El otro ©

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Capítulo 23: Impacto

Un sábado por la mañana Kyle se levantaba recientemente de la cama, hoy soleaba extrañamente a pesar del invierno crudo que tenían a diario y esta vez lo aprovecharía, pasearía por el pueblo Forstell y compraría algunas cosas como una persona normal porque esta vez ya no tenía que cargar con el peso de que era el jefe y que por lo tanto otras personas le harían los favores, su trono había terminado junto con el fracaso en el partido de la anterior semana y ahora sólo era Kyle Gabreel un magnate más que estudiaba en una escuela prestigiosa.

A pasos apresurados bajó los escalones.

—Joven Gabreel ¿No tomará su desayuno?

—No, así está bien tomaré algo en la cafetería.

Y con una sonrisa sincera se marchó, sintió la brisa correr y por primera vez se sintió libre, ya no tenía que cargar con el hecho de que debía guardar la cordura y ser el verdadero rey cruel que guardaba apariencias.

—Me sorprende verte tan feliz después de lo que perdimos contra el enemigo, Cristian Swan debe estar regocijándose— Sharon le sonrió, estaba apoyada de espaldas sobre su camioneta negra.

— ¿Y qué puedo hacer yo? Nos tendieron una trampa y lograron ganar— el rubio frunció el ceño— ¿Porque no me dijeron que habías venido?

—Yo les dije que así fuera, ¿Lo olvidas? Sigo siendo tu enamorada para la gente.

Kyle soltó un suspiro tras recordarlo.

—Hay tradiciones que se deben romper entonces— no evitó ser algo cruel.

—Vamos Gabreel, no me duele que me digas esas palabras— Sharon hizo una pausa mientras acomodaba sus manos dentro de los bolsillos de su abrigo color mostaza— en realidad eso ya no me importa, pero si me importa lo que estás haciendo con tu vida.

— ¿Y qué es lo que estoy haciendo exactamente?

— ¿No te das cuenta? El Kyle de siempre no estaría tranquilo después de haber perdido en un partido tan importante contra su peor enemigo Cristian Swan ¡Te ha ganado! ¡Despierta! ¿¡En qué coño te has convertido!?— alzó la voz en las últimas palabras iracunda por su frescura.

—Eso tampoco me importa, estoy harto de tener que llenar las expectativas del mundo solo porque soy Kyle Gabreel, en la vida se pierde y se gana con quién sea, hice todo lo que pude por ganar el partido pero no siempre se consigue lo que se quiere— hizo una pausa tras pasar por su lado de largo— ya deberías saberlo.

Sharon le siguió el paso haciendo resonar sus tacones.

— ¿Y entonces qué? ¿Eso es todo? ¿Dejas de ser el rey de la preparatoria en tu último curso y te vuelves un magnate pacifico de lo que antes solías ser?— ella lo cogió del brazo con fuerza— en eso no habíamos quedado, se supone que sería nuestro último año y la pasaríamos bien.

—Eso fue antes de que nos pasara todo lo que nos pasó hasta ahora— el rubio retiró su brazo con sequedad— ¡Despierta tú! Mira a tu alrededor, James ya no nos dirige la palabra y esta con Ariel no con Ashley, Maverick no está con Abby como debería o esperábamos que fuera, Mark está enamorado de Gabriella ¡Una becada! Y me ha declarado la guerra por ella y encima tenemos un maldito maniático obsesionado con todos nosotros. Ya nada es lo que era antes, me han acusado de homicida, de suicida, de cruel y de todo lo malo que existe en este mundo ¡Me han comparado con un demonio! ¡Me han visto como a un robot!

—Ya lo sé…— musitó la castaña un poco más tranquila— pero sigues siendo un Gabreel y a pesar de todo deberíamos seguir guardando las apariencias por nuestro bien, no querrás que Ev se entere que estás enamorado de Gabriella.

—Ya lo sabe y estoy muy bien amenazado— Kyle sonrió animado— ¿Por qué no sólo tratas de cambiar un poco Sharon? Quizá Mark te tomaría algo de importancia.

La muchacha lo empujó hacia atrás con fuerza mientras el rubio sonreía.

— ¿Qué diablos has dicho?— preguntó Sharon sin siquiera poder salir de la impresión.

Kyle no dejaba de sonreír divertido e inmediatamente se le acercó y la abrazó con fuerza haciendo a Sharon una prisionera entre sus brazos mientras ella trataba de zafarse de este.

— ¿Crees que no te conozco lo suficiente? ¿Olvidas que somos como hermanos desde la infancia?— hizo una pausa mientras la miraba a los ojos— sé muy bien que estas enamorada de Mark y al parecer desde hace mucho pero eres tan terca como el potro que ni tu misma lo quieres aceptar.



Steffi.Bvorón

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En el texto hay: novela juvenil, romances, suspenso

Editado: 05.02.2019

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