El placer de sonreír

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Capítulo 13.

Me despierto, por el sonido de la puerta abrirse, abro los ojos lentamente y veo a Sam, con una bandeja con comida en sus manos.

-¿Como amaneció la hermana mas hermosa del mundo?- me preguntó, Sonreí por los que acaba de decir.

-Pues ahora bien.- le señalo la comida.

-Quien dijo que era para ti.- hago un puchero, él suelta una carcajada.- Vale si es para ti bueno la mitad de ella, porque hoy me levante y me dije porque no hago un desayuno para mi hermana y para mi.- me dijo, caminando hacia a mi y sentándose a mi lado, en la bandeja había, fruta cortada, tostada con mermelada y jugó de naranja, empezamos a comer en silencio, la comida estaba deliciosa, terminamos de desayunar.

-En una hora, vamos hacerte los exámenes.- me dijo Sam.- te deje ropa en el sofá para que te des una baño y te cambies.

-¿Ropa de donde?- le pregunto.

-Pues mi prima vino hace un mes y dejo ropa creo que son de la misma talla en realidad no se.- su teléfono empezó a sonar, él contesto, lo vi asentir, me levanto y camino al sofá, en el hay un vestido color pastel, ropa interior limpia y una zapatillas negras, me dirijo al baño con la ropa que me dio me hermano, me despojo de la que ya tengo, me meto a la ducha, abro el grifo, cuándo el agua se fusiona con mi piel al instante mis músculos se relajan, al terminar seco mi cuerpo y me dispongo a vestirme al hacerlo, salgo y me encuentro con la habitación vacía, salgo de ella y bajo a la planta, al bajar me encontró con un Cail y un Sam ya listos, al percatarse de mi presencia dejaron de hablar y giraron a verme.

Vi en Cail un brillo en sus ojos con tan solo verme, sentí un calor subiendo a mis mejillas, no apartaba su mira de mí ni yo de él teníamos una guerra de miradas, hasta que escucho un carraspeo proveniente de mi hermano.

-Bueno ya deje de verse como niños enamorados, me dan diabetes.- bromea Sam, suelto una pequeña risa.-Se nos hace tarde.- señala la puerta de entrada de la casa, salimos, siento una corriente que corre

por mi mano cuando alguien me toma de ella, miro a mi derecha y me encuentro con Cail, me dedica la sonrisa mas bella que he visto hoy, se acerca a mi.

-Siempre estaré contigo en las buena o en las malas.- me susurra, veo sinceridad en su mirada, se acerca un poco mas a mi y planta un beso rápido en mis labios, se asesora de que mi hermano no, nos esta viendo y seguimos caminado al auto de Sam, me abre la muerte del copiloto como todo un caballero, entro y cierra la puerta por mi, el sube a la parte trasera, Sam poner el auto en marcha.

En todo el viaje nadie dijo nada y agradecí porque no quería hablar en estos momentos. No dejaba de pensar en los exámenes que tengo que hacerme y eso me pone muy nerviosa, el vehículo de mi hermano disminuye su velocidad y lo estaciona en frente del hospital bajamos y Sam le da la llaves a un chico con traje azul, entramos al hospital, caminamos por un pasillo que ya conocía muy bien, a lo lejos veo a una mujer hablando con mi madre.

-Mamá.- dijo Sam a la mujer que estaba al lado de mi madre.

-¿Samuel que haces aquí?- le preguntó.

-Vine, atraer a una amiga hacerse unos exámenes.-

-Ohh, mucho gusto mi niña soy Isabela la madre de Samuel.- me extiende su mano, la aceptó gustosa.

Con que ella es la mujer a la cual Fred engaño a mi madre. Pensé.

-El gusto es mío.- le dije, dando mi mejor sonrisa, miro a mi madre que la mira con una mirada de resentimiento he ira, me acerco a ella.- hola.- la saludo.

-Hola hija, como te sientes, me quede muy preocupada por ti cuando te fuiste de la casa sin decirnos a donde, tu prima esta muy preocupada por ti y tu padre también.- me dice mi madre,

Fred preocupado por alguien más que no sea él es nuevo.

-Me fui a la casa de Sam, necesitaba estar lejos de Fred.- le respondo, ella me mira, después baja la cabeza y mira al suelo.

-Quiero pedirte perdón por nunca estar cerca de ti hija, espero que me perdones.- susurro en un hilo de voz, levanta la mirada y veo que e sus ojos salen lágrimas, la abrazo.

-Tranquila, no hay que perdonar mamá.

-Me divorciare de tu padre, ya hable con el abogado para que haga todo el tramite hija y quiero que te venga a vivir conmigo.- me sorprende lo que acaba de decirme mi madre, se van a divorciar mis padres. Entonces pienso en todo lo malo que nos a echó Fred.

Estoy de acuerdo con mi madre ella tiene el derecho de seguir con su vida.

-Por los momentos quiero vivir con mi hermano.- le respondo, ella se separa de mi y me mira para después dedicarme una sonrisa cálida, me vuelva abrazar.

-Esta bien hija.-Me dice separándose de mi.- pero ahora tenemos unos exámenes que hacerte ¿estas lista?- me toma de la mano y caminamos a la sala de resonancias, giro a ver si Sam o Cail viene detrás de mi, solo veo a Cail un poco pensativo y Sam hablando con su madre, ella mira a mi dirección y vuelve a mirar a su hijo.

Cail toma mi mano y juntos entramos a la sala.

-Mamá, él puede entrar conmigo.- le pregunto a mi madre señalando a Cail.

-Tu debes ser el novio de mi hija, pero claro que puede entrar contigo si eso te va ayudar a que no estas nerviosa.- Cail asiste, me toma con ambas manos mi rostro, haciendo que lo mire fijamente a las ojos.

-Todo va a estar bien, yo estaré aquí si.- besa mi frente, lo abrazo, él me corresponde el abrazo al instante, me separo de Cail.



AngieO

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En el texto hay: amistad, primer amor

Editado: 24.10.2018

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