El otro ©

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Capítulo 2: La Becada

A la mañana siguiente Kyle se levantó de su lecho y se apresuró en ejercitarse, por último hizo unas cincuenta planchas antes de tomar una ducha fría, terminando salió de la bañera y adaptó una toalla en su cintura para dirigirse a la cómoda y sacar una sudadera ploma con capucha y unos pantalones, pues hoy la escuela organizaba un campamento como todos los años tras la bienvenida de un nuevo ciclo.

De pronto escuchó las voces de sus amigos y dejó que entraran sin tocar la puerta.

—Mira lo que traje—habló Mark sacando de su mochila negra una botella de vodka.

—Se lo robamos a Nighy, lo tenía bien guardado en su oficina— informó de inmediato James con una sonrisa ganadora.

—No falta nada más, tenemos todo lo que pediste para el campamento— comentó Maverick.

— ¡Si! ¡Hoy tomaremos hasta dormir, sin mencionar a las chicas!— Kyle gritó con una sonrisa estampada en su rostro mientras hacían batahola y dancitas obscenas.

Después de unos minutos se despidió de ellos y se marchó de la habitación, se puso la capucha y acomodó ambas manos en los bolsillos de sus zahones, de repente Sharon se acercó cogiéndolo del brazo para luego besarlo, era un beso empalagoso tal y como solían hacerlo siempre, introdujo su lengua, odiaba que lo hiciera pero qué más le daba, llevaba en cuenta que el sábado le había engañado nuevamente concurriendo a una fiesta de un bribón que había conocido en una época difícil de su vida, pero como siempre a Kyle nunca le invadía la conciencia ya que se había olvidado de ella hace ya bastante tiempo, cuando tenía 14 y es que cuando engañaba a su novia con una chica de la escuela se negaba rotundamente a que lo había hecho aun así que hubiese estado presente Sharon, así que tampoco solía tenía sangre en la cara y lo prefería así.

Salieron de inmediato hacia el jardín exterior del internado esperando a que los profesores llegaran, pero como era el presidente del colegio tenía que apoyar a la tutora Sally. Varios de los alumnos adinerados se fueron en sus autos y como siempre no quisieron llevar a ninguno de los cuatro becados.

—Kyle necesito que por favor me ayudes con los becados y los acompañes en el auto escolar— dijo Sally con una sonrisa.

El rubio sólo dejó caer la mandíbula literalmente al suelo indignado por lo que le pedía la tutora y se dio serenidad internamente tratando de entender que ella era nueva y no lo conocía, pues ella no sabía quién era realmente Kyle Gabreel.

— ¿Estás loca?— reprochó de inmediato— ¿Cómo siquiera me pides semejante disparate? escúchame bien Sally, yo te respeto por ser nuestra tutora y quiero que te quede claro que yo jamás me permitiría rebajarme en un autobús.

—Por favor Kyle no seas egoísta, yo sé lo que se siente que te desprecien por no tener dinero y no es lindo— masculló ella ahora afligida.

— ¡Oh sí! Seguro que sí, entonces tu ve con ellos porque ese no es mi problema ¿Para qué aceptan venir a un internado prestigioso a nivel mundial si saben que son muertos de hambre?— dicho esto se alejó de ahí para subir a su auto deportivo rojo en donde lo esperaban James, Maverick y Mark, arrancó el auto y se dirigió directo al bosque “Trades” donde sería el campamento.

Minutos más tarde ya en el lugar observó muchas carpas, así que se apresuraron en salir del coche.

—Kyle hay una nueva alumna que es asquerosamente una becada como de esperar— comentó Sharon mientras arreglaba el escote de su blusa.

— ¿Y qué esperas? ¡Dales la bienvenida al infierno!— una sonrisa se dibujó en su rostro, Sharon no tardó en responderle el gesto y con sus brazos rodeó su cuello para besarlo y otra vez volvieron a lo empalagoso.

Verdaderamente no le importaba cuantas personas se ganaban aquella escena ya que siempre la besaba cuándo y dónde se le venía en gana.

—Kyle— masculló Abby manteniendo la vista al frente al igual que James, Maverick, Mark y Ashley, el grupo más abusivo de la escuela.

El rubio dejó de besar a Sharon y observaron al autobús de la escuela que acababa de estacionarse frente a ellos, los tres becados salieron y al último de todos salió una chica de cabello negro largo y ondeado, traía puesto un vestido verde de verano natural y unos suecos con tacones del color de su vestido.

Kyle y su grupo de amigos se habían quedado con la boca abierta cuando el céfiro resopló y la falda de aquella muchacha estaba a punto de levantarse pero antes de que eso ocurriera ella fue lista y no lo permitió.



Steffi.Bvorón

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En el texto hay: novela juvenil, romances, suspenso

Editado: 05.02.2019

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