El placer de sonreír

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Capítulo 25.

         Mi ánimo no es el mejor de todo, se preguntaran porque, bueno le digo, hoy me voy a Los Ángeles, sola ya que mi hermano no me puede acompañar porque tiene algunos asuntos que resolver, lo entiendo estos días a estado muy pendiente de mí, así que se merece un descanso.

Miro a todos lados, buscando a Cail, no a venido a despedirse de mi, Sam, mila y Max están conmigo ellos decidieron venir a despedirme.

-Amiga cálmate si Cail ya vendrá.- me anima mila.

-Si lo se pero ya casi sale el vuelo y no a llegado amiga.- le digo si animo.

-Tranqu.- se detiene al escuchar la voz de una mujer anunciando mi vuelo, los miro y ellos me abrazan.- que tengas el mejor vuelo del mundo tess.

-Si hermana cuídate mucho, no veremos en cinco días.- me dice mi hermano, me separo de ellos, veo a mí alrededor y no hay rastro de Cail.

-Bueno hasta dentro de cinco días chicos los extrañare.

-Y nosotros a ti loquita.- me dice Max.

Sonrió y camino a la puerta que indicó la mujer, paso por ella, minutos después entro al avión, busco mi asiento, al hacerlo me siento, primera clase Sam insistió en que comprar un boleto de primera clase, yo siempre digo no importa en que lugar viajes solo tienes que disfrutar de la vista.

Sacó mis audífonos y los conecto a mi móvil, coloco música, me muevo en mi asiento para buscar la comodidad, cierro mis ojos para disfrutar de la música, pero como siempre nada dura, siento que alguien se sienta a mi lado, abro mis ojos y me encuentro con el hombre que me vuelve loca.

Cail.

-¿Que haces aquí?- le pregunto.  

-Hola a ti también.-

-Hola, ¿Ahora me dirás que haces aquí?- ínsito

-Pues me entere que venías sola y me dije porque no acompañar a mi bella hermosa.- levante una ceja.

-Aja.-lo observe no muy convencida.

-Esta bien, Sam me dijo que te acompañara.- abrí me ojos por la sorpresa, le deje en claro a Sam que se cuidarme sola.

-Lo matare cuando regrese y a ti te haré a ley del hielo por un día por aceptar venir, ¿que te doy o prometió para que viniera?

-No me doy nada ni me prometió nada, sólo me dijo que usara condón.- mis mejillas se tomaron rojas por su comentario, lo ignore vi por la ventanilla del avión.

No me había dado cuenta que ya habíamos despegado, giro a ver a Cail lo consigo viéndome.

-¿Que?- pregunte.

-Nada solo que.- se detuvo.- tengo a la novia hermosa de este mundo, soy muy afortunado.- se acerca y deja un pequeño beso en la punta de mi nariz.- Te amo.- susurra, no le respondo.

Me acomodo en mi asiento y cierro mis ojos para dormir, será un viaje muy largo.

(...)

-Tessa, despierta.- gruño.- ya llegamos amor.- me levanto demasiado rápido un leve mareo se formo en mi cabeza, cierro mis ojos y respiro.

Tengo que dejar de levantarme así de rápido, una vez estable abro mis ojos.

-¿Que hora es?-le pregunto.

-8pm, según este reloj.- salimos del avión, buscamos nuestro equipaje y salimos del aeropuerto en busca del idiota de mi primo Nabil, lo busco con la mirada y lo encuentro con un letrero que dice en letras rojas y en mayúscula.

MOCOSA.

Me acerco a él y me dedica una sonrisa, deja caer el letrero y corra abrazarme, se lo correspondo, extrañaba a este idiota, hace 7 años que no lo había visto, Nabil me baja, el es de cabello castaño, ojos azules verdoso y piel blanca. Todo un adonis Nabil es tres años mayor que yo.

-¿Como esta, mocosa?- me pregunta

-Pues estoy bien idiota, ¿Tu como estas?- le preguntó yo a el.

-Pues bien, me voy a casar en dos meses.- se me ilumina el rostro al saber que mi primo se iba a casar, el suelta una carcajada, lo miro sin entender.- Es broma mocosa, fueras visto tu cara.

-Que gracioso eres.- golpeo su hombro, el finge dolor, escuchó un carraspeo detrás de mi, volteo y me encuentro a Cail, dios se me había olvidado.- Ohh Nabil el Cail mi novio, Cail es Nabil mi primo.

-Un gusto primo.- dice mi primo con su gran sonrisa en su rostro típico de el.

-El gusto en mi.- estrechan su manos.

-Bueno que tal su nos vamos que ya en un poco tarde y eso cansada.- le digo restregando mis ojos ellos asiste y mi primo nos guía a su auto, al estar todos en él, lo puso en marcha y condujo hasta la casa de mi tía.

(...)

-PIZZA, PIZZA.- grito por toda la casa, estábamos los tres solos ya que mis tíos se fueron de aniversario a Roma.

-Esta bien mocosa será pizza, no se como la soportas he Cail.- se dirigió esta ves a Cail, el solo soltó una pequeña risa como respuesta.- Pero va a cambiarte no iras así en pijama o si.- me señala mi pijama.

-Ohh cierto me esperan, me doy una ducha rápida y bajo.- ellos asistieron, corro a las escaleras y las subo entro a la habitación me despojo de mi ropa y entró al baño entró a la ducha.

-MALDICION.- grito al sentir el agua demasiado fría recorrer mi piel.

-¿Tess, estaba bien?- escuchó la voz de Cail.

-Si, si estoy bien.- digo rápidamente, escucho la puerta abrirse.

-¿Segura?

-Si muy segura.

-Esta bien, estaré afuera si necesitas algo.- no respondo, la puerta se cierra, término de ducharme y salgo, me coloco mi ropa interior y salgo, al hacerlo veo a Cail sentado en el sofá de la habitación viendo al suelo.



AngieO

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En el texto hay: amistad, primer amor

Editado: 24.10.2018

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