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Capítulo 13: Chantaje

El partido empatado animó a Nighy a hacer una fiesta elegante para los estudiantes, todo el comité estaba trabajando en adornar el gimnasio tanto como el jardín posterior de la escuela, obvio Gabriella estaba dentro de ellos por ser un cerebrito andante y Kyle por su parte definitivamente no formaría parte de esos nerds.

—Vamos Kyle no es tan difícil ayudar un poco— comentó Gabriella quien cogía unas cajas rellenas de decorados, obviamente sería poco caballero no ayudarla y es que todo el rato se la pasó ayudándola con todo y sin siquiera darse cuenta trabajó junto a ella.

—Ya no quiero— se quejó como todo un niño, mostró un puchero mientras Gabriella reía de él.

—Gabriella, necesito que saques algunas cajas que están en el sótano dile a Kyle que te ayude— dijo uno de esos nerds con lentes a quién el rubio se giró para fulminarlo con la mirada.

— ¿Perdón?— preguntó indignado por su libertad hacia su persona ¿Desde cuándo los becados lo llamaban por el nombre?

—Lo... Lo siento señor Gabreel— se retractó esta de inmediato mientras Gabriella como siempre mostraba una de esas sonrisas que lo volvía loco.

—No, está bien iré a traerlos sola— esta se encaminó para ir por esas cajas y en cuanto Kyle recordó que no debería estar sola por lugares desalojados y peligrosos como el sótano salió corriendo detrás de ella como cachorro, no obstante, Sharon se interpuso en frente suyo.

— ¿Kyle Gabreel metido en el trabajo del comité periodístico?— preguntó Sharon cruzándose de brazos, ella estaba asombrada completamente y lo peor de todo es que tenía razón.

— ¡Gabriella espérame!— Gritó este lo suficiente como para que ella lo escuchara y dejara de avanzar, inmediatamente el rubio miró a Sharon con una sonrisa— después hablamos sobre esto— sonrió para luego alcanzar a Gabriella quién le sonreía alentada.

— ¿Con que eso era?— Sharon hizo una pausa para soltar un suspiro— Gabriella, la puta becada tenía que ser— inmediatamente hizo un berrinche para sí sola completamente frenética y celosa a la vez ¿Cómo siquiera era posible que Kyle estuviera enamorado de ella teniendo a alguien como su persona en frente suyo?

— ¿Te encuentras bien que sucede?— preguntó Abby mostrando una sonrisa mientras rumiaba su goma de mascar.

— ¡Es la puta de Gabriela Woods quien me molesta! Todo los putos días pasa un rato con Kyle haciendo cualquier cosa pero siempre lo hace ¡Estoy harta! No la soporto, debí haber adivinado que esta zorra me sacaría del camino de Gabreel— gritó está llamando la atención de algunos nerds del comité periodístico.

—Tranquila… te arrugaras si sigues renegando y sabes que es cierto lo que decía en la revista, y además era obvio que no conseguirías a Gabreel porque antes de que aparezca la estúpida de Woods Kyle seguía siendo el mismo idiota de siempre aunque estuviera saliendo contigo, admitamos que Gabriella fue quién lo está cambiando un poco y tarde o temprano esos dos acabaran juntos— comentó Ashley mostrándose desinteresada ante el tema mientras se fijaba en las puntas de su cabello.

—Eso no la ayuda Ashley— dijo Abby poniéndose del lado de la castaña mientras le aireaba el rostro con las manos para que se sosegara.

—Pero tiene que hacerse a la idea de que Gabreel la prefiere a…

— ¡No!— Sharon hizo una pausa en cuanto cerró la boca— digas más estupideces Ashley así que mejor relájate y piensa como yo… <<Kyle y Sharon>> es una relación que no va a terminar, porque esa puta becada no acabara con mi reinado en esta puta escuela, no lo permitiré— dio un porrazo con el puño sobre la mesa haciendo que Abby y Ashley brincaran espantadas.

—Tienes razón, tenemos que hacer recapacitar a Kyle, simplemente no podemos perderlo de esta forma— Abby mostró una sonrisa para luego hacer una pequeña bola con la goma de mascar.

—Está decidido, no pienso irme con mi padre, voy a quedarme y haré de su vida un horror si es necesario para alejarla de Gabreel— Sharon sonrió con emoción después de tanto tiempo.

Gabriella era tan tierna, Kyle debía admitir que sí era algo torpe ya que era más de dos veces que la salvó de caer y es que así le gustaba, dijeran lo que dijeran pero ya lo había admitido, la becada Gabriella Woods lo volvía loco, todo de ella, y agradecía que no tuviera a Mark molestando las 24 horas del día.

— ¿Por qué tan silencioso?— preguntó ella sacándolo de una discusión con su propio yo.



Steffi.Bvorón

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En el texto hay: novela juvenil, romances, suspenso

Editado: 05.02.2019

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