El Manantial. Saga Ranchos Nº 2

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Capítulo 11

Desde la charla que Steven tuvo con Virginia en la banca del hospital, ellos se hicieron amigos, pero Steven no quería contarle la verdad a Andrea, porque no sabía cómo hacerlo.

Ella se mostraba con cierto recelo con Virginia ¿Cómo sería si supiera que ella era hermana de Maritza su difunta prometida?

Tiempo atrás Andrea viajó al exterior para estudiar administración y al volver cuatro años después todo el amor que ella manifestaba había desaparecido.

Nunca se comunicó con él, ni una llamada, unas semanas ante de su llegada a la Mansión, el rancho de su padre, él le propuso matrimonio a Maritza, no porque la amara, sino porque se llevaban bien, y porque ella le daba paz.

Maritza siempre supo que él no la amaba, pero se sentía bien con eso y él también hasta que vio a Andrea en el aeropuerto, y todo se derrumbó.

Él pensaba que ella seguiría siendo la misma escuálida y malcriada joven, pero no, ahí frente a él estaba la mujer más hermosa y sensual que él pudiera recordar haber visto.

En ese momento él no articuló una palabra alguna, no pudo, al ver sus piernas descubiertas por el pequeño pantaloncito, todo su ser bramó de celos, al ver que otro admiraba y él no tuviera el derecho para evitarlo. Ese hecho lo enfureció.

Andrea siempre ha tenido celos de Maritza porque Lucelie la apreciaba, Andrea no le gustó que Maritza se alojará en la Mansión después del matrimonio de su hermana o eso fue lo que él pensó.

Ahora quedaban claro que ella no lo ama, decidió abortar a su hijo, para que ningún lazo los uniera, su artimaña para retenerla a su lado le explotó en la cara y ahora estaba furioso y frustrado consigo mismo.

_ ¿Qué tienes?_ Virginia lo vio llegar a uno de los potreros y este lo golpeaba con furia_ cálmate, por favor.

_ Lo siento, pero estoy hecho una furia_ resoplaba furioso de sólo pensar en la discusión que había tenido con Andrea.

_ ¿Con la novia de Miguel? Ella es bastante complicada _ él la miraba desconcertado.

_ ¿La novia de Miguel?_ su furia se acrecentó más ahora por los celos _ ¡Esa mujer es mi esposa!_ levantó la voz.

_ ¡Tu esposa!_ ella se llevó la mano a la boca y sus ojos se abrieron con incredulidad_ pero, pero....yo….los oí hablar del esfuerzo que tenían que hacer para tener un hijo y que además....no querían que....¡Dios! ¡Lo siento!

El rostro de Steven se convirtió en piedra.

_ ¿Ellos están planeando tener un hijo?_ apretó la mandíbula _ pues no se la voy a dar en bandeja de plata.

_ Oh, Steven, yo no quiero ser causa de malos entendidos _ ella lo miraba atormentada.

_ No, este infierno yo mismo lo busqué _ sonrió amargado.

Ha pasado un mes y Steven está borracho y Martín trata de sacarlo de la taberna donde está bebiendo.

_ Vamos amigo_ trata de sacarlo del lugar_ mira este lugar de mala muerte.

_ ¡Déjame!_ y se quita del agarre de él _ quiero beber y olvidarme de todo.

_ ¡De todo o de ella! _ Las palabras frías y sin emoción salen de la boca de Andrea.

_ ¿Qué haces aquí? _ Steven la mira con furia.

_ Vine a buscarte, llevas tres días aquí _ esa situación era para ella el recordatorio de la muerte de Maritza y de lo mucho que él aún la ama _ vamos a casa.

_ ¡Mi casa! ¡Mi rancho!¡Mi mujer!_ la miró de forma posesiva.

_ Si, vamos donde todo es tuyo_ se le acercó y lo tomó del brazo.

Un hombre bastante tomado se le acercó a Andrea.

_ Mami, si ese estúpido no quiere nada contigo, ven conmigo y yo si te hago feliz_ la lasciva llenaba los ojos del hombre.

Andrea no supo en que momento Steven se soltó de su agarre y estampó un puño en el rostro del hombre y gracias a Martín que lo sujetó y lo saco del bar la situación no llego a más.

_ Ella es mi mujer, no....de.... ningún otro_ balbuceaba de la misma borrachera _ ven.....cariño.

Ella se dejó abrazar de él y con la ayuda de Martín llegaron al Manantial.

_ Gracias, Martín _ dijo ella triste y apenada_ yo me encargo de él.

Ella lo tomó y abrazados y a trompicones llegaron a la habitación matrimonial y lo recarga en la cama.

Él la mira y sonríe.

_ ¡Eres mi esposa!_ la toma de la mano y la atrae a él_ yo así lo decidí, ese día, que sólo serías mía.

Ella está molesta con él y por su comportamiento tan deplorable.

_ Estas borracho, no sabes lo que dices_ primero quita las botas y luego trata de quitarle la ropa lo cual consigue con bastante esfuerzo_ acuéstate _ le dice ella enojada.

_Mía, mía_ canturrea feliz. La mira y sonríe_ Estas bravita, mi amor_ él la mira risueño y trata de atraparla _ ven, cariño, no quiero que estemos más enojados.

_ ¡Acuéstate! _ Ella lo empuja en la cama, pero él al caer la trae con él_ sólo con mi mujer quiero dormir.

Ella al ver lo necio que está espera pacientemente a que él se duerma y poco a poco se sale de su prisión.



Miky

Editado: 01.10.2018

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