El enigma de su mirada

Tamaño de fuente: - +

Capitulo 5

Andrew 
Llevo media hora en la oficina de Zack, y no, no es porque yo quiera sino porque él no me ha dejado ir, lleva insistiendo en que vaya con él y otros compañeros a un bar, ya que es viernes, a mí no me gusta salir y mucho menos a un bar a celebrar cualquier estupidez, tengo cosas más importantes que hacer, pero sé que al final terminaré en ese bar, cuando Zack se propone algo siempre lo logra, y convenciendo puede ser el mejor.

    -¡Vamos! no seas tan aburrido, llevas mucho tiempo sin salir con nosotros, puedo limpiar tu carro o lo que tú quieras, pero ve, nos conseguimos chicas nuevas y sexys, también tomamos y revivimos los viejos tiempos- me lo dice como si a mí me encantará encontrarme chicas y peor, emborracharme de nuevo, la última vez no fue tan bien, terminé diciéndole muchas cosas que no debía a una chica que me tiro el café, a la que le presté mi chaqueta y de la cual no se absolutamente nada, prefiero que todo eso no se vuelva a repetir, pero también sé que me haría bien pasar un rato con mis amigos y así desconectarme de todo, de chicas, del trabajo y de mis pensamientos.

 

- Esta bien, iré -pongo mi mano en mi barbilla en un gesto pensativo -pero...

 

-Ya sabía yo que Andrew no es él sin un pero, ¿qué es lo que desea, mi rey?

 

-Limpiarás mi casa todos los domingos de este mes- suelta una carcajada.

 

-Ok, es un trato -estrechamos manos como si de un negocio se tratase y  salgo de su oficina para dirigirme a la mía.


Cuando llego, me doy cuenta que hay un sobre blanco en mi escritorio, cuando lo abro mi mente queda en blanco, hay una frase escrita con letras recortadas de un periódico.

 

"Pierdes tu tiempo tratando de buscarme, no me conseguirás jamás, mis pasos son sigilosos y mis estrategias únicas, seguiré haciendo lo que quieres, ni tú ni nadie podrá descubrir quién soy."

       

                                                                                                                        Atte. Asesino con poemas.

 

¿Qué pierdo mi tiempo? Pues no, así sea lo último que haga, conseguiré a ese bastardo cueste lo que cueste, haré que pague cada maldito segundo de su vida, va a sufrir todo lo que yo he sufrido y sigo sufriendo desde que él me arrebató al amor de mi vida. 


Agarro el sobre y lo meto en mi maleta, una pista más, un paso menos para conseguirlo, me pongo a trabajar para liberar el estrés y para tratar de dejar en pesar en todo a lo que eso concierne, las horas me pasan muy rápido, cuando veo el reloj me doy cuenta que son las 7:30pm, llevo treinta minutos demás, así que recojo mis cosas y me voy para mi casa, cuando llego me doy una ducha, y me arreglo con unos jeans, una camisa blanca, nada de otro mundo, cuando llega la hora de irme, le escribo a Zack para que me diga la dirección, bajo y me monto en mi auto, después de media hora estoy en la entrada de la discoteca, entro e inmediatamente veo a Zack, es muy fácil localizarlo, no es muy común ver a una versión latina de Ken, está bailando con una chica pelirroja, me acuerdo haberla visto unas cuantas veces en la empresa, creo que es abogada, su nombre creo que era Ru o algo así, me acerco a ellos, cuando Zack me ve me abraza y me doy cuenta que esta pasado de copas, no está borracho, pero tampoco es que está muy lejos de estarlo.

 

-Mi amigo Andrew decidió venir - empieza a reírse- me estoy preparando mentalmente para limpiar tu casa todos los domingos, me tratas como esclavo -y como si no estuviera siendo lo suficientemente ridículo hace un puchero- por cierto, ella es Rubí, Rubí él es Andrew - dice haciendo referencia a la pelirroja, ella me sonríe y yo asiento con la cabeza.

 

-Mejor iré por un trago -digo porque se estaban besando delante de mí, y no era nada agradable, de hecho era muy incomodo, como están tan entretenidos ni me escuchan así que me voy a la barra y pido una cerveza, algo suave, hoy no quiero emborracharme, después de 4 cervezas Zack se me acerca y me dice que nos sentemos en la mesa en donde están él y la pelirroja. Cuando llegamos Rubí se disculpa y va a hacer una llamada, a los minutos vuelve.

 

-Disculpen, era mi amiga, llegará en cualquier momento, por fin conozco al famoso Andrew, me han hablado mucho de ti.

 

¿De mi? Volteo a ver a mi amigo y su mirada me indica que el no ha sido, ¿entonces quién le hablo de mi? Justo cuando voy a preguntarle qué y quién le han dicho sobre mí, veo a la chica del ascensor entrando al bar, va con un vestido negro, es pegado a su cuerpo, marca sus curvas, no es una chica delgada, pero he de admitir que se ve muy bien, hace mucho tiempo que no veía a una chica así, camina con seguridad pero con temor, supongo que no acostumbra a venir a lugares como este, cuando empieza a caminara me doy cuenta que viene hacia acá e inmediatamente me doy cuenta que es la amiga de la pelirroja, cuando ella me ve su cara se transforma, se pone totalmente seria y luce incomoda, supongo que por la última conversación que tuvimos, yo también estoy notoriamente incomodo, saluda a Zack y a su amiga con un beso en la mejilla mientras que a mí me da un simple gesto con la cabeza y se pone a hablar con su amiga del ambiente.



sunflower-r

#2822 en Thriller
#1261 en Suspenso
#11018 en Novela romántica

En el texto hay: asesinatos, misterio, romance

Editado: 26.10.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar