El primer amor de Mamá

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Capítulo 14: Mi primera vez

Era el cuarto semestre de licenciatura, Franco esperaba bajo el puente peatonal a un lado de la Ciudad Universitaria, daban como las seis de la tarde y su novia ya se había tardado.         

—¡Franco! —gritó cuando se acercó a él

—Llegas tarde, Carolina —estaba un poco molesto.

—Perdón, el profesor alarga su clase.

—Descuida, estamos a mano por lo de hace una semana.     

—My Prince... ¿Ya nos vamos? —sonrió.      

—Sí, tenemos que acabar la tarea pronto, así podremos ver la película.

—¿Solo vamos a estar tú y yo en tu casa? —se puso un poco nerviosa.

—Bueno, mi hermana ya se casó, mis padres salieron de viaje, mi hermano va ir a la casa de un amigo y ya tengo veinte años.

—Me siento mal.

—¿Por qué?                                       

—Salgo con un viejo.                                                

—Solo soy mayor por unos meses que tú —sonrió.  

—Pero... ¡Yo tengo diecinueve y tú veinte! —hizo puchero—. Juré nunca salir con alguien viejo.

—Bueno, mi querida niña —habló con un tono simulando a un anciano—. Vamos antes de que tú madre se dé cuenta de que saliste de la guardería.  

Carolina le dio pequeño un codazo de forma amistosa y luego caminaron hacia la casa de este.

____

Ambos estaban sentados en la comodidad de la sala, viendo Los Vengadores y comiendo palomitas. Carolina usaba una playera negra, sudadera con cierre azul, jeans y tenis; mientras que Franco portaba una sudadera cerrada roja con letras azules, una playera negra, jeans y tenis. Ambos devoraban como leones, así que no le importa al otro como comía.

En un acto travieso, él decidió sorprenderla al tratar de robarle un beso en los labios. Carolina sintió su proximidad y gritó fuertemente por los nervios, tirando en ella el refresco que tenía en su otra mano.

—Lo siento —dijo Franco—. No quería espantarte.

—No, yo soy la que se disculpa —dijo tristemente—. Tú solo querías besarme y terminé con la playera mojada, mejor me la quito.

Al quitarse la sudadera, Franco se quedó observándola atentamente y por primera vez sintió como algo en él comenzaba a llenarlo de pensamientos y sentimientos lascivos hacia su novia. 

—Voy por una toalla.

Franco se levantó rápidamente y fue a la cocina. En el fregadero, se enjuaga el rostro y voltea a verse en el cristal.

“¿Qué me pasa? ¿Por qué? ¿Por qué me sentí extraño al ver a Carolina? Sentí quería tocarla... que la quería para mí... ¡No! ¡No! Es sucio pensar de esa forma en ella, no es justo... pero... quiero... quiero su pecho junto al mío, abrazarla y sentir el calor de su cuerpo... ¡No, detente! No la tocaré hasta que ella quiera.” Pensó Franco.      

Se llevó una toalla y se dirigió de nuevo hacia donde estaba su novia, quién trata de limpiarse lo mojado de su playera. Para la suerte de Franco, se ella había mojado en el área del pecho, eso lo incomodó más.

—Ten.           

Este le ofreció la toalla y ella comenzó a limpiarse, pero todavía le resultaba incómodo.

—Voy a tener que quitarme la playera —murmuró Carolina y miró hacia su novio, el cual estaba un poco entusiasmado—. ¿Podrías voltearte, por favor? —preguntó un poco avergonzada.  

Franco volteó, mientras que su novia se quitaba la playera.

—Ya —dijo Carolina.                                               



Finnale2412

Editado: 18.08.2019

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