El placer de sonreír

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Capítulo 15.

Después de bajar de la montaña rusa, todo lo que había comido, salió de mi estomago, Cail insistió en llevarme a casa pero yo me negué. Me encuentro en un banco sentada, comiendo chocolate, Cail me mira cada movimiento que hago.

-Te gusta el chocolate.- asentí.- Me doy cuenta ya se que es lo que te regalare.

-Ese es el mejor regalo del mundo.

-¿Cual tess?

-Chocolate da.- le digo obvia.

-¿En serio?- asentí, saca de su bolsillo una cadena de oro con una gota con muchos puntos de colores, lo miro sorprendida.- Esto es un pequeño regalo por aceptar ser mi novia.

-Es hermoso gracias.

-Puedo.- asisto y le doy la espalda, levanto mi cabello y el me coloca la cadena, besa mi cuello y me estremezco.

Después de una hora hablando de trivialidades decidimos irnos del parque de diversiones porque ya era tarde, nos dirigimos al auto, subimos y lo puso en marcha.

Todo del camino a casa note a Cail esta como en otro mundo.

-¿Te paso algo?- no me responde.- Cail te estoy hablando.

-¿Que? Lo siento, que decías.- me dijo al fin.

-Que si te pasa algo.

-No, nada tranquila.- me cruzo de brazos, estaciona frente a la casa y bajo sin esperar lo, escucho la puerta del pilotó abrirse y cerrarse al mismo tiempo.-Tess espera, no te enfades si.

-No estoy enfadada contigo, solo estoy cansada.- le respondo rápidamente, buscó mis llaves en mi bolso, las encuentro y abro la puerta.- Gustas pasar, creo que Sam no a llegado.- el asiste y entramos, caminamos al sofá y no sentamos.

-Tengo miedo Tessa.- dice de repente, lo miro al no saber a que se refiere.-Tengo miedo de perderte, de que algo salga mal en la operación y perderte.  

Ohh a eso se refería. Dice mi subconsciente.

-No me vas a perder estaré en buenas manos.

-Eso espero.- dice viendo su manos.

-Cail, mirarme.- el me hace caso y me mira con esos ojos que me traen loca.- Confía en mi si, todo va a estar bien.- me acerco a él y le doy un pequeño beso.

-Te quiero Tessa.- me susurra.

-Y yo a ti.- esta ves el rompe con la distancia entre nosotros y me besa, el beso fue lento y tierno, después fue subiendo de intensidad.

De un momento a otro, estaba sentada en el regazo de Cail, cada minuto que pasaba el beso se profundizaba, pase mis manos por su cabello, me pego mas a él, mi corazón se aceleraba y mi respiración faltaba, sentía una presión en la parte baja de mi vientre, Cail, pasaba sus manos por detrás de mi espalda, sus manos frías, causaron que mi piel se erizara, se separó de mi he hizo una camino de besos de mis labios a mi cuello, suelto un pequeño suspiro.

-Pensé que no ibas a perder tu virginidad hoy.- al escuchar la voz de mi hermano me separo de Cail rápidamente, me pongo de pie y miro a mi hermano con lo ojos abierto, no se en que momento llego, tiene su rostro serio y su brazos cruzados en su pecho.

No decimos nada solo nos quedamos en silencio.

Minutos después Cail rompe el silencio.

-Sera mejor que me vaya, adiós tess.- me deja un beso a la mejilla y pasa por el lado de Sam.- Hasta luego Sami.

-Tu y yo tenemos una conversación pendiente Cail.- le dice cortante sin apartar la mirada de mi, mi novio asiste y sale por la puerta.- Me puedes explicar que estaba pasando aquí.

-Lo siento hermano, no se que paso solo fue un impulso.

-Un impulso Tessa, por favor si no llegó antes no se que fuera pasado.- me reprende, agacho mi cabeza.- No quiero que te hagan daño, pequeña.- me abraza y deja un pequeño beso en mi cabeza.- ¿Como te fue?

-Bien.- susurro.

-Tessa mirarme, solo no quiero que jueguen contigo, tu y mi madre son la luz de mis ojos y no quiero que venga algún tipejo y juegue contigo y menos Cail, me entiendes.- levanto mi mirada en sus ojos hay sinceridad, lo abrazo.

-Eso no pasara, lo que viste no se volverá a repetir nunca mas.-

Eso es lo que tu crees.- dice mi subconsciente.

-Eso espero, ahora a dormir que mañana, te van a operar.

-Ni me lo recuerdes.

-Tranquila todo va a estar bien.

-Hoy puedes dormir conmigo, tengo miedo.- Sam asiente y subimos a mi habitación, entro en ella y nos acostamos en mi cama.

-Descansa, mi pequeña.-

Cierro mis ojos y caigo en un sueño profundo.

Al día siguiente Sam me levanta muy temprano, para ir a mi operación, estoy muy nerviosa pero no lo aparento no como mi hermano y Cail, se ven graciosos cuando se ponen nervioso, solo falta tres horas para mi operación.

-Cail deja de moverte tanto si, no me va a pasar nada.- le digo ya cansada de verlo caminar de un lado a otro en la habitación.

-Eso es lo que tú no sabes, ayer investigue que hay un 85% de que algo salga mal en la operación y no quiero que mu.- se interrumpe el mismo, sacude su cabeza.

-Todo va a salir bien hermano.- le dicen los chicos al unísono.

-Toma asiento, que me aburre verte caminado de un lado a otro.- Le reprocha Fran, el le hace caso y se sienta en el sofá, yo miro por la ventana, el paisaje esta nublado, como si en cielo sabe que estoy nerviosa por mi operación.

Escucho la puerta de mi habitación del hospital abrirse, giro y veo a mi madre, le sonrió pero al segundo me pongo seria al ver a Fred a su lado.



AngieO

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En el texto hay: amistad, primer amor

Editado: 24.10.2018

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