El hilo en el cielo

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Capítulo 2

Avis solo estaba sumida en un silencio total sentada en un sillón de color marrón. Las voces de sus compañeros discutiendo sobre lo que debían hacer las escuchaba como un eco, parecía que su mente no terminaba de procesar lo que había pasado. 

Jason rodó la mirada a Avis y después a su amigo Matías. 

— Está pasando por un momento muy complicado —explicó Matías. 

— Todos estamos pasando por lo mismo —dijo Jason. 

Mary comenzó a dar vueltas por la sala desesperada, encontró un pequeño balcón que dejaba ver una gran vista del bosque. Allí dejó salir el llanto en silencio y se sintió derrumbarse poco a poco. 

— Bien, ¿qué hacemos? —preguntó Jason a su amigo. 

— Creo que lo mejor es localizar a mi padre, él me dijo que lo hiciera cuando me pusiera a salvo —respondió Matías. 

— Ustedes, ¿ya habían estado aquí antes? —inquirió Avis. 

Los dos chicos la miraron fijamente preocupados por su estado. 

— Sí, había pasado las vacaciones en la cabaña hace tres días atrás que pasara toda esta mierda —respondió Jason. 

— Avis, ¿cómo te sientes? —inquirió Matías acercándose a ella. 

— ¿Qué voy a hacer ahora? —preguntó ella con la mirada perdida. 

— Amiga —Matías la abrazó—, siento mucho tu perdida. 

Avis soltó el llanto con mucha fuerza y Mary entró a la sala, corrió hasta su amiga y la abrazó. Matías también soltó el llanto, mientras, Jason estuvo de pie sintiendo que sus lágrimas quemaban sus ojos. 

— Mi hermano vivía con su familia en esa ciudad, antes de venir marqué su número, pero no pude saber nada de él —dijo de repente— y no localizo a mis papás. Esta maldita catástrofe… —sintió que su voz se quebró. 

Se dio cuenta que tenía la atención de sus compañeros, esto lo incomodó bastante y pasó una mano por su cabello rubio, humedeció sus labios para después dejar salir un suspiro. Vio por una ventana algo que lo hizo palidecer por completo y poner los pelos de punta. 

— Jason, ¿qué sucede? —preguntó Matías. 

— ¡¿Qué mierda es eso?! —gritó el joven sintiendo que su cuerpo se congelaba por completo. 

Avis se levantó del sillón y caminó hasta estar al lado del joven, después lo hizo Matías y Mary. Todos sintieron su piel erizarse al ver lo más aterrador en su vida. 

Se trataba de un ser totalmente negro que volaba por el cielo, vestía un largo manto desgarrado al final y no tenía brazos, tampoco le veían ojos, no se le veía cuello, era más como una especie de óvalo bastante largo que tenía un manto grande. Era bastante largo, de aproximadamente quince metros. En aquel momento el ser abrió lo que podría decirse era la boca y dejó salir un fuerte, tenebroso y horrible grito que les puso los pelos de punta al grupo de jóvenes. 

Vieron que el ser descendió hasta el bosque y luego subió con una persona entre su boca, después la dejó caer, pero partida a la mitad.  

Al parecer todos pensaron lo mismo, debían huir de allí. Así fue como salieron de la cabaña y los chicos con algo de temblor comenzaron a encender las motos. 

— ¡Vámonos! —gritó Matías. 

Las chicas se montaron en las motos y los jóvenes condujeron a gran velocidad en dirección opuesta a aquel horrible ser. Avis volteó a ver y notó que los estaba siguiendo. 

— ¡Nos está siguiendo! —gritó. 

— ¡Ya lo sé! —soltó con desespero Jason. 

Subieron una colina empinada y después volaron por los aires, Avis soltó un fuerte grito mientras cerraba los ojos. Para su suerte, Jason parecía controlar a la perfección la moto y no les sucedió nada. 

Llegaron a la trocha donde poco a poco se adentraron al bosque y no había camino que los guiara. Seguían teniendo a sus espaldas aquel ser, pero no a sus amigos, los habían perdido. 

— ¡Los perdimos! —gritó Avis. 

Jason volteó a ver a un lado y cuando quiso voltear la vista hacia el frente, había un  vacío que los estaba esperando. 



IsavelaRobles

Editado: 18.08.2019

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