El otro ©

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 7: Inopinado

A la mañana siguiente como de costumbre Kyle se levantó para hacer su práctica diaria con las pesas y las cien planchas, seguidamente se dirigió a la bañera para tomar una ducha y por último se alistó con el respectivo uniforme de la escuela. Salió de su habitación y antes de dirigirse al aula fumó un cigarrillo en el pasadizo que más vacío se encontraba, luego de haber hecho su rutina diaria se dirigió al salón, se acomodó en la última carpeta aislado de cualquier tipo de compañías y desde su lugar pudo observar a Mark conversar amigablemente como nunca en su vida con Gabriella e incluso no sabía qué estupideces le estaría hablando para que ella sonriera, pero si era consciente de que su sonrisa era tan hermosa y perfecta que incluso lo hacía sonreír como idiota al verla reír, aunque no la merecía por más que le doliera admitirlo, al menos no después de haberla lastimado la última vez, seguro ni era el estereotipo de una chica como esa, Kyle era esos de los que debían mantener un margen con las más populares, ella era diferente a todas y creía que bastante tenía con sus problemas personales.

— ¿Cuál es el chiste Kyle?— preguntó Abby observándolo fijamente.

— ¿Qué? Nada, sólo recordaba la humillación de Ariel— respondió con una sonrisa llena y burla maliciosa.

— ¿Seguro? más bien yo vi la sonrisa de un idiota enamorado, aparte que observabas a la nada.

— ¿Enamorado yo? ¿Dónde vives? ¿Qué acaso no me conoces? Estoy enamorado de todas— bromeó echándose a reír junto con Abby.

— ¡Buenos días jóvenes! Señor Gabreel afuera lo espera su padre— dijo la maestra Tannia.

Todos se dieron la vuelta y observaron al rubio como si viniese de otro mundo, su sonrisa había muerto de inmediato al igual que la de Abby.

—Dígale que estoy ocupado y que no podré atenderlo ahora— contestó tratando de no balbucear por el nudo que ahora se había formado en su garganta, ¿Cómo era posible que después de tantos años lo viniera a ver?

— ¡Es urgente Kyle!— repuso su padre desde la puerta.

El rubio se levantó de su asiento y salió del aula, después de la muerte de su madre volvía a ver aquel infeliz, en otras palabras seria cuatro años y cinco meses.

—Sé que me has evitado y yo creí que sería cuestión de tiempo el que te hayas alejado de mí, pero Kyle ha pasado tanto tiempo y nunca contestaste el mensaje que te envié, sabes que el trabajo me absorbe demasiado.

— ¡Si lo sé! Tanto que ni siquiera tienes tiempo para tu propio hijo, una sola llamada en estos cuatro años más un mensaje no sirven de nada ¿A qué viniste realmente?, el que me hayas olvidado como basura no tiene justificación pero siendo sincero, ya lo superé— contestó de inmediato con una mirada dura que sin esfuerzo le salía naturalmente.

—Creí que visitabas a tu madre en el cementerio pero ayer estuve ahí y noté que ha estado abandonado casi por 2 años ¿Qué te sucede Kyle?

— ¡Que! ¿Ahora haces el papel de buen padre? El que hayas venido aquí no quiere decir que las cosas cambian, tu seguirás siendo el mismo al igual que yo, no tienes que hacer esto, solo cumple con tu deber de sacarme profesional sin tener que vernos— reprochó enfurecido, casi apretando los puños.

— ¡No tienes que faltarme el respeto insolente! escúchame bien Kyle, tienes razón vine por interés, necesito que me averigües sobre el padre de James Keemp.

— ¡Púdrete!— gritó furioso para alejarse de él, pero antes de que lo hiciera dos de sus hombres lo cogieron de ambos brazos.

— ¡Harás lo que te estoy pidiendo quieras o no!

— ¿O qué? ¿Me vas a golpear? ¿O a botar como basura? ¡Me vale! durante años me has criado como soy ahora, así que me aguantas viejo— volvió a reprochar enojado aunque a pesar de todo su padre lo golpeó haciéndole voltear la cara por completo delante de la maestra quién recién había abierto la puerta del aula, seguro que les había encantado ver aquel escándalo a sus compañeros.

— ¡Me respetas! ¡Soy tu padre quieras o no! ¿Te quedó claro? ¡Me estoy hartando de tu conducta Kyle, posiblemente te castigue sacándote del país!— gritó él sin siquiera importarle la presencia de la maestra.

Ni una más iba a permitirle, pues estaba harto de su maldito ego ¿Venia y se comportaba como buen padre? ¡No! en un descuido de sus dos hombres se aventó contra su padre y atizó un puño directo en su rostro haciéndolo caer al suelo. Ambos guardaespaldas lo cogieron del brazo mientras Kyle forcejeaba para golpearlo más.



Steffi.Bvorón

#1173 en Paranormal
#3722 en Thriller
#2120 en Misterio

En el texto hay: novela juvenil, romances, suspenso

Editado: 05.02.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar