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Capítulo 26: Encerrados

Puesto a que ya llegaba el fin de año comenzaba a nevar con fuerza, todo el pueblo había quedado devastado con la muerte de Jonathan Gabreel, que a pesar de ser un hombre muy serio y no tan buen padre había ayudado a muchos con su dinero, empresas en quiebras, instituciones, etc. Y hoy, hoy todos estaban presentes en su funeral, Kyle tenía la vista fija en el ataúd, actualmente su custodia recaía en Tyler Scofield hasta que cumpliera los dieciocho años pero todo lo que había dejado su padre ya se encontraba a su nombre y actualmente se había vuelto en el joven más billonario del mundo.

Ni siquiera cuando Gabriella se acomodó a su lado se dignó a mirarle, mantenía fija su mirada en el ataúd mientras ella lo miraba apenada, le cogió de la mano suavemente pero con firmeza dándole su apoyo incondicional, a pesar de estar con unos lentes negros polarizados ella pudo captar las lágrimas que derramaban por debajo de estas.

La gente fue desapareciendo poco a poco a su alrededor y por fin llegó el momento en el que se quedó solo y como había hecho cuando enterraron a su madre se ladeó y sacó una nota del bolsillo de sus pantalones, lo abrió y lo dejó caer sobre el ataúd.

—Te volveré a ver…— musitó casi para sí mismo, eso mismo había estampado en aquella nota.

A pesar de las diferencias que había tenido con él ahora comprendía que lo había amado, se arrepentía de haberlo tratado mal quizá unas cuantas veces pero sobre todo se sentía tranquilo por haberle estrechado la mano siquiera, le hubiera gustado abrazarlo por última vez, recordó que el ultimo abrazo había sucedido en su cumpleaños hace cuatro años cuando su madre aún vivía.

—Es hora de marcharnos Kyle— la voz de Tyler hizo que se levantara lentamente y se girara a mirarlo— debes volver a la escuela, por ahora es más seguro que el pueblo.

—Quiero venganza.

—Y la tendrás, la tendremos créeme— hizo una pausa breve— no olvides que Jonathan también fue mi mejor amigo.

—Me lo arrebató todo, mi madre, mi padre— se quedó mudo— no dejaré que alguien más cercano a mi muera.

—Pero para eso debes mantenerte seguro, estoy haciendo lo que puedo para que ese maldito pague lo que hizo.

Kyle asintió suavemente y se dispuso a caminar hacia la limusina que lo esperaba, tras los largos minutos de silencio en el que se encontraron finalmente llegaron al internado y Kyle pudo bajar, lamentablemente era el centro de atención y él no podía hacer nada, no tenia deseos de insultarles o reprocharles algo, pero tampoco deseaba ser observando por todos los alumnos.

—Escucha Kyle creo que últimamente hemos estado teniendo indiferencias, pero quiero que sepas que siempre voy a estar contigo en las buenas y en las malas— Mark hizo una pausa— hermano.

El rubio lo miró fijamente y se sacó los lentes polarizados, se quedó absorto, era cierto que Mark y él habían sido más que sólo amigos, eran tipo hermanos y jamás eran enserio sus peleas estúpidas, eran solo inmadureces de jóvenes, además confiaban el uno por el otro a pesar de todo.

—Hoy tienes que estar conmigo— le dijo de manera punzante— tienes que ayudarme a bajar a los pasillos subterráneos del colegio, Ev tiene cosas ahí yo lo sé, recuerdo que por allí encontré a Ariel cuando la secuestró.

Mark asintió obediente.

—Creemos que Ev está llegando muy lejos el grupo y yo, así que todos quieren apoyar, James, Ariel y yo vigilaremos los pasillos por si viene alguien, Maverick, Zaira, Abby, Sharon, Gabriella y tú podrán bajar.

— ¿Qué hay de Ashley?— preguntó frunciendo el ceño.

—Hoy se quedaba con sus padres, no está tan bien a estado media callada y Maverick dijo que sus padres pensaban que era mejor mandarla a vivir con sus tíos a Londres por un tiempo— Mark se quedó silencioso por unos segundos— supongo que hasta que se calmen las cosas aquí.

—De acuerdo.

Sin más Kyle se retiró de allí, no tenia deseos de asistir a clases durante el día y pensaba que tenía derecho a un descanso después del trágico asesinato de su padre sin resolver, ahora ya no era sólo de su madre sino que también había incrementado su padre ¿Qué más faltaba? Era el único integrante de aquella familia Billonaria, él único capaz de llevar adelante el apellido Gabreel, el encargado de hacer que aquel linaje no muriese y la pregunta que rondaba por su cabeza era ¿Podría lograr salir vivo de todo esto?

Mientras caminaba por el pasillo de habitaciones hasta que sus pies le llevasen al suyo vio como las luces comenzaban a parpadear de vez en cuando, no le interesaba en lo absoluto cual era la razón hasta que vio a Gabriella enfrente suyo, quieta pero con la mirada fija en él.



Steffi.Bvorón

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En el texto hay: novela juvenil, romances, suspenso

Editado: 05.02.2019

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