El secreto de Duncan

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Capítulo 15.

Los días comenzaron a pasar y antes de darme cuenta, ya había transcurrido un mes. Un mes en el que Ava y Deckard salían prácticamente todos los días y yo tenía que escuchar a Ava por horas y horas hablar sobre lo perfecto que era Deckard y lo mucho que le gustaba.

Aunque tanto azúcar me mareaba, me alegraba ver a Ava feliz, más aun con alguien que estaba claramente muy interesado. Verlos juntos era algo súper tierno y aunque a veces eran bastante empalagosos, pasar el rato con ellos era algo bastante genial.

— ¿A que no adivinas quien me pregunto por ti? —me pregunta Ava mientras entra al departamento después de una de sus tantas citas con Deckard.

—Ni idea ¿Quién?

—Jason.

— ¿Y ese es? —pregunto confusa.

—Jason Reyes —sigo sin tener idea de quién es, y debe notarse en mi mirada pues Ava rueda los ojos—. El agente Reyes, el compañero de Deckard…

—Ya se de quien hablas ¿y eso que pregunto por mí?

—Quería saber dónde estaba la y cito: “Bonita rubia que te acompaña a todos lados”

— ¿En serio dijo eso?

 —Lo hizo, deberías salir con él, es muy agradable y se ve que le gustas.

—Se ve que es agradable, pero Duncan…

—Duncan no importa, sé que te gusta y que deben mantener todo en secreto porque él es un profesor, pero no sé, siento que algo saldrá terriblemente mal.

—En tanto nadie diga nada, no hay motivos para preocuparse.

—Si tú lo dices… —es lo que se limita a decir para luego contarme con todo detalle cómo le fue en su cita.

 

*-*-*-*

 

—Ava me dijo que debería salir con él ¿no es ridículo? —le digo a Duncan mientras lo ayudo a corregir unos exámenes al día siguiente.

—En realidad es una buena idea —responde Duncan sin siquiera mirarme.

— ¿Por qué lo dices?

—Piénsalo… si sales con el agente Reyes, él puede contarte cosas de la investigación y así sabremos si llegan a sospechar de nosotros.

—De ti querrás decir. Además, no te molesta la idea de que otro me invite a salir.

— ¿Por qué me molestaría? Si tú y yo no nomos nada.

En ese momento agradecí que Duncan no me estuviese mirando, pues la decepción que cruzo mi rostro hubiese sido difícil de explicar.

— ¿De verdad no te molesta? —pregunto con un puchero que pasa desapercibido.

—En lo absoluto, de verdad deberías hacerlo.

—Está bien, si tú dices que no te importa, saldré con el —me levanto de la silla y tomando mi mochila le doy una última mirada—, tengo que irme. Adiós.

Salgo rápidamente del despacho mientras siento como comienza a faltarme el aire, realmente tenía la esperanza de que a estas alturas Duncan admitiera que le gusto, sé que él me gusta más de lo que debería y esperar que el sentimiento sea reciproco es bastante tonto de mi parte pero no puedo hacer nada al respecto.

El sonido de mi teléfono anunciando una llamada me saca de mis divagaciones y viendo en la pantalla el nombre de quien me llama, contesto con un suspiro.

— ¿Qué paso Ava?

—Hola para ti también querida Kirstyn.

—Hola Ava, ¿Qué paso?

— ¿Todavía estas con el profesor Blackbourne? —pregunta y me imagino que debe estar con Deckard pues cuando estamos solas se refiere a Duncan por su nombre o algunas palabras no tan agradables.

—No, acabo de terminar.

—Entonces espéranos, ya vamos a buscarte.

— ¿Quiénes? ¿Con quién andas? —pregunto a pesar de que ya se la respuesta.

—Con Deckard y Jason —responde confirmando mis sospechas.

— ¿Me estas imponiendo una cita?

—Claro que no, yo sería incapaz de hacer tal cosa —la diversión en su voz es imposible de pasar por alto.

—Dile eso a alguien que no te conozca, loca.

—Como sea, ya vamos para allá, nos vemos —es lo último que dice antes de colgar.

Me quedo mirando la pantalla de mi teléfono con incredulidad y enojo, sabía que tarde o temprano Ava haría algo así, solo que no espere que fuera tan pronto. Espero por aproximadamente 5 minutos y cuando ya estoy a punto de irme al departamento la inconfundible Range rover negra de Deckard aparece.

Me acerco rápidamente y montándome en la parte trasera pronuncio un escueto saludo para luego fruncirle el ceño a Ava pues aún estoy enojada por esta cita, el trayecto transcurre con Ava y Deckard hablando entre ellos mientras Jason y yo nos miramos incomodos sin emitir sonido alguno. Cuando siento que ya me he calmado lo suficiente pregunto:

— ¿A dónde vamos?

—Es sorpresa —responde Ava risueña—, lo único que diré es que sé que va a encantarte.

— ¿Cuánto falta para que lleguemos? —pregunto con curiosidad.



Liz Tovar

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En el texto hay: misterio, asesinato

Editado: 11.07.2018

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