El secreto de Duncan

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Capítulo 8.

—Así que… ¿vas a contarme que pasa contigo y el profesor Blackbourne? —pregunta Ava mientras nos sentamos a almorzar en la cafetería de la universidad.

— ¿A qué te refieres? —pregunto confundida.

—Me refiero a que lleva toda la semana haciéndote ojitos y tratándote como se supone no deben tratarse a los estudiantes.

—Es verdad que se está portando más amable conmigo pero eso no quiere decir que exista algo entre nosotros —le respondo pensando en que precisamente Duncan lleva varios días siendo extremadamente amable conmigo y es cada vez más común vernos conversar juntos por el campus.

—Bueno, eso es lo que todos están diciendo, que ustedes tienen una relación secreta.

— ¿¡En serio!? —exclamo prácticamente gritando haciendo que las personas a mi alrededor me miren extrañadas.

—De verdad, hay rumores afirmando que ustedes salían juntos desde antes de que comenzáramos las clases e incluso algunas personas afirman que los han visto irse juntos al final del día.

—Eso es lo más ridículo que he escuchado, el hecho de que hablemos por los pasillos no quiere decir que estamos juntos. Dios mío, las personas verdaderamente ven solo lo que quieren.

—Yo se eso, de hecho cada vez que alguien me pregunta yo respondo que ustedes no están juntos, pero sabes cómo son las personas, ven lo que quieren.

—Que piensen lo que quieran, de todas formas yo sé que entre Duncan y yo ni hay ni habrá relación alguna.

Seguimos comiendo mientras hablamos sobre cualquier cosa y de pronto siento como en la cafetería comienzan a escucharse unos murmullos, sigo comiendo como si nada hasta que escucho como alguien se acerca a nuestra mesa y carraspea su garganta.

— ¿Puedo sentarme con ustedes? —pregunta Duncan mirándonos a Ava y a mí.

—Seguro, no hay problema —responde Ava sonriendo.

—Claro, como no —añado yo—, sigue alimentando los rumores.

— ¿Qué rumores? —pregunta mientras nos mira extrañado.

—Los que dice que ustedes mantienen una relación ilícita desde antes de que comenzáramos las clases y que ahora prácticamente viven juntos —le responde Ava para luego carcajearse.

— ¿De verdad dicen eso? Que creativa puede llegar a ser la gente, de todas formas dejemos que piensen lo que quieran, mientras más lo neguemos más van a creer que es cierto —dice despreocupadamente.

— ¿Y no te importa que crean que estas teniendo una relación conmigo? —pregunto.

—Para nada, de hecho de todas las estudiantes que tengo, tú eres la única con la que consideraría tener una relación —responde dejándonos a Ava y a mi desconcertadas.

—Bueno, parece que sobro así que me voy. Adiós —dice Ava mientras se levanta y se va.

— ¿Lo dices en serio? —pregunto ruborizada.

—Claro que sí, eres la mujer más bonita e increíble que he visto —responde sonriendo.

Debo admitir que esa última afirmación causo que me ruborizara aún más si es posible y es que no es normal que a mí me digan esa clase de cosas. Seguimos hablando tranquilamente mientras comemos y al terminar nos despedimos para seguir con nuestra jornada.

El resto del día pasó de manera súper normal, las mismas clases de siempre con los mismos profesores y las mismas personas cuchicheando sobre mí a “mis espaldas” (cuando la verdad sabía todo lo que decían). Al terminar las clases del día me encamine como todas las tardes hacia el despacho de Duncan, al entrar en el fui recibida por el delicioso aroma a café y al tomar asiento en una de las sillas ubicadas frente al escritorio de Duncan, este me entrega una taza de café junto a un paquete de galletas.

Luego de agradecerle a Duncan por el café y terminármelo, comenzamos a trabajar mientras mantenemos una ligera conversación. Cuando ya se vuelve hora de irme, me levanto y comienzo a recoger mis cosas, de pronto escucho la voz de Duncan diciendo:

—Kirstyn, antes de que te vayas quisiera preguntarte algo.

—Claro, que pasa.

—Bueno, me preguntaba si no te molestaría venir mañana a ayudarme con algunas cosas, sé que es fin de semana pero de verdad necesito tu ayuda.

—No me importaría venir, pero mi familia viene de visita mañana.

— ¿No puedes venir? Al menos por un momento.

—Ellos llegan al mediodía, así que puedo venir por un rato en la mañana.

—Perfecto, nos vemos mañana pequeña.

Después de despedirme de Duncan salgo a la parada a tomar el bus, y luego de montarme en uno, me dedico a mirar por la ventana mientras espero llegar a mi parada. Una vez que llego al departamento soy recibida por una frenética Ava limpiando la sala, al segundo que me ve se relaja ligeramente y señalándome con el plumero me dice:

—Qué bueno que estas aquí, ahora ponte a limpiar la cocina.

— ¿Qué dices loca? —le pregunto mirándola raro.

—Recuerda que mamá Piper viene mañana, y no quiero que nos regañe por tener el departamento sucio.



Liz Tovar

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En el texto hay: misterio, asesinato

Editado: 11.07.2018

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