El juego de los sueños

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Capitulo 16 :Una sola decisión

 

Cuando Alexander  entro  a la ecena  del crimen,  en donde  fueron  ellos  lo que tuvieron  que encontrar  los cadáveres  de los jóvenes  que no pudieron  concretar  el pedido  de Ferrer  Shafer. 

—Siempre  nos matenia  encerrados, pero  no se por que a mi no—había  dicho  Jayden  a penas  puso  la lapicera  sobre  el papel. En cuando  fue encontrado  en la ruta. 

Se acercó a las  celdas, estas  estában  en pésimo  estado. Jamás  lo habían limpiado. 
Y pensar  que allí  se encontraban  la mayoría  de los chicos  secuestrados. 

La fabrica  en sí  era grande,  pero  el lugar  que  se había  utilizado  era el sótano. 
Habia  pocas  luces que alumbraban  los caminos, al llegar  al final  del pasillo encontró  lo que describió Alison. 

—Yo veía  como  los trataba... 
La puerta  estaba  cerrada, con candado. De igual modo  Alexander  llamo  a un compañero  para  que trajera  las herramientas  para  abrirlo. 
Al adentrase,  lo primero  que vio  fue  computadoras. Por todas  partes formando  una U en su totalidad. 
En el centro  una silla con ruedas. 
Alexander se sentó  en ella, luego  se dio  vuelta  hacia  una que se encontraba  más cerca. Noto  que había  varias  teclas. No tenían números  y letras. 
Solo  colores  como : verde,  azul y amarillo. 
Seleccionó  el azul. 
En las pantallas  del frente  empezaron  a prenderse,  y los que mostraban  era la vista  de alguien. Uno en la que una persona  miraba  por horas  la ventana. 
Alexander  no logro  comprender  al principio, pero  luego  de que esta  persona  viese  a su derecha. 
Entonces  comprendió  a Alison. 
Y los demás  chicos. 
—Aquí  los veía... Así es como  los  controlaba. 
—Señor Marshall, encontramos  algo —dijo  uno  de sus amigos, le señaló  en donde  habían estado. 

La sala principal... 
Tal como  lo habían dicho. 
Muchas  salpicaduras  de sangre, de las cuales  tomaron  muestras. Fotos  y describían  lo que veían. 
Una camilla con cintas  para  sujetar  un paciente, esto  lo  usaban  mayormente  para  los que eran pacientes  de un loquero. Y no para  niños  inocentes. 

Luego  de haber  inspeccionado  todo, Alexander  no encontró  la caja. 
Pero  si un pasadizo secreto. 
Este  había  aparecido  cuando  el fue  nuevamente  a la sala  de computadoras. 
Preto  todos  los botones, estos  mostraban  a todos. 
Le indico  a sus compañeros que intenten  localizar  a Bean Piece mediante  el mismo  proceso  que Ferrer  Shafer  lo había  hecho. 

La sala  secreta  era completamente  blanca. 
En la entrada  había  una línea  roja, que indicaba  star 
Pero  no había  nada  que indicará  como es que los chicos  veían el juego  como  se decía  que era. 
«El único  juego  maldito  que nosotros  tenemos  no andaba.» 
Si era como Anne  decía, yo tenía  que al menos  intentar. Por que no tenia  caso seguir  las migas  del camino, si al final  volvemos  a empezar. 
Solo hubo  alguien  que pudo  con él, pero el periodista  que lo entrevistó  no pudo  encontrar una respuesta. Y no la que se queria  saber. 

De repente  me había  ocurrido  una idea, pero  eso  me traería  consecuencias. 


Regreso  nuevamente  al hospital. Se dirigió  a la habitación  de Jayden Raimon. 
Le trajo  el juego  en sus manos, y él  lo miro  confundido. 
—Se que no tengo  más  remedio  que volver  a preguntar. Jayden, ¿Cómo accedo  al juego  de los sueños? 
—¿Está loco?... Yo jamás  volvería  a hacerlo... 
—Lo se,  pero  yo seré  el que lo vea. Por favor —se le entregue al juego  pero  el lo alejo  de sus  manos —Busco  a mis hijos  Jayden, y también  por aquellos  niños. ¿Quieres que ese hombre  gane  esta batalla?, ¿Quiere  eso? 
Negó, miro  disgustado  por el juego. Agarro  su cabello  por un costado. 
Estaría  poniendo  en peligro  su salud, pero  ya no tenia  nada  más  hacer. 
—Debe  poner  el juego  en un lugar  en donde  no hayan  policías. Cuando  lo haga, tenga  esto —dijo  al ser él  que me entregó  la larva  de metal —Es la única  manera  de entrar, por que sino  el juego  no lo reconoce  como jugador. Y en caso  de que los vea... Solo busque   la cuidad  perdida. Allí  de seguro encontrá sus hijos... 
—Gracias  Jayden. 
Antes de irme él me detuvo. 
—Quiero  decirle  algo. Del como fue que pude  escapar. Es para que comprenda  como  salir  también. 



Tamara. A

Editado: 02.08.2018

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