo que más me distrae es ver que tiene la forma V a los costados del final de su abdomen, sus brazos están ligeramente formados, su cabello está desordenado y lo que más me llama la atención es que parece haber estado llorando. 

Ahora que estoy frente a él me doy cuenta de lo alto que es, creo que debe medir un 1.90, pero a pesar de eso parece una persona vulnerable, parece un niño al que no le compraron el juguete que quería, no es nada comparado a lo que vi el primer día, en aquel momento parecía una persona muy seria y todo menos vulnerable, me pregunto qué lo tendrá tan destruido.

 

Después de unos segundos me doy cuenta de que estoy  babeando, ¡reacciona!, ahí es cuando me doy cuenta que lo he estado viendo demasiado, de por sí parezco una acosadora en su casa, y ahora me le quedo viendo todo su cuerpo como una niña cuando ve a un príncipe de Disney, carraspeo para recuperar el aliento y poder hablar.

 

-Hola, lo siento por haber venido a tu casa así, pero fui hoy a tu oficina para entregarte tu chaqueta y no estabas, así que le dije a América donde podría encontrarte y me dio tu dirección, espero no te moleste- digo cada palabra como si el aire me faltara.

- ¿Por qué se tenía que ir? No tenían el derecho de arrebatármela así, yo la amaba, era lo mejor que me había pasado y ahora no tengo nada, ¿sabes? Hoy cumpliríamos 3 años de novios, y tal vez si no me la hubiesen quitado también estaríamos celebrando un año de casados, ¿por qué la vida es tan injusta? - cuando dice esto último su voz se quiebra y se le salen varias lágrimas, me duele verlo así, porque a pesar que no nos conozcamos mucho es una persona y duele ver a alguien así, no sé qué decirle así que opto por improvisar.

 

- ¿Puedo pasar? - digo esto porque quiero ayudarlo - si quieres podemos hablar, yo aunque no lo creas te entiendo.

 

-No, no deberías estar aquí, la única chica que quiero a mi lado ya no está, se fue, me dejo solo.

 

-No puedo dejarte en estas condiciones solo, quizás terminemos siendo amigos - le doy una sonrisa tímida de labios cerrados, él, tras en suspiro triste,  se hace a un lado y me deja pasar, cuando estoy adentro me doy cuenta que todo está tirado en el piso, también hay vidrios por todas partes, justo en ese momento el corazón se me hace pedazos, me duele verlo así porque esa imagen me recuerda a mí.

 

Cuando volteo a verlo está sentado en el sofá tomando, me acerco y me siento a su lado.


-Oye, no sé lo que en realidad por lo que has pasado, pero créeme que vivir así no te va a ayudar en nada, esto solo te hará que te hundas más, necesitas avanzar, la gente no es eterna, debemos aprender a vivir y a controlar nuestro dolor, lo que estás haciendo no logrará traerla de vuelta - dije porque es verdad, lo he aprendido al pasar los años, de nada nos sirve deprimirnos, eso no hará que volvamos al pasado y hagamos que nada malo suceda.

El me voltea a ver y me deja totalmente desconcertada cuando me abraza, yo por mi parte me dedico a devolverle el abrazo.

-No, no, no, quiero que vuelva, la necesito conmigo - no me he dado cuenta cuando mi camisa se empieza a mojara por sus lágrimas, sus sollozos son dolorosos para cualquiera, decido qué es hora de dejar que llore hasta que se calme, después de aproximadamente 4 minutos dejo de escuchar sus sollozos.

 

-Andrew, no te conozco mucho pero necesitas ayuda, quiero ayudarte-levanta su cara y me ve con los ojos rojos.

 

-No me pueden ayudar, nadie podrá, ni siquiera tú.

-Es hora de que dejes de tomar, vamos te voy a ayudar con el desastre y luego me iré.

 

Lo ayudo a levantarse, y le pregunto dónde está su habitación, el me guía y cuando entro veo todo color blanco y para mi sorpresa todo está totalmente ordenado, lo ayudo a costarse y me siento a un lado, después de unos minutos en silencio él por fin habla.

 

-¿Por qué haces todo esto? Ni siquiera mi familia se ha preocupado tanto, ¿por qué tú?

 

-Tú me recuerdas a mí, yo era o soy así, tengo cargas pesadas y tengo que llevarlas todo el tiempo, te quiero ayudar porque a mí nadie me ayudó, y realmente necesitaba a alguien.-sonrío nostálgica ante  el recuerdo.



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En el texto hay: asesinatos, misterio, romance

Editado: 20.04.2019

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