El Intruso

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6. ¿Desde cero?

¿Desde Cero?

Me despierta un sonido extraño como ¿una vaca convulsionando? Me giro hacia donde mi muy femenina amiga (nótese el sarcasmo) y me topo con que esta durmiendo como toda una princesa.

 

Princesa sapo será, porque esos ronquidos y esa posición no es nada "Real"

 

De pronto se me escapa una risa, pero sin que llegue a sonar como una foca riéndose ¿por qué mi vida no puede ser así como las de las chicas "normales" que dicen: Hoy me desperté con el cantar de los pajaritos? No. Yo soy especial. Reviso mi reloj y veo la hora marcan 8:34 a.m. Después de un momento mi teléfono vibra indicando que me llegó un mensaje. Lo abro

 

NúmeroDesconocido.

 

Donde estas? Recuerda q tu madre y Peter llegan hoy. Y no quiero un reproche x tu culpa.

 

Yo:

 

Eso no es problema tuyo. Ya voy para allá.

 

Me levanto del suelo. Si, del suelo, mi muy buena amiga me dejó desamparada en el frio y duro suelo, pero dormí bien ¿supongo? Así que me dirijo al baño, me cepillo, lavo mi cara y me visto, al salir mi amiga todavía sigue dormida como una "Princesa" pero sin despertarla tomo mis cosas y me dirijo hacia la salida sin ningún inconveniente.

 

Al llegar a MI casa me encuentro con un auto desconocido para mi en el frente de esta, entro con cautela y me encuentro con un dios griego ojos azules, cabello castaño claro casi rubio y una altura de rascacielos.

 

Si aja, lo dices porque eres un minion.

 

Callate.

 

Soy tu, así que callate tu ¿no?

 

Touche

 

Me detengo a mirarlo pero de pronto el engendro se para justo a su lado arruinando mi paisaje, y como no tengo más nada que ver me dirijo a las escaleras y las empiezo a subir, cuando estoy a la mitad de esta, una voz ronca interrumpe mi acción.

 

-Anna ¿donde estábas?- Dice Daniel subiendo las escaleras y colocándose a mi altura, bueno agachando su cabeza un poco para poder mirarme fijamente a los ojos. Si cree que va a intimidar está bien equivocado.

 

-A ver simio ¿cuantas veces tengo que decirte que no es tu problema donde me meta o no? Ocupate de tu vida que debe estar vuelta una mierda por estar pendiente de los demás- Digo yo mirándolo fijamente y el acercándose un poco más a mi.- Oh, ¿En serio? ¿Quieres volver acolocar en riesgo a tu amiguito?- Digo señalando su entrepierna y apenas dicho esto el solo se aleja un poco. Sin seguir la estúpida charla me dirijo a mi habitación.

 

(...)

 

En la noche mi madre y Peter ya habían llegado de su "Planeación de boda" por lo que ya tenían todo listo y su boda sería dentro de dos semanas, así que tenía varios problemas, primero: tenía que comprar un vestido (si es un problema, porque soy de esas chicas que se sienten mejor estando en un pantalón) segundo: Tacones (Otro problema ya que sé andar en ellos más no me siento cómoda) tercero: era la dama de honor ¿Era obvio no?

 

Un golpe en la puerta me saca de mis pensamientos

 

-¿Si?- Digo yo dejando el lápiz con el que estaba garabateando a un lado.

 

-¿Anna puedo pasar?- Dice mi madre.

 

-Sip- Digo haciendo sonar un poco más la "p" que de lo normal. Ella entra y se sienta en mi cama.

 

-¿Hija, sucede algo?- Pregunta ella mirándome.

 

-No mamá ¿por qué?- Pregunto yo mirándola también.

 

-¿Por qué? Porque tu antes salias más de tu habitación, ahora ni eso, solo estas aquí, y siempre que sales es para comer o para salir hacia la casa de Loren- Oh eso. Es que estoy evitando al engendro ese que trajeron a vivir aquí. Pienso más no lo vocífero.

 

-No, mamá, es que he estado ocupada.- Digo yo volviendo a garabatear.

 

-¿Segura?- Dice ella dirigiéndose a la puerta no sin antes mirarme con un aire de preocupación. A lo que yo respondo con un asentimiento.

Después de mamá haberse ido de mi habitación otra persona que no era ella, toca de nuevo a mi puerta.

-¿Quien?- Digo yo mirando la puerta como si tuviese visión Rayos-X

-Yo- Responde el engendro.

-¿Qué quieres?- Pregunto.

-Disculparme- ¿Se le hace de costumbre disculparse? Al parecer no tiene orgullo.- ¿Puedo entrar?

-Ok.- Digo y se habré la puerta dejando al descubierto a Daniel con su cabello enmarañado (como siempre lo lleva) y se sienta de nuevo en mi cama ¿qué tiene la gente por sentarse en mi cama, a caso no ven las sillas?

 

-¿Por qué te quieres disculpar conmigo?- En serio eso de disculparlo se esta volviendo costumbre.

-No se, solo que me he comportado como la verdadera mierda contigo. Y también he sido un poco controlador.- Dice el con su mirada fijamente en mi lo que hace que quede en un trance, que no dura mucho.



Anita M

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En el texto hay: amor, peligro, dolor.

Editado: 19.09.2018

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