El odio y la muerte

Tamaño de fuente: - +

3

He seguido sus pasos. No sé en qué momento me ilusioné de conocerlo y conversar. ¡Maldito burgués! No es nada similar a lo que soy. Vendido al sistema. Ansía los viernes. No sale a los bares, lo perdonaría si hiciera eso, al fin y al cabo tendríamos algo en común, el alcohol. Lo que hace es imperdonable. Se queda con su mujer en casa y si sale, sale con ella de casa. Sale con ella a beber, al cine, a los parques.

Es imperdonable porque el maldito decidió no tener hijos. Un engranaje perfecto del sistema capitalista. Los hijos son un estorbo en esta época. Al menos tuviera esos desperfectos; al menos seríamos en algo iguales. Supongo que debo alegrarme de no parecérmelo.



Christo Herrera Inapanta

#74 en Detective
#43 en Novela negra
#149 en Thriller
#73 en Misterio

En el texto hay: asesinatos, romance

Editado: 28.09.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar