El juego de los sueños

Tamaño de fuente: - +

Capitulo 4: Ben Robinson

En la zona del mismo barrio en la que vive Anne, un joven de 16 años encontró cerca de un árbol, un juego. 
Este aparentaba tener un título, pero visible a la vista


                                        ...Sueños ....

—¿Sueños ? ....¿Por qué habría un juego sobre eso? 
Tomó el juego y lo llevó a su casa. 
Este joven tiene padres ricos, por lo cual, en toda la casa se notaba a simple vista, los gastos que hicieron. 
Cámaras por todas partes, muebles bien tallados y ropa de marca. 
Cuando el chico ingreso a su habitación, observó otro buen rato aquel juego. 
— De que seguro alguien lo habrá tirado, no debe servir. 
Lo tiro cerca del techo de basura. 
Miro hacia su computadora y se dispuso a jugar. 
Pero de repente escucho el susurro de alguien. 
—Ben....
Se estremeció y le causó escalofríos por todo cuerpo. 
—Juegalo....
Volteo para ver al juego, este sospechosamente estaba cerca suyo. 
 Había suciedad que tapaba el resto de las palabras que estaban al lado del que sólo se hacía ver. Al final  lo saco raspando con el dedo , aquella suciedad dejo al fin en descubierto, una frase. 
—El juego de los sueños... 
Y como si fuera el viento mismo, escucho que alguien tocaba el televisor. 
Cuando se fijo,  este se predio a sí mismo. 
—¿Qué rayos? 
Su mirada se posó en el CD que estaba. 
Cuando todo le causó intriga, puso al final el CD en el  casete. 
Espero y cuando pensaba que nada pasaría....
Una imagen de una chica se apareció en la pantalla. 
— Jugador....— dijo aquella joven de cabello rojo—¿Estas preparado? 
Él empezó a mirar para ambos lados. 
—¿Esto es un chiste o qué ? 
— No, no lo es— contestó ella—Si quieres saber cómo es que te hablo, presiona "Star" en la pantalla. 
—¿Quién ....eres? ,¿Y como es que me puedes hablar?
— Presiona para empezar....nosotros te estábamos esperando. 
Con algo de duda, igual seleccionó para jugar. 
La ignorancia  de tus acciones,  hara  que después te hayas  arrepentido  por ello. 

 


Al día siguiente, Wendy vio en la televisión la muerte del compañero del colegio. 

"Se rumorea que un asesino maniático anda suelto por las calles de Arkansas..."

— Qué locura—dijo la madre de Wendy— Por hoy no irás al colegio. 
—¡Pero mamá!, Anne si irá. Quiero estar con ella. 
— No quiero saber más, te quedas y punto. 

Y como no podía desobedecer a su madre, Wendy le mando un mensaje a su amiga. 

"Amiga, no podre ir. Lo siento, es que mi madre está preocupada por lo que pasa"

Y después de un rato, Anne le responde. 

"Está bien, igual no te preocupes, solo tengo que ir para solucionar algunas cosas e irme luego"

En el colegio, la madre tenía que pagar las cuotas que había debido. 
Mientras que hacia eso, Anne observaba a su alrededor. 
No había nadie de su salón,  y además habían policías merodeando por el lugar. 
Luego, se distrajo con el caminar de un chico que estaba a lo lejos de donde ellas estaban. 
Este vestía de manera extraña : usaba un tipo de barvijo,  musculosa negra, pantalones grises y un trapo atado en la cintura. 
En un momento, ella se  fijo en su madre. Ella seguía firmado y charlando con la secretaria. 
Como sabía que ella seguiría en aquel tema. 
Se fue a escondidas.
Camino hasta el lugar de donde vio aquel chico. 
Al girar a la izquierda, lo vio en la otra esquina. No separaba su vista de él. 
Algo que ella notó fue su cabello. 
Era de color blanco nieve. 
¿Qué chico usa así el cabello? 
Pero no sabia, al menos de que se lo preguntase. 
Le siguió el paso hasta darse cuenta que la llevaba a gimnasio, donde asesinaron  a su compañero. 
—¿Por qué me trajo aquí? 
Y de repente las luces se apagaron. 
Anne se asustó ante lo ocurrido, por lo cual quiso abrir con locura la puerta. 
De alguna forma este estaba trabado. 
Pero a medida que lo hacía, unas luces titilaron por todo el lugar. 
Una y otra vez ella no podía distinguir la puerta, pues el parpadear de la luces la confundía. 
Cuando quiso encontrar otra salida. 
Una presencia se hizo presente. 
Aquel chico caminaba hacia ella. 
Eso, hizo que ella se pusise más nerviosa. 
Reitero la acción de querer abrir. Pero....el chico se acercaba cada vez más.



Tamara. A

Editado: 02.08.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar