El Hombre Lobo

Tamaño de fuente: - +

Capitulo 10.

Dalilla Leblanc se golpeó la cabeza mientras trataba de huir de aquella horrible bestia, pero tropezó con una botella de plástico haciendo que cayera de cabeza contra una piedra. 

 

Agonizando vio una figura realmente grande frente a ella que se acercaba lentamente, después sintió sus colmillos desgarrandole la piel de sus piernas mientras la sangre salía desparramada.

 

Con tanto dolor, la oscuridad le rodeó. 

 

***

 

Con un gran susto se había llevado, la pesadilla parecía tan real, incluso había sentido el dolor.

 

Observó sus piernas pero todo estaba normal, no había ni un rastro de sangre ni ninguna herida que indicara que había sido atacada.

 

Solo podía significar algo, su momento a llegado.

 

***

 

A la mañana siguiente, Dali se compró un café expreso en una de las tiendas cerca del centro que recién había sido inaugurada, pese a que había poca gente, el café que servían era extremadamente delicioso. Empezó a beber lentamente mientras empezaba a caminar. 

 

El invierno había llegado a la ciudad, era claro que se había adelantado ya que era temporada de otoño. Y con el Invierno llegaron los problemas.

 

La habían llamado ya que había una exclusiva en las noticias, el multimillonario Justin Eagman había fallecido de una manera horrible, era el primer famoso que el Hombre Lobo había asesinado.

 

Algo realmente triste para la familia Eagman ya que con la muerte de este habían quebrado, el era el único que daba ganancias a la familia y si el ya no estaba, todo acabaría.

 

- Bien empecemos -ordenó ella mientras avanzaba con dirección a la cámara- aunque no querramos, la noticia aún está fresca -

 

***

 

- Está mañana se ha hallado el cuerpo de Justin Eagman, el multimillonario de las empresas Paper y accionista de...-

 

Steve apagó la televisión, y sonrió internamente, estaba orgulloso de su trabajo, porque lo había hecho por una causa justa, había defendido el honor de su esposa muerta y no, no se arrepentía por lo que había hecho, se lo merecía, Justin Eagman se lo merecía.

 

Ojala y esté en el Infierno pensó y se fue a trabajar, hoy le esperaba un día largo.

 

***

 

- Bien terminamos -dijo el camarógrafo mientras se iba con su equipo.

 

Dali suspiró con resignación, era la noticia más dura que le había tocado y lo peor es que tenía que ir a entrevistar a su familia en medio del dolor, y todo porque el era un multimillonario e incluso hasta las declaraciones se transmitiría esa noche, ¿Qué haría ahora?

 

- Bueno, aquí estamos -dijo Dali mientras observaba la gran puerta de madera en frente de ella, sin duda estaba nerviosa. Pero no tuvo de otra, empezó a caminar.

 

Suspiró hondo y tocó la puerta

 

- ¿Si?, ¿que se lo ofrece? -preguntó una mucama vestida de color negro mientras tenía un pañuelo en su mano izquierda y tenía enormes ojeras.

 

Hasta las mucamas están de luto pensó 

 

- Soy Dalilla Leblanc, reportera de las noticias de la mañana - 

 

- Si, la he visto en la televisión, por favor pase -

 

En cuanto entró pudo ver que la familia era muy acomodada, ¿Qué pasaría con ellos ahora que la única fuente de ingresos había fallecido? Se preguntó, pero no había respuesta.

 

- Buenas tardes señorita Leblanc, soy Karen Eagman, la madre de... -lágrimas empezaron a brotar de sus ojos y ella inmediatamente se los limpió- de Justin Eagman -

 

- Un gusto en conocerla señora Eagman, lamento no haberla conocido en otras circunstancias, le doy mi más sentido pésame y me disculpo por haber venido así -

 

- No te disculpes querida, solo es tu trabajo -

 

- Hablando de trabajo, debemos empezar con las preguntas -

 

- Claro, pase -

 

Entró a su despacho e inmediatamente sacó su libreta con las preguntas.

 

- Bien, comenzemos -murmuró- ¿Era muy cercana a su hijo? -

 

- Si, éramos muy unidos, se podría decir que teníamos un lazo -

 

- ¿Notó algún cambio en su hijo estos últimos días? -

 

- No, de hecho estaba muy alegre, había firmado una nueva alianza -

 

- ¿Porqué cree que el hombre lobo lo atacó justo a él? -

 

- No lo se, pero espero que se pudra. ¿Sabe? Mi hijo era un hombre honrado y bueno, de lo único que se arrepentía era no haber ayudado a la esposa de su amigo -

 

- ¿Cómo se llamaba su amigo? -

 

- Steve Mc Coy -



SiVeLa123

Editado: 27.04.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar