El mejor regalo

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El mejor regalo es tu perdón

No sé cómo, pero a la media hora ya estaba en las afueras de hospital, temblando y conversando acelerado.  

 

Rafa me ayudó a estar más tranquilo y me acompañó en todo el proceso conforme las enfermeras atendieron mi caso.

 

Me sorprendí cuando escuché que la pequeña iba a ser entregada en adopción y aunque no estaba seguro sí se trataba de mi hija, me negué y peleé por su seguridad.

 

Me tomaron muestras médicas para confirmar la paternidad y aunque los resultados podrían tardarse hasta dos días y el proceso legal un poco más, me permitieron verla esa noche, conforme las enfermeras celebran navidad, intercambiando regalos y riéndose al ritmo de los villancicos.

 

Ingresé a la colorida habitación seguido de una sorprendida Rafa y me senté junto a la incubadora. Intenté no pensar demasiado en el dolor que sentía y me enfoqué en mirar las lindas decoraciones que componía la habitación de maternidad, donde la hija de Antonia esperaba paciente.

 

Me di cuenta de que tenía un nudo en la garganta y sentí más miedo que aquel día que supe que Antonia me engañaba, que tenía un amante por el cual iba a dejarme.

 

—Mírala, Lucas —pidió Rafa acariciándome. Negué asustado—. Mírala, es hermosa —siseó e intercalé miradas entre ella y el suelo, acobardado de verla, de perderme en sus ojos y de saber la verdad.

 

Y es que no podía negarlo, el sentimiento estaba allí, diciéndome que no podía huir de lo que me pertenecía, justo como mi madre siempre decía.

Lloré por fin, después de meses de dolor y de amargura. Lloré mirándote, sabiendo que eras mi hija, que eras el fruto de un amor inolvidable, pero lleno de errores.

 

Y te perdoné, Antonia, porque me sentía prisionero de ti y del daño que me habías hecho, te perdoné para dejarte ir, para salir de esa prisión en la que me habías dejado después de tu traición y de tú muerte.

Y esa noche, en una cálida y armoniosa navidad, supe que me habías dejado el mejor regalo de todos: nuestra hija, y con ella te concedí el perdón que tanto necesitabas para encontrar paz.



Caro Yimes

Edited: 13.12.2018

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