El Intruso

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9. Hamburguesas y Mike

9. Hamburguesas y Mike

Pov's Anna.

Otro día para volver a comenzar las mismas rutinas, los mismos trabajos. La vida de los seres humanos se basa en el nacimiento, crecimiento, envejecimiento y muerte; siempre es el mismo ciclo y la misma rutina.

Por eso no entiendo porque mi almohada está tan dura, me acomodo de nuevo y resulta que mi almohada respira, eso no es normal.

Abro mis ojos de golpe y me topo con el maldito huésped acostado en mi cama, dormido y muy cómodo el sin vergüenza. A y a parte me tiene apresada con su agarre. Ahora tengo muchas preguntas que se formulan en mi cabeza, una de ellas ¿Qué hace él aquí? y la otra ¿Cómo llegó aquí?

Qué importa como llegó. Se ve hermoso durmiendo, duerme otro rato Anna.

Oh, Si. No me ayudes tanto conciencia.

Me levanto rápidamente de la cama y empiezo a sacudirlo, como si de eso dependiese mi vida, y así lo es. Tiene el sueño más pesado que una bola de bolos.

Pero logro mi objetivo y una mirada extrañada de su parte.

- ¿Qué mierdas haces en mi cuarto y aún peor, durmiendo en mi cama?- Pregunto mirándolo fijamente.

- Tu me lo pediste- Dice el sin ningún pudor en sus palabras.

- ¿Qué yo hice qué?- Pregunto totalmente anonadada.

- Si, estabas pasada de copas y me pediste que durmiera contigo-Comenta.

- ¿Y tu no pudiste tener un poco de sentido común acaso?-Refuto.

-No.- Dice sonriendo- ¿Sabes que te ríes dormida?

- No, y tampoco lo necesitaba saber- Digo rodando los ojos.- Ya vete de mi habitación.- Digo empujándolo hacia afuera de la misma. Cuando ya esta afuera se da la vuelta y queda frente a mi.

-¿Te gustó dormir conmigo?- Pregunta mirándome fijamente.

- Río a carcajadas, pero veo que el no se ríe por lo cual lo miro- Oh, es en serio. Obvio no. Aparte fue inconscientemente.

- Ya veo. Adiós- Dice y sigue su camino hacia yo no se donde. Que raro.

Entro de nuevo a la habitación y veo la hora en mi celular y marca 10:26 a.m. Por lo cual empiezo a arreglarme para ir al trabajo ya que tengo que estar allí a las once y media.

(...)

Entro en la tienda y empiezo a cargar cajas hacia el despacho donde se encuentran todas las reservas de la misma, allí me topo con Michaell, el hijo de Joe, tiene 21 pero parece de 15, es muy inmaduro; pero es un buen amigo y ayuda a distraerme.

- Hola Mike.- Saludo con cajas en mis manos.

- Hola Anny- Dice el enumerando unas mercancías.-¿Qué tal anoche?- Pregunta el dejando de marcar y mirándome.

- Como la mismísima mierda, pero sobreviví- Digo terminando de dejar las cajas en una repisa, y una pequeña sonrisa surca sus labios.

- Te lo dije. No ibas a morir- Dice el subiéndose a una escalera para bajar unas cajas y pasármelas.

- ¿Quien me aseguraría a mi que no pasaría así?- Digo achinando mis ojos.

- Hay Anna, eres el drama queen- Comenta. Y se escucha la campana que indica que llegó un cliente.

- Oh callate.- Digo y me dirijo al mostrador para atender al comprador. Pero para mi sorpresa no era cualquier cliente era el maldito Luke. Su mirada y la mía se cruzan; la mía de odio y la suya de estupefacción.

-Anna...- Es lo único que dice.

- ¿Qué vas a comprar?- Digo como si nada hubiese pasado cuando en realidad quiero matarlo por haber roto mi corazón.

- No te había visto... Estás hermosa- Dice con una sonrisa socarrona. Mierda. Mis ganas por matarlo aumentan.

- ¿Qué vas a comprar?- Repito apretando mis manos en puños.

- Ríe- Vas a actuar así- Dice- Oh bien, pues dame un metro de cable.- Dice y me dirijo hacia el rollo de cable y saco lo indicado, lo corto y se lo tiendo.

- Son 2 dólares- Digo y el me pasa el dinero junto con un papel blanco.

- Ese es mi número. Llámame por si te sientes sola. Ya sabes.- Dice y me guiña un ojo. Río de manera seca. Tomo un encendedor que está a un costado de la máquina registradora y quemo el papel, Luke ve como se quema.- Finge todo lo que quieras, yo se lo que las perras como tú quieren.-Dice tomando mi cabello.

- Imbécil.- Tomo de nuevo en encendedor y le coloco la llama en su mano, lo que hace que el maldiga.- Ni se te ocurra a tocarme un pelo Luke. Ahora sal.- Digo y el se va.

Esto es la pesadilla de mi vida. Cuando ya lo había superado llega el de nuevo y abre las heridas que ya daba por curadas. Entro de nuevo al almacén y termino mis labores. Finalizado esto, Michael me invita a comer unas hamburguesas, y ¿quien puede resistirse a unas hamburguesas? Al llegar a Budy's Burguer nos ubicamos en una mesa y se acerca una camarera la cual desnuda con la mirada a Mike lo que hace que suelte una risita.

- ¿Qué van a pedir?- Dice ella.

- Dos hamburguesas dobles y dos refrescos uno de uva y el otro de...- Dice mirándome.

- Naranja. Gracias- Digo y me concentro en mi teléfono.

Pasamos el tiempo hablando de trivialidades y riéndome de las payasadas que hacia Michaell con los pitillos.

- Aquí está- Dice la camarera dejando la orden en la mesa.

- Gracias- Decimos ambos.



Anita M

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En el texto hay: amor, peligro, dolor.

Editado: 19.09.2018

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