El primer amor de Mamá

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Capítulo 22: El dulce sueño de Nina

Al escuchar eso, ambos voltearon hacia la joven y se asombraron al ver como comenzaba a abrir lentamente los ojos.               

—Mamá —Nina murmuró débilmente.        

La mujer se acercó rápidamente a su hija.                              

—Aquí estoy —trató de contener las lágrimas de alegría.

—Nina… me alegro de que hayas despertado —sonrió Franco.

Al darse cuenta de que también él estaba ahí, Nina volteó a verlo con una leve sonrisa.

—Señor Franco… me alegro de que este junto a mi madre.

—Yo me alegro de que estés con nosotros —salió de la habitación—. Vuelvo en un rato, voy por el doctor.

Él salió de la habitación mientras Carolina comenzó a llorar mientras se aferraba la mano de su hija.

____

El día viernes, casi dando la una de la tarde, el doctor estaba hablando con Nina, Carolina y Franco antes que salieran de la habitación.

—Vas a tener que estar en esa silla de ruedas por un tiempo —explicó el doctor a Nina—, luego ya podrás usar muletas, además tendrás que venir un tiempo a terapia para que recuperes la movilidad total de tus piernas. Cuida ese brazo y pierna, aún les falta mucho por sanar. ¿De acuerdo?

—Entiendo.                           

El doctor ahora se dirigió a Carolina y Franco.                                 

—Nina es una chica muy fuerte, podrá salir adelante.

—Gracias —dijo Carolina.                

—Bueno, vámonos —Franco tomó la silla de ruedas y la empujó hacia la salida.

Al salir de las puertas del hospital, Carolina se dio cuenta de la cara de tristeza que tenía su hija y se inclinó para hablarle.                                 

—Nina ¿Estás bien?               

—No —dijo tristemente—. El estar ensayando todo este tiempo se irá a la basura. No quiero eso. Alec, Daniel, James y Felipe dieron su esfuerzo para ensayar conmigo y ahora…

—No precisamente, pequeña Nina —dijo una voz.

La chica miró hacia en frente y se dio cuenta de que todos sus chambelanes estaban ahí y se aproximaron a ella, todos estaba vestidos con sus trajes para este sábado, consistía en un elegante esmoquin de color negro, una corbata y un pañuelo de color morado. Además, traían un antifaz de color blanco, un sombrero negro y una flor, un lirio blanco. Si embargo, lo que más sorprendió a Nina fue ver que entre ellos se estaba Álvaro, quién estaba vestido de la misma manera.

—Teníamos la esperanza de que despertaras antes del sábado y por eso planeamos darte esta sorpresa cuando salieras del hospital —dijo James.

—Tu madre nos llamó ayer, así que nos preparamos y modificamos un poco la coreografía para que pudieras bailar con la silla de ruedas, solamente nos falta ensayar contigo y sabemos que aprenderás rápido —dijo Alec.                 

—Chicos —Nina sonrió—. ¡Son todos muy buenos conmigo!         

—Claro, pequeña Nina, eres nuestra amiga —dijo Felipe.     

—Por cierto, ¿A quién se le ocurrió la idea de venir así? —preguntó alegremente la joven.

Todos señalaron a Álvaro, el pobre chico se puso rojo.

—Aunque no lo creas —dijo algo irritado Daniel—. Todo esto fue idea de Álvaro, quién casi nos rogo que lo incluyéramos.

—¡No fue así! —dijo apenado Álvaro.

—Álvaro, ¿No mañana bailas con Laura? —preguntó confundida Nina.

—Yo... renuncié —dijo Álvaro—. Tenía que hacer algo para ti.

—Álvaro, gracias por creer en mí —el pobre se pone rojo tomate al ver el rostro feliz de aquella joven—. Eres un buen amigo —terminó de hablar Nina a Álvaro, quitando así de él el sonrojo.

Todos los de su alrededor estaba tratando de aguantar la risa. Mientras tanto, Carolina como Franco observaron un poco apartados del grupo. La mujer miró un poco a Franco y notó que este estaba frunciendo el ceño.

—¿Qué pasó? —preguntó intrigada.



Finnale2412

Editado: 18.08.2019

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