El Juego (en Edición)

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Capitulo 8 (Catalina)

Bienvenida Cydiler.

Esperamos que estas cosas sean de tu agrado, estos equipos son los que recibirás mientras estás en nivel de principiante, mientras subas de nivel mejoraran tus armas. La ropa que estaba dentro es la que usarás de ahora en adelante, se ajusta a tu cuerpo y así obtendrás más flexibilidad, con el pasar del tiempo iremos dejando más ropa de entrenamiento y esas cosas. Tienes dos cinturones de piernas con cuchillos, más adelante los usarás, más te vale tener buena puntería. El teléfono, es el que de ahora en adelante se estarán comunicando tú y los demás jugadores. Si ya te despediste de tu familia bien, no hagas la maleta, porque como te dijimos antes te surtiremos todo lo necesario cada semana. Dentro de unos momentos tienes que dirigirte a tu escuela con tu ropa de juego y los cinturones puestos, lleva el teléfono contigo. El juego en sí comenzará a las 4 pm, prepárate. Adiós.

El Creador de Sombras.

Arrugo el papel en mis manos con furia y aprieto el puente de mi nariz mirando el cielo nocturno frente a mí. Es la décima ocasión en este día que leo la carta de este juego, el bullicio de toda la familia terminó empezadas las doce de la noche, la mayoría cenó con nosotros mientras hablaban de cosas que no lograba entender del todo.

No quería durar mucho tiempo en ese comedor ante los ojos de todos, tampoco quería hablar con Mark; solo necesitaba tiempo para pensar y procesar lo que haría a continuación. Lo único a lo que presté atención fue al veredicto final de la familia. Mark jugaría y yo debía encerrarme en casa del tío Marcus para que el juego no me alcanzara, no entendía el por qué y tampoco me quedaría a averiguarlo. Yo iría a jugar, no me importaba lo que mis padres dijeran.

– Catalina – Llamó mi padre llegando a mi lado en el patio de la casa.

No me gire a verlo, aún seguía molesta con él por su actitud tan idiota frente a la familia. Sabía que tanto él como mi madre me ocultaban algo, un padre no educa a su hija para matar así como así, aunque tampoco quería indagar en ese hecho. No quiero descubrir una verdad que termine lastimándome. Por ese lado prefiero la ignorancia.

– Sigues molesta conmigo – Aseguró tomando asiento a mi lado – ¿Por qué?

– Por lo que vi no les afecta que su hija va a ir a una prueba donde va a morir – digo molesta.

Los padres de Mark no me importaban mucho, ellos no trataban a Mark con sumo afecto, era el detalle peculiar en nuestra familia. Los Lender trataban como la mierda a sus hijos desde que nacen. Eso es algo que no cambiará en la generación anterior, pero yo estaba dispuesta a cambiar con la mía.

– Lender, dime una cosa – Dice mi padre serio, pero en una de sus palabras se le quebró la voz. Lo miro sorprendida y noto una mueca de tristeza  en sus facciones observando la luna – ¿Estás preparada para lo que estas a punto de vivir?

– Sí, señor – Trago saliva. Esa palabra no es buena en estos momentos – Digo… Papá.

No entiendo su repentino cambio de actitud conmigo, pero tampoco le permitiré saber lo mucho que me sorprendió que se preocupase por mi futuro. Bien podría ser un juego mental para llevarme y encerrarme con Marcus lo que queda de semana.

– Vendrán tiempos difíciles, no te voy a mentir. Como lo dijiste hace mucho, ya no eres una niña; por eso te trataré como una mujer – Dice despacio. Me mira triste y fuerza una sonrisa en mi dirección – Perdóname.

– ¿Por qué?

Sí, habría sido algo cortante estos últimos nueve años, pero no por eso debía pedirme perdón. Es mi padre, según sé, sus lecciones deben tener una explicación y yo solo debo seguirlas sin preguntar ¿Por qué se comporta de este modo ahora? ¿Por qué no lo hizo antes que comenzara este juego de muerte?

– Por ser una mierda de padre desde que tenías cinco – Murmura dejando correr una lágrima por su mejilla. Abro la boca sorprendida  por su actitud, más me abstengo de decirle algo porque quiero escucharlo desahogarse; a él también le cuesta demostrar sus sentimientos como a mí y este momento debe ser duro para él – No te traté así porque no te quiera. Yo te amo, eres mi hija… Es porque no quería que te lastimaran – Suspira y me toma de las manos – Perdóname si nunca estuve presente, si no demostré ser un padre para ti.

¿Por qué siento que esta es una despedida?

 – Papá…

– Te amo – Se levanta con un suspiro dejándome con la palabra en la boca y me da en el comienzo de mi cabello transmitiendo ternura.



Laczuly0711

Editado: 22.08.2019

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