El placer de sonreír

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Capítulo 11.

La lluvia no a cesado desde que salimos del cementerio, vamos vía a la casa de mi hermano, que bien suena.

Mi hermano.

Si estúpida suena prefecto.- me dice mi conciencia, rodeo mis ojos, y miro a Sam, tiene un parecido Fred.

-¿Que tanto ves tess?- me pregunta.

-Pues que te pareces un poco a.- me detengo.- Olvídalo.- me acomodo en mi puesto y miró al frente.

-Quieres ir a comer algo, antes de ir a mi casa- me pregunta.

-Comida China.- dijimos al unísono, rompimos en una carcajada.

-Ya se te esta haciendo costumbre sonreír.- me dice una ves que ceso su risa.

-Pues si, hoy vale la pena hacerlo.- le digo.

-Si verdad, la vida nos sorprende en el momento que uno no quiere ser sorprendido, no lo crees tess.- asentí.

-Tienes mucha razón, hermano.

-¿Que dijiste? -miro a Sam, que ya no tiene su mirada en la carretera si no en mi.

-Nada.

-Ohh vamos tess, se lo que dijiste, solo quiero escucharlo otra ves.-

-Lo dije sin pensarlo si, no me presiones.-

-Esta bien no lo aré.- dijo volviendo si vista al frente, no dejo de verlo.-Tess deja de mirarme que me pones incomodo.

-Lo siento, es que no puedo evitarlo, te pareces mucho a Fred, como no pude darme cuenta antes.-

-Es que no podías, ni yo me podía darme cuenta y eso que te pareces a Sam.- sentía que el auto disminuir la velocidad así que supuse que ya habíamos llegado, estaciono frente al restaurante de comida china, bajamos y entramos, buscamos una mesa libre, le señale un cerca de un gran ventanal, nos a cercamos, tomamos asiento y no tardo en llegar una chica de rubia de ojos verdes, vi como Sam se puso nervioso, nos dio la bienvenida y nos pidió nuestras ordenes, levanto la mirada y se quedo viendo a Sam y después a mi.

-¿Samuel?-le pregunto, él no podía evitar ponerse nervioso.

-H-hola k-Karla.- tartamudeo, no pude evitar soltar una pequeña risa, se aclaro su garganta.- Hola Karla, ¿como estas?- le pregunto.

-Bien y no me presentas a tu amiga.- dijo con incredulidad, me miro de arriba a bajo.

-Amiga no, su hermana mi niña.- le dije de mala manera, ella me miro sorprendida y después a Sam.

-¿Hermana?, nunca me dijiste que tenias hermana.-

-¿Pues porque tendría que decirte?- le preguntó, no la dejo responder.- yo quiero arroz chino si por favor.

-¿Tess?- me llamo Sam

-Mi hermano quiero lo mismo.- la tal Karla anoto en su libreta y se fue, espere que Sami me reprochara pero en cambio, solo soltó una carcajada que llamo la atención de todo los que estaban en el restaurante.

-De que te ríes.

-Celosa.-

-Que no, solo no me gusto como me vio.- Sam no para de reír.- Es en serio.

-Si claro.- me respondió, la tal Karla, llego con nuestros pedidos.

-Buen provecho.- le lanzo una última mirada y se fue.

-Pobre.- dije y metí el primer bocado de comida a mi boca, Sam me miro con una ceja arriba y negando con su cabeza.- Dicen que primero se tienen que ganar a la cuñada y esa chica no me cae para nada bien Samuel.- deje el cubierto al lado de mi pato y me cruce de brazos.

-Tranquila, esa chica no te va a quitar mi cariño, ni me amor, hermanita.- dijo, tocándome una de mis manos.- Siempre seré tu hermano.

-¿Hermano?- dijo una voz que reconocí de inmediato.

Tyler.

-Respondan me, como que hermano.- mire a Tyler.

-Pues lo que escuchaste, Tessa es mi hermana, me entere hoy, pero guarda el secreto amigo por favor, no le digas a nadie.- le respondió mi hermano.

Tyler tomo asiento frente a mi, yo por otra parte no le hice caso y termine de comer, ya que tenia un hambre, mi hermano y Tyler hablaban de algo pero yo solo tenia mis cuatro sentido en la comida que tengo frente a mi.

Al terminar, mire a mi hermano, que todavía hablaba con Tyler.

-Esta bien, no diré nada.- comento Tyler.- Bueno me despido, Adiós Tessa.- me dio un beso en mi mejilla y un apretón de mano a mi hermano.

Mi hermano pidió la cuenta, la pago y salimos del restaurante entre risas, fuera de él nos encontramos con Cail, que iba con una chica castaña, pare de reír, Cail me miro y después a Sam.

-Hola hermano.- lo saludo mi hermano.

-Hola.- dijo cortante.- Bueno los dejos para que sigan con su cita, Adiós.- tomo a la chica del brazo bruscamente y pasó por nuestro lado.

-Cail, no es lo que tu piensas, nosotros no estábamos en una cita hermano.- le explicó Sam.

-No me importa.- continúo su camino, lo vi alejarse con esa chica y dentro de mí se rompió algo.

-Ya nos podemos ir Sam.- caminamos a su auto, mis ojos se humedecieron.

-No permitas que nadie controle tus sentimientos, tess y menos el idiota de Cail, no voy a permitir que sueltes una lágrima por él.- mi hermano tiene razón, yo soy dueña de mis sentimientos.

(…)

-Que quieres hacer, mi madre no viene hasta mañana.- me dice Sam, hace media hora que llegamos a la casa de Sam.

-Podemos ver una película.- le respondo.

-Vale, vamos.- me toma de mi mano y me guía al sala de estar.- ¿Que quiere ver?

-La bella y la bestia, por favor.- él me mira sorprendido.-Que, me gusta.

-Esta bien.- se acerca a la pantalla plana, la enciendo y coloca la película.- Listo, voy por palomitas, vale ya vengo.- Sami, camina a una puerta que supongo que es la cocina, me levanto y veo a mi alrededor, mi mirada se detiene en la chimenea, donde se encuentra una foto de una niña sonriente y a su lado veo a Sami, la niña tiene un gran parecido a mi cuando tenia su edad, tomo la fotografía en mis manos.



AngieO

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En el texto hay: amistad, primer amor

Editado: 24.10.2018

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