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Capítulo 5: Merecidas vacaciones

Gastón amaba su trabajo, todo el que lo viera sabía que era feliz en él y que se esforzaba todos los días por hacer lo mejor. Aunque las apariencias engañan, lo único que no le agradaba tanto de ser un publicista era viajar. Por alguna extraña razón viajar le era pesado, mareado y un poco estresante. Siempre llevaba consigo pastillas para el mareo, incluso cuando viajaba en avión.

Lo primero que quería después de un viaje agotador de seis horas en avión era tomar un baño caliente, muy caliente. Sin embargo sus planes no salieron como él lo deseaba. Había sufrido una tortura en el avión para que su supuesto cliente no existiera. Cuando llamo a uno de sus compañeros de equipo de publicidad este le dijo que era un regalo por su ascenso, según su compañero eran sus merecidas vacaciones de haber trabajado por seis años sin descansar.

Gastón se sentía frustrado, tenía dos semanas libres en una pequeña ciudad de Inglaterra y no sabía qué hacer, si volvía a New York sus compañeros no le permitirían trabajar, y si se quedaba en aquella ciudad solo pensarían en el trabajo. Sus pensamientos estaban en una encrucijada, necesitaba un baño y encontrar el hotel donde se quedaría, ya que no conocía mucho de la ciudad.

Para Gastón todo esto era una crisis, y sus crisis solo tenían una solución. Su mensaje cariñoso. Cuando saco su teléfono para leer aquel mensaje que ahora guardaba en un archivo de notas fue el momento en que comenzó a vibrar sobre su mano, vio la pantalla y no lo pudo creer, su chica de voz y acento sexi llamaba de nuevo. No lo pensó dos veces y contesto.

—Hola… —Dijo en inglés, recordando que era el idioma de aquella voz misteriosa.

—Escúchame bien Derek, espero y esta vez no seas un cobarde y vengas a la cita. —Gastón entendió perfectamente lo que dijo esta vez aquella chica. Si supiera que de verdad había hecho todo lo posible por ir a esa cita. —Yo llegue antes que nuestros padres al restaurante, y me gustaría que tú hicieras lo mismo por favor, si es que no quieres que te golpee la cara delante de ellos.

Cuando escucho aquello que sonaba como una amenaza le pareció que la voz de la chica se encontraba demasiado cerca, como si le gritara al oído. Levanto la vista para revisar en el restaurante donde se encontraba que no era una alucinación, y gracias a los cielos no lo fue.

—Derek, me estas escuchando, o mejor dicho entendiste lo que te estoy advirtiendo. Derek, con un… No me digas que ahora eres mudo. ¡Derek!

Había una chica un vestido suelto de color azul cielo cerca de la puerta, ella golpeaba su zapato de tacón en el piso, se veía frustrada mientras llamaba por teléfono, pero si no hubiera gritado Derek, Gastón no la habría reconocido como su chica de voz y acanto sexi. Él se iba acercar, algo en él le gritaba que se acercara, sin embargo aquella chica colgó la llamada y corrió a lo que parecía ser el baño de mujeres.

No comprendía porque había huido al baño a esconderse, pero su respuesta llego, y lo que paso después es algo que recordaría en toda su vida.

 

 

 

 

 

 



Gizleth_

Editado: 24.11.2019

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