El incierto futuro del amor

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C. 4 Corazón corrupto

(Voz femenina)

Deben saber algo, muchas veces el amor es tan obvio que nos golpea en la cara, aun así nos hacemos los desentendidos y no le brindamos la respectiva importancia ni atención, en ocasiones cometemos errores, los cuales nos perseguirán por el resto de nuestras vidas.

Dong-Sun amaba a Hyun-Ae y ella lo amaba de igual o mayor manera, sabía que había hecho algo mal. La noche perfecta se volvió un desastre, no supo controlar la situación, pensó que su plan funcionaría. No recordaba cuanto tiempo pasó allí en el parque, pero estaba seguro que ella no volvería. A pesar de que nuevamente sintió su corazón quebrar, no dudó en ir por ella en la mañana del jueves, aquel día Hyun-Ae no asistió al instituto. Pacientemente esperó el viernes, ella tampoco llegó aquel día, el último día de clases. Dong-Sun realizó llamadas para Hyun-Ae pero nunca fueron contestadas, al finalizar las actividades colegiales, caminó hacia la estación, estando allí recordó tantos momentos increíbles que pasaron juntos, él no dejaría perder eso, como última esperanza volvió al instituto, esperaría sentado en la banca de siempre con la esperanza de encontrarla allí. Después de varios minutos llegó al lugar, efectivamente la encontró en el sitio. Su corazón se aceleró al notar que no estaba sola. Un chico se encontraba con ella, le hacía reír, la veía feliz, no podía creer lo que ocurría, un sentimiento nunca antes experimentado, sentía que la aceleración de su corazón era confusa. Dong-Sun se mantuvo oculto entre los árboles por varios minutos, observó cómo reían, estaba totalmente seguro de que se divertían. El rostro de Dong-Sun mostraba enojo pero su corazón gritaba desesperadamente que se acercara a ella para hablarle, por el contrario su cabeza se lo impedía, no le brindaba la oportunidad de acercarse, entonces notó algo, el chico aquel tomó a Hyun-Ae de la mano y juntos caminaron alejándose de la banca, Dong-Sun permaneció oculto y evitó mirar para no ser descubierto. Luego de esperar un considerable tiempo, salió con dirección a la estación, por primera vez sintió un extraño miedo, algo que no podía describir, a pesar de los golpes su corazón seguía latiendo por ella. Mientras se acercaba a la estación encontró en su camino al chico con quien Hyun-Ae compartía, venía solo, era una oportunidad para enfrentarlo, pero notó que en su rostro había un moretón de algún tipo de golpe, se extrañó pero no le dio importancia, para cuando recapacitó ya se habían alejado varios metros, a pesar de todo tenía esperanzas de verla allí, parada en la estación esperando el tren, sabía que era imposible pero no quería aceptarlo. Cuando llegó tomó su teléfono y decidido procedió a llamarla, su sorpresa fue grande al darse cuenta que el celular le indicaba que el móvil de Hyun-Ae se encontraba apagado, fue el último intento del día, esperaría a la mañana siguiente para verla, sería sábado, día de la entrega de las flores.

 

(Tienda Yojeong)

Aquel día transcurrió como todos, Dong-Sun permanecía en el recibidor atendiendo a todas las necesidades de los clientes, y como era típico de los sábados, las flores llegaron, pero Hyun-Ae no lo hizo. Luego de recibir las flores y que el repartidor se había ido, Dong-Sun procedió a llamar a Hyun-Ae, nuevamente indicaba que su celular se encontraba apagado.

  • Dime hijo ¿qué pasó ahora? –preguntó Soo-Yun-
  • Mamá, no entiendo que hice mal.
  • No te des la culpa de algo que no entiendes.
  • Ella es muy especial.
  • Debe ser algo muy fuerte para que no haya venido.
  • Tal vez tengas razón mamá, esperaré el miércoles para verla en el parque.

El miércoles en la tarde Dong-Sun estuvo esperándola, pero Hyun-Ae nunca llegó al parque, esta vez le tocó estar solo, observando el atardecer.

Los días pasaron y las vacaciones se volvieron eternas, no sabía nada de ella, pero esta vez ya no quería saberlo, se le había convertido un resentimiento que no quería ocultar. Por lo tanto pasaron dos meses sin saber nada el uno del otro, cuando al fin reiniciaron las clases, todo ocurrió con mucha normalidad, Dong-Sun extrañó el volver a verla, pero no hizo nada por buscarla, comprendió que el destino no tenía planes para reunirlos, ya que nada hacía que coincidieran en los lugares habituales. Hasta que un día la vio, resplandecía de hermosura, era la hora de la salida, podría ser una excusa perfecta para acompañarla, con cautela se acercó por su espalda sin que ella se diera cuenta, estando a unos pocos metros ella corrió y abrazó a un chico, era la misma persona con quien la había visto dos meses atrás, se quedó allí mirando la escena y fue entonces cuando sin esperarlo vio algo que lo destrozaría totalmente, observó como Hyun-Ae y aquel chico se dieron un beso en los labios.



L. Fernández

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En el texto hay: fantasia, romance, hadas

Editado: 02.03.2019

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