El secreto de Duncan

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Capítulo 4.

—Gracias a dios este día por fin terminó —dice Ava mientras salimos del salón donde vimos nuestra última clase del día.

—No podría estar más de acuerdo —respondo dándole la razón.

Lo cual es cierto pues este ha sido el día más largo que he tenido en mucho tiempo. Tal vez haya comenzado de mala manera, pero a medida que transcurrió el tiempo solo se fue poniendo peor y peor hasta el punto de que lo único que quiero hacer es acostarme en mi cama y olvidar que las últimas veinticuatro horas existieron.

Continuamos caminando a través de la facultad mientras Ava parlotea sobre los chicos lindos que vio y como este va a ser el mejor semestre de todos, yo por el contrario me dedico simplemente a escucharla y asentir o negar de tanto en tanto. Una vez que llegamos a su auto, nos montamos en él y comenzamos el trayecto de vuelta al departamento. Estando ya a solo tres cuadras de la casa nos detenemos en un semáforo en rojo y mientras esperamos que este cambie comienzo a visualizar mi hermosa y muy cómoda cama pero soy interrumpida cuando Ava suelta un jadeo seguido de una maldición mientras dice:

— ¡No puedo creer que se me haya olvidado!

— ¿A qué te refieres? —le pregunto confundida.

—A nuestra tradición del primer día.

— ¿Es en serio? —Replico exasperada —. Ir a comer pizza no cuenta como una tradición.

—Cuenta si es algo que hacemos sin falta el primer día de cada nuevo semestre.

—Bueno, se nos olvidó esta vez, no es la gran cosa.

— ¡Claro que lo es! Es nuestro último primer día.

—Pero ya estamos llegando a casa además estoy muy cansada para salir y sé que tú también, porque no mejor pedimos una pizza y ya.

De pronto el semáforo se pone en verde y murmurando un “Está bien” Ava comienza a conducir hasta que llegamos al departamento. Una vez allí corro hasta mi habitación mientras escucho a Ava hablar por teléfono supongo que pidiendo la pizza.

Al llegar a mi cuarto me apresuro a ducharme y una vez que estoy vestida con mi pijama salgo a la sala donde me encuentro a Ava sentada en el sofá frente al televisor con su laptop en las piernas, me siento a su lado y soltando un suspiro digo:

—Es increíble lo cansada que estoy.

—Te entiendo amiga, como desearía que mañana no hubiese clases, necesito recuperarme de la fiesta de anoche.

—Honestamente aun no entiendo cómo puedes salir de fiesta casi todos los fines de semana ¿es que no te cansas?

— ¿Tú no te cansas de pasarte los fines de semana encerrada aquí viendo series o leyendo?

—No te metas con mis libros —le digo señalándola, en ese momento tocan el timbre y levantándome comienzo a caminar hacia la puerta para buscar la pizza.

Una vez que llego a la puerta y tomo la pizza pagándole al repartidor, vuelvo a la sala mientras Ava va a la cocina a buscar las bebidas, colocando la pizza en la mesa me siento en el sofá. Cuando Ava está de vuelta comenzamos a comer mientras buscamos algo que ver en la televisión, al final Ava termina por colocar una de esas películas románticas que tanto le gustan mientras yo termino de comer en silencio sintiendo como el cansancio se va apoderando cada vez mas de mí y cuando ya siento como mis ojos comienzan cerrarse soy interrumpida por el sonido de mi celular anunciando una llamada por lo que me incorporo rápidamente y bostezando procedo a contestar.

—Hola cariño ¿Cómo estás? —escucho decir a mi mamá al segundo de que contesto el teléfono.

—Hola mamá, yo estoy muy bien ¿Cómo están todos por allá? —respondo mientras me trago un bostezo.

—Pues tu papá como siempre siendo absorbido por el trabajo, tú hermana ahora es parte del equipo de atletismo de su colegio y yo he conseguido perfeccionar algunos platillos que necesito que pruebes cuando vengas, sabes que tu padre y Keely no son muy objetivos cuando se trata de mi comida.

—No puedo culparlos si tú eres la mejor cocinera del mundo, pero tranquila que yo probare tus platillos con la mayor objetividad posible —digo haciéndola reír— ¿hay algo en particular que quieras decirme?

—No, solo llamaba para charlar un poco. Espera… si hay algo que tengo que hablar contigo. Leí la noticia de que un chico de tu universidad fue asesinado ¿lo conocías? Y si el culpable es un asesino serial y ahora va por ti, cariño si sientes que no estas a salvo puedes venir a casa cuando quieras.



Liz Tovar

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En el texto hay: misterio, asesinato

Editado: 11.07.2018

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