El Invierno en tus Ojos

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Capítulo 9

Desperté en una habitación cálida y muy iluminada, la cama era sumamente cómoda podría dormir por horas y horas con mucho gusto, por algún motivo tenía una sensación agradable recorriéndome todo el cuerpo. Me moví un poco y entonces lo note, Killiam estaba sosteniendo mi mano, se quedó dormido sentado a un lado de la cama era realmente tierno verlo así, supongo que mi repentino desmayo debió ser un golpe bajo. Con cuidado busque la forma de liberarme, con un poco de esfuerzo lo logré sin despertarlo necesitaba ir al baño y refrescarme un poco.

Al ver en mi reflejo pude comprender la preocupación de Killiam, estaba pálida y ojerosa, realmente parecía enferma, mi energía se había restablecido casi por completo pero aun así tomaba tiempo verme "normal" otra vez. Necesito comenzar a poner a prueba mi fuerza, nunca había hecho un campo de energía antes y es por ello que me afectó tanto, me pregunto qué tantas cosas puedo hacer y cuál es mi verdadero poder. Suspiré e inmediatamente salí de allí, no me vendría nada mal dormí un par de minutos más.

Al salir me tope con la mirada preocupada de Killiam, más que eso parecía algo asustado ¿En qué momento se despertó?

-Nubia-dijo con cierto alivio en su voz, al tiempo que se acercó y me abrazó- me tenías muy preocupado.

-Lo siento-alcance a decir mientras terminaba de corresponderle el abrazo.

-No vuelvas a darme estos sustos, por favor-susurró.

Aquellas palabras de alguna manera me llegaron bastante, nadie más allá de mi familia me lo había dicho nunca. Me separe un poco y le mire a los ojos fijamente.

-Hay un par de cosas que necesitas saber de mí.

Nos sentamos en unos hermosos sillones que había dentro de la habitación, que cierto es enorme no me había percatado de ello pues no le presté mucha atención antes.

-En mi anterior manada, no tenía permitido hacer magia más allá de la curativa y aún está me era muy limitada. Después de haber pasado tanto tiempo con ese límite, cada que me excedo aunque sea solo un poco mi energía se ve dañada. Yo... nunca antes había hecho un campo de energía, hay demasiadas cosas que no conozco de mi verdadero poder y eso en cierto punto me debilita.

Tomo mis manos entre las suyas y me miró fijamente con una intensidad que ya conocía.

-Aquí nadie va a limitarte en ningún sentido, Nubia, yo solo quiero que entiendas que todo lo que te pase a tí me lastima en mayor proporción. Yo solo quiero que seas feliz, a mi lado-hizo una pequeña pausa aproximándose lentamente- lamento que hayas tenido que esforzarte por evitar la pelea...

-Eso ya no importa-susurré, estaba demasiado cerca y sentía el impulso de besarle.

Sin embargo él se alejó un poco de pronto, como recordando lo ocurrido pues frunció el ceño.

-No puedo permitir que otro lobo se atreva a hacer lo mismo que tu antiguo Alfa...-acarició mi mejilla con su dulce aliento antes de depositar un pequeño beso.

Una pequeña sonrisa se me escapó tras aquello, realmente era muy diferente a lo que me había imaginado.

Fuimos por algo de comer y me presentó a los miembros más cercanos a él, todos fueron bastante amables aunque se mostraran algo sorprendidos, supongo que esto de que una bruja es la mate de su jefe no es algo que se vea muy de seguido. Todavía tenía que conocer a sus padres y eso estaba pactado para la cena de esta noche, como no me pude traer la maleta, Killiam se encargó de que consiguieran varios vestidos para la ocasión y algunas mudas de ropa extras para los próximos días. El territorio era bastante amplio, solo nos dió tiempo de recorrer el que ocupaba la manada en sí, todo estaba tan calmado, el ambiente era diferente se sentía como una gran familia. Aunque había muchos curiosos, con solo ver la forma en la que Killiam me cuidaba incluso dentro de su propia manada, daba ya mucha información, no me molestaba para nada ni eso ni el hecho de que todo tiempo sostenía mi mano. Se sentía extraño, es algo que no había experimentado antes.

-¿Quién es ella Killiam?-dijo una chica no mucho menor que yo, con ojos curiosos.

-Carla, ella es Nubia, mi mate-dijo sin rodeos sonriendo ampliamente- Nubia ella es Carla, mi prima.

-Mucho gusto-dijimos al unísono, a lo que inmediatamente reímos.

-Es un placer conocer al fin a la pareja del cabeza dura de mi primo-empezó a decir, con cierto tono alegre que pegaba con su imagen- estoy segura de que les encantarás a todos.

-Gracias-dije con cierta duda- su manada es muy bonita.

Los tres seguimos con el recorrido, aunque Killiam no me soltó en ningún momento se veía relajado y feliz, sonreía bastante por las ocurrencias de su prima, ella realmente era muy divertida y amable, no tardamos mucho en darnos cuenta de que nos llevaremos muy bien.

-Bueno, te veo en la cena-dijo despidiéndose al cabo de un buen rato.

Sonreí y seguí de regreso a la casa, tenía que darme un baño y ver qué me pondría, aunque esto es algo contradictorio me siento un poco nerviosa por conocer a su familia, y eso lo notó.



Rosalba

Editado: 12.12.2018

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