El Iniciado

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Los Maestros de la Mente

El caballero con tan solo un libro en sus manos que le indicaba el camino y una armadura pesada, inicia su larga travesía por el sendero escabroso hacia el templo de los maestros de la mente.

Se admiraba de ver los más ricos y hermosos paisajes nunca antes visto, como si toda la fauna y la belleza del universo estuvieran contenidas ahí, con esplendores esquicitos e incomparables; una primavera inalterable, jardines naturales con innumerables flores, frutas, vallas, no bastaría las palabras de los mejores poetas para describirlas a todas; pájaros cantores de múltiples colores y variedades, arboles gigantescos que parecían vigilar constantemente el bosque; piedras preciosas de gran tamaño que se entremezclaban con la espesa vegetación.

Después de avanzar varias leguas llega al pie de una montaña llamada Monte Sagrado Emei, el mapa le indica que debe subir, decide despojare de la vieja armadura para estar más liviano y de esa manera poder ascender la empinada cima.

Al ir avanzando el caballero escucha un fuerte trino de un ave, mira hacia el cielo ve un águila gigantesca, teme de ser devorado y busca con desespero un refugio en aquella montaña empedrada, logra encontrar una pequeña cueva donde escasamente cabe su cuerpo, el ave desciende y se dirige a gran velocidad hacia donde esta caballero, aquel desarmado, coge unas piedras del suelo para defenderse, la gigantesca águila al acercarse disminuye su velocidad de descenso, el caballero levanta la piedra con posición de ataque, pero el águila lo mira a sus ojos, le habla telepáticamente y le dice, - no temas, fui enviada por los maestros para llevarte al templo,

- el águila da una media vuelta y dirige su mirada hacia el caballero y con un gesto lo invita a que suba en su lomo, el caballero temeroso sube, el águila sacude sus enormes alas y haciende con gran velocidad, aquel se sujeta con firmeza, siente el fuerte y frio viento en su cara al pasar por las nubes, su adrenalina se dispara tanto que grita fuerte de alegría - es fantástico yuuujuu!!!. Al llegar a la sima de la montaña a casi 3.100 metros en su punto más alto, el Monte Emei presenta una vista alucinante, desde el cielo podía ver el gran templo con enormes torres, jardines, patios colosales donde grupos de monjes realizaban prácticas con movimientos coordinados, culminado por una estatua simbólica de Budha bañada en Oro. La grandiosa ave desciende sobre una plataforma donde estaban un pequeño número de monjes con túnicas negras y de entre ellos se encontraba uno que vestía una túnica roja, estos le dan la bienvenida con sus manos en posición de oración, todos al mismo tiempo se inclinaron en un acto de respeto y veneración, el caballero un poco incómodo les regreso el mismo gesto.


Todos tenían apariencia oriental menos aquel monje vestido con túnica roja, tenía aspecto nórdico, con el cabello y la barba de un color dorado, este maestro que por su túnica parecía tener mayor grado entre aquellos monjes, se acerca al caballero y le dice – te estaba esperando gran gurrero, - el caballero responde – como es posible no sé quién eres, - cuando despiertes de tu sueño me reconocerás – le replica aquel gran maestro que al mismo tiempo le dice su nombre – mi nombre es Diago y seré tu maestro, te enseñare a conocer la mente para que comprendas todo su proceso y así no seas vencido por el arma más poderosa de la bestia, que son los agregados psíquicos, - agregados psíquicos? -Responde el caballero – si comprendes todo el proceso del yo en la mente podrás salir victorioso del poder hipnótico de la bestia, pero antes de tus clases te mostrare el templo –le dice el maestro diago

Caminaron por aquel gran templo, y el maestro diago le contaba historias antiguas sucedidas ahí, como la historia de san Jorge, y el fuerte combate que libró con el dragón de 7 cabezas, también de otros grandes caballero que en aquel templo se adiestraron para ser victoriosos en el sendero. De repente el caballero ve a muchas doncellas en un jardín, y le pregunta al maestro – quienes son ellas, - el maestro responde – las vestales del templo, mujeres puras con altos niveles de espiritualidad.

En ese momento una de las doncellas mira al caballero y el caballero la mira a ella quedando conectados, pareciera que se conocieran desde mucho antes, el caballero queda un poco impactado, pero sigue caminado con el maestro, escuchando sus enseñanzas.

El maestro habla: - el alma se fascina por los objetos de los sentidos, la virtud inherente del alma se entorpece con las sensaciones del cuerpo físico sumiéndola en un profundo sueño del que después no quiere despertar, por eso el desapego a estas, es el primer paso, pero para eso respetable caballero debes desarrollar el sentido de la visión interior, al desarrollarlo puedes ver el desfile de emociones, pensamiento, sensaciones; que están conectadas unas con otras. Detrás de todo ese montón de espectro está el atma, tu verdadero ser interior, esto no es fácil de entender respetable caballero, porque el hombre quiere comprender eso que está más allá de lo físico, con las mismas leyes físicas, pero eso es imposible; la mente estructurada por los sentidos físicos, exploraría en mil pedazos tratando de entender o razonar lo desconocido. Solo en el silencio de la mente surge la verdadera comprensión, y muy pocos pueden llegar a ese estado, por eso el entrenamiento para la quietud mental no es fácil.



Efraín González

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En el texto hay: magos, dragon, reinos

Editado: 30.05.2019

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