El secreto de Duncan

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Capítulo 16.

A medida que despertaba, la idea de ir a clases y toparme con Duncan se tornaba cada vez menos atractiva, me encantaría quedarme acostada en mi muy cómoda cama hasta que se acabe el semestre pero sé que no es algo que pueda hacer así que con mucha tristeza me levanto de la cama y comienzo a alistarme.

Después de ducharme comienzo a vestirme y dado que no tengo ganas de nada, decidí usar una camisa manga larga negra, unos jeans negros y unas botas sin tacón también negras. Me recogí el cabello en un moño desordenado y sin molestarme en maquillarme salgo de mi cuarto.

— ¿Quién murió? ¿Por qué estas de luto? —es lo primero que dice Ava al verme.

—Por qué tiene que haber muerto alguien para que yo decida usar negro.

—Porque tú nunca te vistes de negro, dices que ese es el color de la depresión y la tristeza.

—Bueno, hoy quise usarlo —finalizo encogiéndome de hombros.

—Como sea, tenemos que bajar pues ya Deckard esta abajo esperándonos.

—Qué bueno —digo sarcásticamente.

Tomamos las mochilas y bajamos hasta la entrada del edificio donde Deckard nos estaba esperando recostado en su camioneta.

—Hola Ava —dice Deckard mientras abraza y le da un beso en la mejilla a Ava.

—Hola Deckard —responde Ava sonriendo.

—Hola a ti también Kirstyn —dice Deckard sin mirarme, de pronto Ava carraspea su garganta por lo que Deckard me mira y hace una mueca de sorpresa—. ¿Quién murió?

—Mis ganas de estudiar y ser alguien en la vida —respondo mientras me subo en la camioneta.

El camino hasta la universidad transcurrió en un silencio bastante pesado solo roto por los ocasionales intentos de Deckard de hacer conversación, al llegar a la universidad nos bajamos del auto y Deckard se despide de nosotras.

— ¿Por qué tuvimos que llegar tan temprano hoy? —le pregunto a Ava.

—Porque Deckard tenía que llegar temprano hoy.

— ¿Y qué? Tú tienes un auto precioso que podemos usar para no tener que venir tan temprano.

—Deckard quería ir por nosotras.

—Pero que considerado.

—Bastante, ahora si me disculpas iré a hablar con el tutor de mi tesis —dice Ava mientras se aleja.

Comienzo a caminar por los alrededores y estoy tan sumida en mi frustración que no me doy cuenta que voy caminando directo hacia otra persona lo que causa que choquemos y casi me encuentre con el piso pero en el último momento la persona con la que choque me sujeta e impide de que el piso y yo nos conozcamos íntimamente.

—Lo siento, no estaba viendo por donde iba —digo disculpándome con la mirada gacha.

—No hay ningún problema —responde una voz conocida y al levantar la mirada me doy cuenta que la persona con la que choque es Jason—. ¿Estás bien?

—Sí, lo estoy —respondo irritada—. No entiendo por qué todos me hacen esa pregunta hoy.

—Yo solo lo hago por el choque, tranquila —sonríe y se le forman unos lindos hoyuelos en sus mejillas.

—Para que conste, estoy bien, de verdad.

—Está bien ¿quieres ir por un chocolate?

— ¿No deberías estar trabajando con Deckard? Ava me dijo que tenían una reunión o algo así.

—Ya terminamos. Entonces ¿quieres ir?

—Claro, vayamos —respondo mirando la hora en mi reloj y dándome cuenta que aún tengo media hora libre antes de tener que entrar a clases.

Compramos el chocolate y nos sentamos en una mesa a conversar, hablamos de muchas cosas y debo decir que Jason Reyes es un hombre sumamente agradable y divertido. El tiempo paso súper rápido mientras hablábamos y antes de darme cuenta ya era momento de ir a clases por lo que me despedí de Jason y me apresure al salón de clases.

Siento que hablar con Jason mejoro mucho mi estado de ánimo así que entre al salón de Duncan con una sonrisa y me senté junto a una muy extrañada Ava.

— ¿Y a ti que te dio?

— ¿Por qué lo preguntas?

—Pues esta mañana estabas toda amargada y ahora eres la señorita sonrisas, así que obviamente algo paso.

—No puedo simplemente estar de mejor humor.

—Si puedes, solo estoy diciendo que sé que hubo algo que te ayudo a estar tan feliz.

—Fui a tomar un chocolate con Jason y hablamos, es una persona muy divertida e hizo que dejara un poco el mal humor.

— ¡Genial! —Exclama Ava con entusiasmo—. Sabes que me encanta la idea de tú y Jason juntos.

—Lo sé —digo sonrojándome.

Comenzamos a reír nerviosamente hasta que escuchamos una voz a nuestras espaldas que nos sobresalta.

—Señoritas… —dice la voz de Duncan sonando increíblemente siniestra—. Buenos días.

—Buenos días profesor Blackbourne ¿Cómo está? —dice Ava.

—Profesor Blackbourne —es todo lo que me limito a decir.

—Estoy bien, muchas gracias —responde Duncan— ¿Cómo están ustedes?

—Excelente profesor —responde Ava sonriendo nerviosamente.



Liz Tovar

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En el texto hay: misterio, asesinato

Editado: 11.07.2018

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