El sátiro en su engaño

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El mal también tiene sus maestros

El aprendizaje es algo importante en toda sociedad que se respete, incluso entre los demonios. El príncipe era educado e instruido ejemplarmente por seis maestros, expertos en el mal y en el sufrimiento humano. Casi todo lo que sabía del mundo lo había aprendido de ellos.

Los nombres sus maestros están a continuación:

*Fósforo (Alquimista)

*Malamo

*Bartolomé (Sacerdote)

*Blasfemo

*Desenfreno (Consejero real)

*Osablo (Sacerdote)

Sus clases transcurrían en el castillo prácticamente de forma continua, el demonio aprendiz adquiría sus conocimientos no solo en las horas dedicadas exclusivamente al estudio, sino que aprendía integralmente todo aquello que podía y debía dañar a todos aquellos estúpidos y débiles miembros del rebaño de ovejas extraviadas que se hacían llamar a si mismos personas.

Un día en una de sus clases, el maestro Osablo le indico lo siguiente haciendo pausas entre frases para que fueran más fáciles de memorizar:

"Mentir todo el tiempo no sería algo recomendable. Para engañar es mejor mentir solo cuando sea necesario."

"Si existiera un mentiroso perfecto, con esto me refiero a alguien que siempre y sin excepción mienta por la simple incapacidad de decir la verdad sería fácil detectarlo si se le preguntase: ¿Que dice un mentiroso?"

"El incauto respondería:  "Un mentiroso dice la verdad". Esto sería un error de novato que todo demonio respetable debe evitar si quiere triunfar en su cometido."

Otro día su maestro Desenfreno aconsejo al príncipe lo siguiente:

"Si algún día quieres herir a alguien con tus palabras de forma sencilla. Tan solo requerirás preguntarle a esa persona "¿Tienes problemas familiares?" "

"Casi cualquier persona se sentirá herida con esa pregunta, puesto que casi cualquier persona tiene un familiar con el cual no se la lleve bien."

"Si te dice que no, lo más probable es que este mintiendo o que sea un huérfano. En caso de que notes lo primero solo hará falta averiguar qué clase de problema tiene con el familiar que desconoces y aprovechar el momento para provocar dolor en el corazón de la víctima y dejar algún mensaje que dure en su mente hasta en los momentos en que tú no estés cerca. En el segundo caso tanto mas fácil te será seguir la conversación hasta que hagas a ese tonto llorar."

Después de decir esto se fue por un pasillo del castillo con una risa burlona de complacencia.

Muchas cosas de esta categoría eran asimiladas por el príncipe que cada día era fortalecido por estas enseñanzas.

Desenfreno en específico era un demonio bastante cobarde y algo descuidado. Un día el príncipe escucho que su padre, que furiosamente le dijo a Desenfreno algo respecto a un "Pacto" y Desenfreno le respondió con un "Estará listo para cuando llegue el momento", el oyó entonces a su padre referirse a Desenfreno diciéndole "Geert". El príncipe no sabía que significaba aquella palabra pero debía tener algún significado despectivo e insultante, por eso desde ese momento llamaba a Desenfreno con el nombre de "Geert" solo para molestarlo.

Otro de sus maestros era el sacerdote Bartolomé era a los ojos del príncipe el más sabio de todos, rara vez hablaba con el, pero cuando lo hacia Bartolomé demostraba que era digno de llamarse "Filósofo del mal" ó "Erudito del mal" tal vez incluso "El mal en si mismo”. Su voz no era muy especial podría decirse que era una voz ligeramente grave, de hecho era difícil saber si en realidad su voz era así o era la seriedad y la precisión al usar las expresiones correctas en el momento correcto lo que le daban al sacerdote Bartolomé una eminente presencia incuestionable.

Bartolomé le daba clases de comprensión universal y principios del mal. Un día que fosforo (el alquimista) le estaba explicando algo al príncipe diciendo:

"La luz es una sustancia inmaterial que propaga información. Los cristales son excelentes formas de...”

Cuando Bartolomé que iba pasando por allí lo interrumpió dándose importancia sin por eso dejar de ser elegante en su hablar:

"La palabra ángel significa mensajero, los demonios no son más que mensajeros que deforman la imagen de Dios para crear sufrimiento. La luz fue el primer mensajero que cayó en el mal, la luz existe en la voz, en la mente, en el sonido, en la escritura, en ti, en mi. Nosotros los demonios tenemos la suerte de contar con un aliado tan importante."



Ramsés Cornieles

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En el texto hay: demonios, mentiras, reinos

Editado: 28.09.2019

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